No hagas reballing a tu tarjeta gráfica en casa, puedes morir

Viendo el precio que existe actualmente en ciertas máquinas de reballing muchos usuarios se han lanzado a comprarlas en páginas asiáticas como Aliexpress para poder corregir los problemas de su tarjeta gráfica. Pero si no eres un experto en la materia esto no es tan sencillo como soldar dos cables con estaño y puede que lo que pretendías reparar termine como un pisapapeles en tu escritorio. ¿Es seguro realizar esta técnica en casa?

Partimos por supuesto de la base de que sabemos lo que es un reballing y de qué procesos consta. Esta técnica está teniendo cada vez más adeptos entre los usuarios con problemas y también se pueden encontrar más empresas que la realizan que hace 10 años. El problema es que pocos consiguen hacer una tarea tan fina de manera correcta y por lo tanto, pocas unidades salen realmente bien reparadas.

Reballing de tarjeta gráfica en casa, ¿merece la pena gastar dinero?

La respuesta es que no y los argumentos son sencillos. Las máquinas que se venden por pocos cientos de euros o dólares normalmente ni son precisas ni calientan la zona correctamente ni muchas veces tienen suficiente potencia para soldar bien los bumps.

Reballing CPU

Uno de los procesos más laboriosos es mantener la precisión en la soldadura, puesto que al tratarse de tantas bumps es sencillo que alguna de las miles que hay se desvíe. Se requiere precisión, una buena plantilla y un monitoreo constante para que esto se produzca y por supuesto, un calor homogéneo y perfecto que no rompa el PCB interiormente, así que de fácil realmente no tiene nada.

Las máquinas que se venden que son asequibles no cumplen con nada de esto y lo que consiguen, pese al aparente éxito de la operación, es simplemente alargar la agonía del usuario pensando que tiene una reparación exitosa, donde luego finalmente lo que ocurre es que pasado cierto tiempo y tras ciclos térmicos la GPU vuelve a fallar.

¿Y los profesionales?

Por ello y debido al alto conocimiento electrónico y de soldaduras de precisión que se necesita, junto con buenos componentes y por supuesto tiempo, lo que hacen los usuarios es recurrir a un profesional. Pero, ¿cómo saber de entrada si es recomendable o no? Bueno, es un tema complejo. Trabajos previos pueden ayudar, opiniones de usuarios en Internet sobre el tiempo de funcionamiento de la tarjeta gráfica (las reparaciones exitosas pueden llevar a engaño lógicamente) y sobre todo hay que tener en cuenta la garantía que se ofrece.

Esto es gran parte de la clave de un profesional, la garantía de reparación. Como seguro sabemos nadie puede garantizar la integridad de la GPU como tal, pero se pueden tomar medidas pin por pin de voltaje, amperaje y estabilidad en las líneas principales así como en controladores de voltaje y VRM. U

Reballing

n reballing correcto va más allá de un simple cambio de soldaduras, requiere comprobación previa de la tarjeta gráfica y por supuesto comprobación tras dicha técnica.

De ahí debe salir la garantía del profesional, que normalmente es de unos pocos meses. Si esto se ofrece y se comenta las comprobaciones y el estado tanto previo como tras un reballing, el usuario sabe a que atenerse. Puede que la tarjeta gráfica no vuelva a fallar jamás en su vida útil, pero cabe la posibilidad de que termine haciéndolo en poco tiempo, porque como decimos nadie puede valorar la integridad del chip excepto el fabricante, y ni AMD, ni NVIDIA ni Intel aceptan reparaciones ni sustituciones de chips, eso es algo reservado a fabricantes.

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