¿Tiene ASML un monopolio en la producción de máquinas para obleas?

Cuando hablamos de la industria de los semiconductores siempre se nos viene a la mente empresas como TSMC, Intel, Samsung o GlobalFoundries, pero la realidad es que estos gigantes poco podrían hacer sin la ayuda de ASML, y más concretamente de las máquinas litográficas que estos fabrican. En la actualidad, solo Nikon y Canon les hacen sombra, pero su cuota de mercado y la «gama» de sus máquinas no puede, en realidad, competir con el gigante que nos guste o no, tiene prácticamente un monopolio al respecto.

Vivimos en una era en la que la tecnología de semiconductores se ha convertido en el mayor foco de competencia tecnológica en los principales países productores del mundo. En este sentido, el equipo central de la línea de producción es la máquina de litografía, ya que es esta la que permite fabricar las obleas con los chips que luego conforman nuestros procesadores, y en éste ámbito solo la empresa holandesa ASML es capaz de seguir la tendencia alcista del mercado pero, ¿hasta qué punto?

El poder monopolístico de ASML

La mayoría de las personas, incluyendo a los aficionados al hardware, no se hacen una idea del poder que tiene ASML en el mercado de las litografías. En el último informe, publicado por Bank of China Securities, se han proporcionado algunos datos que nos van a ayudar a hacernos una idea de hasta dónde llega el poder de esta empresa con sede en Holanda.

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Echemos un vistazo al mercado en 2020: según los anuncios de ASML, Canon y Nikon, las ventas mundiales de máquinas de litografía suman 413 unidades entre las tres compañías, con un aumento interanual del 15% en cuanto a envíos, lo que significa que es una industria en crecimiento y que los fabricantes de chips cada vez requieren un mayor número de máquinas para producirlos (esto también es una buena noticia porque indica que o bien están renovando sus máquinas o incrementando su capacidad de producción, todo sea dicho).

De estas 413 unidades vendidas en el año 2020, 258 vinieron de ASML, lo que representa un 62,5% de la cuota de mercado total. Las ventas de Canon fueron 122 unidades, un 30% aproximadamente, mientras que Nikon vendió solo 33 unidades, que representa un 8% del total. No obstante, si hacemos este mismo cálculo contando los ingresos monetarios, ASML acapararía un 91% de la cuota, mientras que Canon se quedaría con un 6% y Nikon un 3% nada más; dicho de otra manera, entre las dos empresas japonesas no llegan ni al 10% de cuota de mercado, mientras que ASML acapara más de un 90% de los ingresos.

No existe competencia real en las máquinas litográficas

Está claro que entre las dos empresas que le hacen la competencia a ASML en este mercado, en realidad no llegan a competir ni por ventas ni por ingresos, pero es que la situación es todavía más impactante porque las máquinas litográficas de Canon y Nikon son de gama muy baja en comparación con las máquinas EUV de ASML, consideradas la gama alta y las únicas que siguen la tendencia del mercado actual, que cada vez requiere chips más pequeños y avanzados.

Portada EUV

Esto significa que, además de lo que ya hemos explicado en cuanto a cuota de mercado a nivel de ventas y a nivel de ingresos donde ASML domina y por mucho, en realidad la compañía holandesa no tiene ninguna otra empresa que fabrique al mismo nivel que ellos, es decir, que literalmente no tienen competencia al respecto en su gama de productos. Esto también significa que tienen un monopolio total en la industria y que son muchas las compañías que dependen de ellos; obviamente, no puede entrar en vigor la ley antimonopolística aquí porque en realidad es que no existen empresas que fabriquen los mismos productos que ellos, literalmente es imposible que no tengan un monopolio porque no hay competencia.

La mala noticia de esto es que, si ASML decidiera que necesita más ingresos (por ahora las cosas les van bastante bien a este respecto porque el año pasado les proporcionaron 4.500 millones de dólares en ingresos) podría aumentar el precio de sus máquinas, lo que terminaría repercutiendo en el mercado de chips. Probablemente ahí sí que entraría en juego la Unión Europea para evitar abusos, pero la realidad es que todo el mercado de semiconductores está prácticamente en manos de esta compañía.

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