Intel: las nuevas CPU no estarán a la altura de lo que la gente espera

Está claro que Intel no está pasando por su mejor momento, ero a tenor de unas nuevas declaraciones desde el seno de la compañía y a través de George Davis, es más que probable que su travesía por el desierto no acabe pronto. La «era de los 10 nm» parece no ser tan grandilocuente como se esperaba y además, la compañía no recuperaría el liderato de los procesos litográficos al menos hasta dentro de dos años. ¿Ha sido Intel demasiado optimista?

La denominada era de los 10 nm que Intel ha intentado impulsar sobre todo a partir del año pasado con Ice Lake-U para portátiles se está quedando poco a poco en agua de borrajas. Los últimos mensajes de la compañía incitan a pensar que su proceso litográfico, tan controvertido años atrás, será solo un paso adelante que pretenden enterrar lo más rápido posible.

Los nuevos procesadores a 10 nm solo serían » un movimiento escalonado»

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Así lo definió Davis cuando se habló de dicho proceso litográfico entre sus ya más que maduros 14 nm ++ y los nuevos 10 nm + de la compañía. Los ojos no están puestos en los 10 nm de primera generación como tal, sino que ya se habla de Tiger Lake bastante más que Ice Lake en escritorio y servidor.

Hasta tal punto llega la desazón de Intel, que el propio Davis como Gerente principal de finanzas ha dejado entrever que este nodo aún está rezagado con respecto a sus competidores. Citándolo en concreto a Davis, afirma que Intel está comenzando a ver la aceleración en los nodos, donde deberían volver a la paridad en la generación de 7 nm y recuperar el liderazgo en la generación de 5 nm.

Más allá de que estas declaraciones dejan entrever que Intel no estará a la altura de TSMC o Samsung este año 2020, ofrecen un vacío temporal incierto sobre cuando la compañía podrá de nuevo competir a igualdad de densidad y tiempo en el futuro.

Superar a la competencia no basta si se llega tarde

Intel-Samsung-TSMC-roadmap-2020-2021

El problema de Intel no es la maduración del nodo, ni siquiera las frecuencias de los mismos, ni mucho menos la densidad que pueden albergar por mm2. El problema de Intel es el tiempo.

De nada vale en este sector llegar tarde, aunque sean meses frente a tus rivales. Davis afirma que Intel recuperará la paridad en la industria a finales de 2021 con los 7 nm y en 2022, supuestamente, recuperará el liderato con sus 5 nm, algo que ni mucho menos está confirmado en cuanto a fechas se refiere.

Lo que sí sabemos y vuelve a dejar claro la compañía de nuevo con Davis, es que sus procesadores a 10 nm no van a ser un nodo tan fuerte como la gente esperaría de los actuales 14 nm, o incluso con los 7 nm. Unas declaraciones que vuelven a sorprender y que al parecer están poniendo la venda antes de que se produzca la herida.

¿A qué se refiere Intel con estas declaraciones? ¿menor frecuencia, mayor coste y un estancamiento del número de núcleos quizás? El calendario corre y los azules ya se están disculpando antes de los lanzamientos, mal augurio para la tan esperada competencia contra AMD.