No cabe ninguna duda de que las regletas es uno de los mejores inventos de la historia, ya que permite ampliar el número de dispositivos que podemos conectar a un mismo enchufe. Algunos modelos, incluso, incluyen puertos USB, lo que permite utilizar solo el cable de carga sin el correspondiente cargador.
En el mercado podemos encontrar un gran número de regletas en un amplio abanico de precios, desde las que cuestan unos pocos euros, hasta las que cuestan tres o cuatro veces más.
La principal diferencia entre ambos modelos es, como no podía ser de otra forma, la calidad de los materiales y componentes utilizados. Las regletas que podemos encontrar en cualquier tienda de barrio son muy económicas ya que, no solo ofrecen materiales de baja calidad, sino que, además, carecen de chips que regulen el voltaje.
No todas las regletas son iguales
Si vivimos en una zona con continuos cortes de luz o donde la instalación eléctrica es muy antigua, es más que probable que de forma frecuente, se produzcan subidas de tensión que afecten a la salud de los dispositivos. La mejor forma de evitarlo es optar por un SAI o por regletas que protección contra sobretensiones, sin embargo, no todas son iguales.
Y no todas son iguales, porque esta protección se implementa generalmente en los enchufes, no en los puertos USB, por lo que estos siempre están expuestos a picos de energía que pueden freír, literalmente, cualquier dispositivo electrónico conectado que se esté cargando.
Para evitar que esto suceda, las regletas de los puertos USB más caras, suelen aislar la zona de los conectores USB de los enchufes a través de un aislamiento galvánico para así evitar que una sobretensión pueda trasladarse a estos puertos.
Como realmente no hay ningún método para saber si la zona de los puertos USB está separa de los enchufes, la mejor forma de evitar este potencial problema pasa por evitar comprar regletas baratas, ya que estas dejan, en un segundo lugar, la protección de los puertos USB.
A la hora de comprar una regleta que incorpore puertos USB para cargar dispositivos, debemos invertir un poco más para estar tranquilos y optar por un fabricante de confianza. Estas regletas tienen un precio, dependiendo del número de enchufes de entre 20 y 40 euros, precio que generalmente cuenta con certificación y protección para un determinado número de julios.
Una de las mejores regletas que podemos encontrar en Amazon, es de Belkin. Cuenta con 8 tomas de enchufes y dos puertos USB-A y protección contra 900 julios.
Utilizar el adaptador de corriente siempre es la mejor protección
Si no te planteas cambiar las regletas que ya estás utilizando, pero quieres añadir un plus de protección para que tus dispositivos no dejen de funcionar por una subida de tensión, lo mejor que puedes hacer es olvidarte por completo de los puertos USB de la regleta y utilizar el cargador de toda la vida, ya que este incluye medidas de protección.
Además, permiten cargar los dispositivos en menos tiempo y de forma totalmente segura, ya que los puertos de las regletas generalmente ofrecen la misma potencia que los cargadores de antaño, a no ser que en las especificaciones de la regleta se indique lo contrario, algo que no suele ser habitual.
