La optimización dentro de los juegos ha cambiado mucho con el paso del tiempo. Actualmente muchos de los lanzamientos que llegan al mercado lo hacen con un rendimiento realmente bajo. Pero gracias a herramientas como DLSS es posible mantener una tasa de FPS estables sin perder demasiada calidad, incluso al usar un reescalado desde 240p.
Una de las últimas grandes novedades que ha presentado NVIDIA en el ámbito del gaming es la llegada de DLSS 4.5. Esta nueva versión ofrecerá una serie de cambios que se centran en mejorar la calidad del escalado por IA. De esta forma logra eliminar algunos de los principales problemas que encontramos en estas herramientas, los artefactos que se generan al hacer el cambio de resolución.
Esto también tiene una parte negativa y es que a diferencia de las versiones anteriores, también aumenta el coste de VRAM. Como podéis imaginar esto implica que las gráficas que ya ofrecían limitaciones en este aspecto pueden presentar problemas de rendimiento incluso cuando se activa el DLSS. Pero hay muchos usuarios que están buscando la solución, y esta podría llegar de utilizar resoluciones mucho más bajas de lo normal, incluyendo 240p y 360p.
Conviene puntualizar que, técnicamente, DLSS mezcla dos cosas distintas: por un lado, Super Resolution reconstruye píxeles partiendo de una resolución más baja, mientras que Frame Generation crea fotogramas completos entre medias. Esto importa, porque a 240p la escena puede «salvarse» pero el hud, textos muy finos y efectos temporales suelen delatar el «truco» si el juego no separa bien sus capas.
Un reescalado desde 240p que permite jugar a un título con una calidad decente ¿es el futuro que queríamos?
La resolución es una de las principales características a tener en cuenta a la hora de jugar. Cuando utilizamos una pantalla que ofrece Full HD encontramos un estándar básico, pero los modelos más avanzados permiten representar las imágenes de una manera más nítida. Por esta misma regla, aquellas que son inferiores muestran menos píxeles en pantalla, haciendo que resulte en una menor calidad.
Es por ello que las resoluciones 240p, 360p, 480p e incluso 720p se han quedado muy por detrás de lo que conocemos como una buena calidad. Pero en la batalla por la optimización, utilizar dichas resoluciones permite que los componentes sufran menos estrés, ofreciendo un mayor rendimiento. Esta es la regla general con la que trabajan las herramientas de reescalado como DLSS, generando los denominados como «Fake Frames» para rellenar la imagen.
Y aunque por lo general esto implica la aparición de artefactos y una menor calidad conforme reducimos la resolución base, DLSS 4.5 implementa cambios que lo evitan en gran medida.
Muchos usuarios están comenzando a probar cómo funciona esta nueva versión, llegando a indicar que un juego con una resolución base de 240p o 360p a 1080p y superiores, se convierte en un título perfectamente jugable. El modelo logra reconstruir con bastante precisión las partes que faltan en la imagen, pero hay ciertos aspectos que muestran una menor calidad notable.
Elementos más pequeños o móviles como las partículas o el agua no logran representarse como lo haría una resolución original sin escalado. Aun así la evolución que hemos visto en los últimos 8 años desde la primera versión de DLSS resulta impresionante.
Originalmente activar esta tecnología con un perfil de máxima calidad hacía que hubiese una gran cantidad de artefactos como el blur o los picos de sierra. Pero ahora es posible activarla con resoluciones mucho más bajas sin perder tanta calidad visual.
