Los que pasamos muchísimas horas frente al PC, a veces decidimos comprar una mesa o escritorio elevable para no tener que estar sentados tantas horas y poder trabajar de pie a ratos. Es una grandísima idea, pero el tema eléctrico puede llegar a resultar un problema, y no nos referimos al lío de cables. En este artículo vamos a hablar de ello en profundidad, y os vamos a contar de primera mano cómo lo hemos hecho nosotros.
Las mesas elevables cuentan generalmente con uno o dos motores que permiten modificar la altura del escritorio. Muchas, de hecho, incluyen su propia regleta o un hub de conectores USB para cargar dispositivos. El hecho es que es necesario enchufarlas a una toma de corriente, y esto puede llegar a generar algunos problemas.
¿Por qué las conexiones de una mesa elevable pueden dar problemas?
Cuando compras una mesa ajustable en altura, debes tener en cuenta una cosa muy importante: su motor o motores generan grandes picos de consumo, y además como son inductivos pueden generar interferencias eléctricas (picos transitorios) que podrían generar problemas. Por este motivo, nunca conectes la mesa a un SAI, ya que podría acortar mucho su vida útil e incluso provocar averías.
Fabricantes como Cyberpower directamente advierten de esto en el manual de instrucciones de sus SAI; indican que conectar cargas inductivas (como los motores de la mesa) con un consumo superior al 50% de la capacidad del SAI pueden provocar problemas y acortar la vida de la batería. El problema reside en la naturaleza de estos motores, que son cargas inductivas y al arrancar generan un pico de corriente de arranque (inrush current) que puede ser de 3 a 5 veces superior a su consumo nominal, y además crea una fuerte interferencia electromagnética (EMI) que distorsiona la onda de corriente alterna.
Lo ideal sería utilizar una regleta de protección conectada directamente al enchufe de la pared, y luego conectar el resto de equipos (incluyendo el SAI) a la regleta, aunque estéticamente esto tampoco es lo ideal porque implicaría tener la regleta en el suelo y con cables «colgando», si bien es cierto que dependerá mucho de las opciones que te de la propia mesa; en mesas como la Secretlab Magnus Pro, con muchísimo espacio para esconder cables e incluso regletas, esto no sería demasiado problema, pero en otras mesas sí que lo sería.
Explicado esto, vamos a proceder a contaros cómo lo hemos hecho nosotros, basándonos en nuestra propia experiencia y con los equipos que utilizamos. Situación real, vaya.
Cómo conectar una mesa elevable correctamente
Antes de empezar, lo primordial es tener claro qué tienes que conectar y cómo hacerlo. En nuestro caso, tenemos los siguientes dispositivos que queremos conectar:
- El PC.
- Dos monitores, uno principal y uno secundario.
- Los altavoces.
- Un servidor NAS.
- Una Raspberry Pi.
- Router y ONT (que por desgracia van por separado).
Además de esto, disponemos de un SAI con cuatro enchufes y una regleta de protección con ocho enchufes. En cuanto al SAI, los equipos que nos interesa proteger y mantener encendidos si se va la luz son el PC, el servidor NAS, el monitor principal y el router + ONT. El monitor secundario, los altavoces y la Raspberry Pi nos da igual que se apaguen si se va la luz.
Así que, para tenerlo claro, lo que hemos hecho ha sido un esquema / diagrama de bloques para ver muy claramente y a simple vista cómo deben ir las conexiones.
Como podéis apreciar en el diagrama, la mesa va conectada directamente a la toma de pared, y al enchufe que proporciona la propia mesa conectamos directamente la regleta de protección de 8 enchufes.
Luego, a la regleta conectamos el monitor secundario, los altavoces, la Raspberry Pi y dejamos varios enchufes libres para poder conectar otros accesorios si fuera necesario. También a la propia regleta de protección conectamos el SAI, y al SAI los equipos que queríamos proteger: el PC, el servidor NAS, el monitor principal y el router + ONT para tener conexión a Internet (el router y la ONT van al mismo enchufe del SAI con una regleta de dos tomas, que no es lo ideal pero no nos queda más remedio por el número de enchufes del SAI).
De esta manera, estéticamente no se verá ningún cable, ya que solo la mesa se conecta al enchufe de pared y no queda ninguna regleta por el suelo (y también de alguna manera aislamos todos los componentes de las posibles interferencias de los motores inductivos de la mesa). Todo lo conectado estará protegido por la regleta de protección (salvo la mesa, claro), y a su vez los elementos más importantes tendrán el respaldo del SAI por si se va la luz.
