Quienes pasamos muchas horas frente al PC sabemos bien lo fácil que resulta olvidar la postura cómoda: incluso aunque tengas una silla excelente, es habitual terminar encorvados, con ojos cansados y molestias en la espalda. Este sedentarismo constante termina pasando factura, y por mucho que cuidemos la ergonomía de la silla, al final el cuerpo pide moverse. Por este motivo, el poder trabajar de pie parte del tiempo gracias a una mesa elevable representa un soplo de aire fresco, y en este artículo vamos a proceder a analizar la Secretlab Magnus Pro, una mesa de altura elevable diseñada para que puedas alternar el estar sentado y de pie con ajuste eléctrico de altura, gestión inteligente de cables y un robusto sistema pensado para pasar largas jornadas frente al PC.
La Secretlab Magnus Pro destaca por ofrecer una superficie estable y nivelada, un sistema de elevación suave y preciso y una calidad de construcción que transmite solidez desde el primer momento. Su gestión de cables integrada marca una diferencia real en el día a día, permitiendo mantener el escritorio limpio incluso aunque tengas muchos dispositivos encima de la mesa. Además, su diseño modular y la enorme cantidad de accesorios facilitan personalizarla sin complicaciones.
Secretlab Magnus Pro, especificaciones técnicas
| Dimensiones tablero | Normal: 1500 x 700 x 20 mm XL: 1770 x 800 x 20 mm |
| Rango de altura | 650 - 1250 mm |
| Capacidad máxima de carga | 120 Kg |
| Peso | Normal: 57 Kg XL: 68 Kg |
| Motor / ajuste de altura | Dos motores eléctricos 30 mm/s |
| Nivel de ruido | < 50 dBA |
| Gestión de cables | Bandeja de gestión de cables de longitud completa Canalización trasera oculta |
| Fuente de alimentación | Integrada, oculta en la pata izquierda |
| Garantía | 5 años |
| Precio base | Normal: 849€ XL: 999€ |
Secretlab ha diseñado el escritorio Magnus Pro de manera que todo quede perfectamente integrado, canalizado y con todos los cables ocultos. Está disponible en dos versiones, la normal con un tablero de 150 x 70 centímetros y la versión XL de 177 x 80 centímetros, en ambos casos con el mismo rango de altura (de 65 a 125 cm) y con una bandeja trasera para gestión del cableado, lo suficientemente grande como para albergar dentro todo el cableado e incluso regletas grandes de enchufes.
Vamos a explorar todas sus características, empezando por el tema eléctrico; Secretlab presume de que el Magnus Pro es el primer escritorio del mundo con una columna de alimentación totalmente integrada. ¿En qué consiste esto? En la parte inferior de la pata izquierda tiene un conector de alimentación, al que deberemos conectar un cable que irá a la toma de corriente de pared. Luego, en la parte superior de esta pata, tiene un enchufe convencional pensado para conectar una regleta, que quedará oculta en la bandeja de cables y que es donde conectaremos el PC, los monitores y demás.
En la parte trasera del cablero hay una gran bandeja de gestión de cables, a la que se accede tanto por la parte de abajo como por la parte trasera del propio tablero mediante una parte que se levanta con bisagras. De esta manera, ahí podemos meter todos los cables que hagan falta, y hay espacio de sobra para meter regletas, incluso regletas dobles. El acceso es sencillo gracias a esta tapa que se abre con bisagras, y queda un espacio justo para que puedan caber los cables.
Otra de las cosas que hacen del Secretlab Magnus Pro un escritorio único, es la cantidad de accesorios y complementos que tiene. Empezando por su tapete MAGPAD, con una gran cantidad de opciones para elegir que cambian completamente la estética del tablero, Secretlab ofrece múltiples opciones de accesorios que van desde brazos para monitor hasta soporte de auriculares, pasando por una balda elevadora, un soporte para la caja del PC y diversas cubiertas magnéticas para ocultar cables.
Luego entraremos en materia, pero nosotros hemos seleccionado los siguientes accesorios para nuestro análisis:
- Brazo de monitor estándar.
- Brazo de monitor «heavy duty» para monitores grandes y pesados.
- Soporte Premium para la caja del PC.
- Soporte para auriculares.
- Balda adicional.
Una de las cosas buenas de esta mesa es que, como su estructura es de acero, tiene multitud de accesorios magnéticos. Por ejemplo, el soporte para auriculares no es mas que una pieza con anclaje magnético que se puede poner en cualquier parte de la mesa, y que aguanta aproximadamente 1 Kg de peso sin problemas. Lo mismo sucede con las cubiertas magnéticas para cables, algo que por cierto los brazos de monitor llevan de por sí ya integrados para poder canalizar los propios cables de los monitores.
Montaje del Secretlab Magnus Pro
Montar el Secretlab Magnus Pro es bastante fácil y no lleva más de 15 minutos, pero debido al tamaño y peso de este escritorio, no solo es recomendable sino prácticamente indispensable contar con una segunda persona que te ayude. En este caso no vamos a realizar un proceso paso a paso porque Secretlab tiene un vídeo donde te lo explican todo perfectamente y os lo vamos a poner a continuación, pero sí que vamos a realizar algunos comentarios al respecto.
El escritorio viene en dos cajas de gran tamaño y peso: en una tenemos el tablero y la bandeja de cables con su tapa, mientras que en la otra tenemos las dos patas y el MAGPAD (la cubierta para el tablero). Hay que decir que todo viene perfectamente embalado y protegido y que Secretlab incluye todas las herramientas que vas a llegar a necesitar (de hecho, incluye tornillos de sobra por si se te pierde alguno), así que no necesitas tener a mano ninguna herramienta adicional.
En este punto, un comentario adicional: hay quien ha comentado que Secretlab «se pasa» con el embalaje, y es cierto que hay muchas cajas de cartón, muchas protecciones de plástico y poliestireno expandido. Pero si te van a mandar un escritorio premium en un envío internacional, seguro que prefieres que se pasen con las protecciones para que te llegue perfectamente a arriesgarte a que algo te llegue dañado, ¿no?
El proceso es muy sencillo, lo tenéis en el vídeo de arriba:
- Sacar el tablero y ponerlo boca abajo.
- Conectar y montar cada pata.
- Atornillar los soportes de la bandeja de cables.
- Montar la bandeja de cables.
- Montar la tapa de la bandeja.
- Atornillar los pies a las patas.
Listo. Hecho esto, ya se puede dar la vuelta a la mesa y enchufarla. Antes de usarla, hay que realizar una calibración inicial, y para ello simplemente hay que mantener presionado el botón de bajar hasta que la mesa emita un pitido y listo. Después, pones el MAGPAD y ya tienes el Secretlab Magnus Pro listo para usar.
Obviamente, el proceso de montaje se puede extender dependiendo de los accesorios que vayas a utilizar. En nuestro caso tuvimos que montar los dos brazos de monitor, la balda y el soporte para el PC. Lo cierto es que la instalación de cualquiera de los accesorios es bastante sencillo porque todo está diseñado específicamente para este escritorio.
Por ejemplo, la balda adicional tiene como podéis ver dos enganches en la parte de abajo, que se anclan en el borde de la mesa (ojo, en el tablero, no en la tapa de la bandeja de cables). Con apretar dos tornillos queda fijada.
El soporte para PC tiene algo más de trabajo, pero tampoco mucho. Hay que ponerle cuatro tornillos en una de las patas (la izquierda o la derecha indistintamente) donde se ancla una pieza, y luego el soporte lo ajustamos a la medida de la caja. Éste se ancla a la pieza que hemos atornillado con una pestaña y queda fijo bastante firme.
En cuanto a los brazos de monitor, nosotros hemos montado uno normal y uno heavy duty, pero el montaje es prácticamente igual. Se ancla el soporte al borde del tablero (o de la balda elevadora) y luego ahí se sujeta el brazo. La instalación es muy simple, y la diferencia entre uno y otro es que el heavy duty es más grande porque está pensado para soportar monitores más grandes y pesados. Además, tiene unas asas para poder moverlo con más facilidad.
Los propios brazos tienen tornillos que permiten ajustar la dureza, y hay que «jugar» un poco con ello para encontrar el punto en el que el monitor quede fijo en la posición que queremos (ya que depende mucho del peso del monitor). Por supuesto, tienen unos pasadores magnéticos para poder canalizar cómodamente los cables.
Experiencia de uso
La verdad es que hay que dedicarle algo de tiempo a canalizar bien todos los cables y accesorios que quieres tener sobre la mesa (en nuestro caso, un PC con dos monitores, pero también una barra de sonido con subwoofer, un NAS y una Raspberry Pi), pero una vez que lo has hecho queda fenomenal, prácticamente libre de cables y con muchísimo espacio.
Eso de que todos los cables, incluyendo las regletas, estén en la bandeja de cables de la propia mesa es genial porque no hay cables colgando por ninguna parte y de hecho ni siquiera necesitas tener la regleta en el suelo. Hay un solo cable, que es el que sale de la mesa hacia la toma de corriente de pared y ya está, y además no se mueve cuando subes o bajas la mesa porque va fijo.
Quizá la parte que menos nos ha gustado es el soporte para el PC. Se monta facilísimo y es bastante robusto, la caja del PC no se mueve en absoluto, pero quizá porque nuestra caja del PC es demasiado grande (una Corsair Frame 5000D) se hace un poco incómodo el conectar los cables por la parte trasera (si tienes la mesa pegada a la pared como es normal), y además limita la altura mínima a la que puedes poner la mesa (en nuestro caso a 75 cm) porque si no la caja del PC chocaría con el suelo.
La mesa tiene muchísimo espacio, más todavía por el hecho de tener la balda adicional y usar brazos móviles para los monitores. Veréis, antes de esta mesa yo usaba la típica del IKEA de 150 x 80 cm, así que de tamaño era igual, pero entre los cables, lo que ocupaban los pies de los monitores y lo que ocupaba la propia caja del PC, no había sitio en la mesa para nada. Ahora no solo queda todo mucho más ordenado, sino que queda mucho espacio útil aprovechable.
Esto significa que, por ejemplo, en la zona derecha que es donde antes tenía la caja del PC, ahora puedo colocar el subwoofer y mi servidor NAS, que antes tenía en un mueble auxiliar ocupando mucho espacio en la habitación.
Los brazos para monitor, por cierto, funcionan de maravilla; no solo son fáciles de instalar (de verdad, no se tarda ni 5 minutos) sino que son tremendamente robustos, y el hecho de que puedas ajustar manualmente la tensión (dureza) es un plus que hace que valgan cada céntimo. Eso sí, el brazo normal tiene un poquito de «baile» pero no en el propio brazo, sino en la zona de anclaje entre el brazo y el monitor. Se queda quieto en su sitio sin problema, pero tiene ese juego que podría haberse evitado ajustando mejor las piezas.
El brazo heavy duty es una verdadera locura. En nuestro caso hemos instalado un monitor Corsair OLED de 34 pulgadas ultra panorámico, pero seguramente nos habría valido con el brazo normal para este. Ese brazo es capaz de aguantar hasta 16 Kg de peso (bajo nuestro honesto punto de vista, seguramente incluso más), lo que significa que es capaz de soportar el inmensamente gigante Samsung Odyssey G9 de 49 pulgadas sin el menor problema.
Otra cosa que nos ha encantado es el hecho de que TODA la mesa es magnética, desde las patas hasta todo el tablero, de hecho incluso la balda adicional. Esto significa que puedes instalar accesorios magnéticos como el soporte de auriculares literalmente donde quieras. Bueno, no lo hagas justo donde están los mandos de control porque entonces no podrás accionarlos, claro.
Hablando de los mandos de control: no podían ser más fáciles e intuitivos. Tienes la flecha verde hacia arriba para subir altura, la flecha roja hacia abajo para bajarla, tres números para guardar perfiles de altura y la S, para guardarlos. Si quieres guardar un perfil, simplemente configura la altura que quieras, pulsa la S y a continuación el número en el que quieras guardarlo. Listo.
Por supuesto también tienes un display que te marca la altura en centímetros con un decimal, y a la derecha un interruptor físico para encender y apagar los controles, de manera que no los acciones accidentalmente.
La superficie MAGPAD que se pone encima del tablero, otra pasada. Es de una calidad abrumadora, con bordes cosidos, laterales magnéticos para que se quede pegada a la mesa, y de piel sintética suave de la mejor calidad. Realmente no necesitas ni siquiera alfombrilla. Ah, y con el logo de Secretlab cosido en un lado y el de Magnus en el otro.
La verdad es que Secretlab tiene estos detalles en todos sus productos. De hecho, incluso en la alfombra protectora para el suelo que hemos comprado por nuestra cuenta también lo tiene.
Por supuesto, nos queda hablar de su funcionamiento. La Secretlab Magnus Pro va literalmente como la seda: sube y baja suave pero firmemente, a una buena velocidad (3 mm por segundo) y con un ruido que ni por asomo llega a los 50 dBA que decía el fabricante, es mucho menos. Nada molesto, ni siquiera vas a despertar a nadie si subes y bajas la mesa por la noche. Por cierto, hemos medido el consumo: 200W cuando está subiendo, 50W cuando está bajando. No es nada en realidad.
Aquí podéis verla en funcionamiento en un breve vídeo, en el que si activáis el sonido también podréis apreciar el ruido que hace.
Conclusión: ¿merece la pena la inversión?
¿Es el Secretlab Magnus Pro el mejor escritorio elevable del mercado? A nosotros no nos cabe la menor duda. ¿Merece la pena gastarte el dinero que cuesta? Ahí ya depende de cada quién. Si como nosotros eres una persona que pasa 8 o más horas al día frente al ordenador, entonces el tener un escritorio con más sitio, ordenado, libre de cables, completamente modular, en el que puedes adaptar y ajustar los monitores como quieras y que además te permite alternar el trabajar sentado y de pie, entonces es una inversión que no solo te va a merecer la pena, sino que además es altamente recomendable.
Es cierto que en el mercado hay multitud de escritorios elevables, y que casi todos son más baratos que este Secretlab Magnus Pro. Sin embargo, consideramos que el mimo con el que la han diseñado, la robustez que tiene, su versatilidad y sobre todo la calidad de materiales y construcción hacen que sí que valga el dinero que cuesta, estamos ante un escritorio que te va a durar muchísimos años si lo cuidas un poco, y eso sería mucho decir de otros escritorios elevables más baratos.
Por todo ello, consideramos que el Secretlab Magnus Pro es sin lugar a dudas el mejor escritorio elevable del mercado, y como tal se merece nuestro galardón de Platino y nuestra recomendación por su diseño y su rendimiento.

