En el mercado podemos encontrar un gran número de mandos para jugar en PC y consola que utilizan diferentes tecnologías en los joysticks. Aunque desde fuera todos parecen iguales, en su interior soy muy diferentes tal y como os explicamos a continuación.
Los joysticks de los mandos de toda la vida utilizan potenciómetros para detectar cambios de movimiento y reflejarlos en pantalla. Estos funcionan por contacto por lo que, con el tiempo, se degradan provocando el efecto drift o deriva, también denominado movimiento fantasma ya el cursor de este, se mueve por la pantalla sin intervención humana.
La única solución que tiene este desgaste es reemplazar el joystick por uno nuevo. Si nos hemos cansado de estar comprando continuamente mandos para jugar, y queremos olvidarnos por completo de ese problema, en el mercado podemos encontrar dos tecnologías que lo eliminan completamente: efecto hall y sensores TMR.
Mandos con efecto Hall o sensores TMR
Como hemos comentado más arriba, los mandos con potenciómetros son, a día de hoy, la peor compra que puedes hacer. Lamentablemente, tanto Xbox como Sony con el DualSense utilizan esta tecnología en los mandos de sus consolas. Esperemos que la próxima generación se pasen al efecto Hall o sensores TMR.
Si hablamos de joysticks con efecto Hall y sensores TMR, hablamos de tecnologías que generan campos magnéticos para determinar la posición del joystick. Al eliminar el contacto físico, se evita el desgaste asociado al roce por lo que el efecto drift no aparece en ningún momento de la vida útil del mando, aunque pueden sufrir otro tipo de problemas.
Los sensores de efecto Hall miden la variación del voltaje de salida a través de un conductor al aplicar un campo electromagnético perpendicular a la corriente (conocido como efecto Hall).
Los mandos que utilizan joysticks con sensores TMR, miden como varía la resistencia eléctrica de una capa magnética con la orientación del campo magnético (magnetorresistencia de túnel).
La precisión de los sensores con efecto Hall es menor (entre 8 y 10 bits) que la que ofrecen los sensores TMR que parte de los 12 bits ofreciendo una mayor precisión al reflejar cualquier cambio de movimiento del joystick en pantalla, por pequeño que sea.
El consumo de los sensores con efecto Hall es ligeramente superior a los mandos con sensores TMR, de ahí que los mandos que utilizan joysticks de este tipo sean capaces de ofrecer una mayor autonomía.
En ambos casos, no existe ningún riesgo de sufrir el temido efecto drift sin embargo, los sensores con efecto Hall puede sufrir variaciones en funcionamiento del campo que generan siendo necesario hacer una calibración.
En cuanto al precio, los mandos con sensores TMR son más caros y, generalmente se encuentra en los mandos de gama alta y los enfocados al mundo competitivo como el Razer Raiju V3 Pro.
También podemos encontrar opciones más económicas con tecnología TMR como el GameSir Cyclone 2 por menos de 70 euros.
Los mandos con efecto Hall, al utilizar una tecnología que lleva varios años en el mercado, con más económicos y en el mercado podemos encontrar mandos con esta tecnología por algo menos de 30 euros.
