El principal problema que afecta a los mandos es el desgaste que se produce por un uso continuado tanto de los botones como de los joysticks.
Mientras que los botones incluyendo los gatillos, por muy fuerte que los presionemos, no suelen dejar de funcionar, todo lo contrario sucede con los joysticks sin que sea necesario aplicar mucha fuerza. Todas las piezas que componen un mando pueden llegar a fallar dependiendo de cómo y cuánto los utilice el usuario, pero hay algunos que son más susceptibles que otros. Este tipo de fallos suelen producirse por el desgaste, no siempre implican que el mando tenga que recibir un golpe para comenzar a dar errores. Por este motivo hay muchos tipos de mandos distintos en el mercado con especificaciones únicas, y una de ellas es el efecto Hall.
A continuación os vamos a explicar cómo afecta el drift a los joystick que tiene un controlar y cómo logra solucionarlo el efecto Hall.
Qué es el drift de un mando
El primer síntoma de desgaste de los joysticks se muestra el movimiento del cursor o personaje hacia una dirección en concreto y sin necesidad de presionar el joystick en ningún momento. Eso se denomina drift, también conocido en español por efecto deriva (del inglés drift).
En Internet podemos encontrar un gran número de métodos que aseguran solucionar el problema, sin embargo, tal y como os comentaremos a continuación, la única solución a este problema pasa por reemplazar el módulo del joystick completo por uno nuevo.
Por qué se produce el drift
Los mandos de control tradicionales, los de toda la vida, utilizan potenciómetros para recibir la señal del movimiento del joystick. La señal se envía al entrar en contacto físicamente. Esto provoca que la zona de contacto se desgaste por el uso continuado llevando a engaño al sensor y provocando lecturas de entrada erróneas que se representan en pantalla sin que el joystick esté realmente moviéndose.
Tanto Microsoft como Sony siguen utilizando potenciómetros en los joysticks para detectar las entradas de movimiento, por lo que, más tarde o más temprano, estos mandos presentan este problema de deriva, aunque tarda mucho más en producirse que en mandos baratos. En este aspecto podemos asegurar que los principales mandos de las compañías presentan características inferiores a otros de terceros por este motivo.
El efecto Hall es la solución
La solución a este problema de deriva de los mandos pasa por utilizar sensor con efecto Hall. Los mandos que utilizan efecto Hall no entran en contacto con ninguna superficie para detectar cambios en la posición del joystick.
Este crea un campo magnético para detectar las entradas, por lo que ni el joystick ni los receptores de la placa, entran en contacto físico en ningún momento. Al no entrar en contacto en ningún momento, no se produce ningún tipo de desgaste, por lo que no se reproduce el efecto deriva de movimiento fantasma.
¿Por qué no lo utilizan todos los mandos?
Utilizar este sensor en más caro que el tradicional potenciómetro, aunque en los últimos años su precio se ha reducido considerablemente, aunque para algunos fabricantes supondría quedarse fuera del mercado. Pagar un poco más por un mando que, a no ser que se rompa por una caída o alguno de los botones deje de funcionar, es algo que no todos los fabricantes quieren, ya que las ventas de mandos se reducirían considerablemente.
Esto implica que muchas veces los fabricantes pueden implementar este tipo de joysticks, pero buscan no hacerlo para mantener el precio del mando en un estándar mientras que a su vez tiene las funciones básicas de durabilidad, por lo que no limitan el mercado que podrían tener una vez estos se rompen.
Uno de los grandes ejemplos que encontramos son los modelos tanto de Sony como de Microsoft, ambas compañías podrían incluir efecto Hall en los modelos más básicos ya que tienen un precio muy superior a las versiones de otras marcas que sí lo incluyen, pero no lo hacen.
Qué mandos hay en el mercado con efecto Hall
Si estás buscando un mano de calidad con joysticks con efecto Hall, debes echar un vistazo a algunos de los modelos de 8BitDo, EasyMX y GameSir. Algunos de estos mandos, además, incluyen este efecto también en los botones y no suelen costar más que un mando de Xbox o el DualSense de Sony.
También hay otras marcas como Turtle Beach que ofrecen soluciones más orientadas a la gama premium, cuentan con versiones más caras e incluso mandos que superan los 200€, pero incluyen mejoras sustanciales en comparación con los mandos «Pro» que tienen tanto Xbox como PlayStation.
Las versiones más básicas que podemos encontrar y que suelen tener precios rondando los 20€ puede que se anuncien con efecto Hall, pero muchas veces no lo incluyen o simplemente cuentan con una calidad bastante baja, por lo que os recomendamos ceñiros a las marcas que hemos mencionado y un rango de precios a partir de los 30€.
