El conocido fabricante de productos de audio Sonos ha reconocido hace poco que algunos de sus altavoces Sonos Roam de primera generación están teniendo graves problemas de sobrecalentamiento, y en algunos casos se ha llegado a producir incluso fuego en la zona de su conector USB-C. Aunque la compañía dice que son solo casos aislados, varios usuarios afectados han compartido evidencias en sitios como Reddit, mostrando daños severos e incluso dispositivos incendiados.
En medios como WCCFTech, fuente de esta noticia y cuyo artículo original tenéis enlazado al pie, están incluso poniendo en entredicho la reputación de la marca, y es que estos problemas llegan en un momento bastante crítico para la marca, ya que en 2024 ya tuvieron que lidiar con una crisis por una actualización fallida en su aplicación e incluso hicieron cambios en su cúpula directiva (de hecho, el mismísimo mes pasado Tom Conrad asumió el cargo de nuevo CEO de la compañía).
¿Está en riesgo tu Sonos Roam? ¿Qué deberías hacer?
Un propietario de un Sonos Roam de primera generación publicó que, tras unos dos años y prácticamente sin uso, su Sonos Roam comenzó a oler a plástico quemado, y al ir a inspeccionarlo descubrió que la zona del conector USB-C estaba completamente quemada y deformada, como podéis apreciar en la siguiente imagen. Otro usuario respondió que experimentó exactamente el mismo problema solo unos días antes, y tras ello varios usuarios más reportaron problemas similares.
Llegados a este punto, la recomendación que podemos daros es clara: si tienes un Sonos Roam de primera generación, conviene evitar dejarlo enchufado indefinidamente, especialmente si no lo vas a utilizar. Tampoco sería una mala idea asegurarte de que lo tienes guardado en un lugar fresco y bien ventilado, alejándolo de fuentes de calor, especialmente ahora en verano que éste aprieta.
A nivel técnico, deberías asegurarte de que el altavoz tiene la última versión de firmware instalada, aunque por ahora Sonos no ha distribuido un firmware específico que mitigue el riesgo de sobrecalentamiento. Para aquellos usuarios que ya hayan notado problemas visibles en sus altavoces, os alegrará saber que Sonos ya ha procedido a realizar reemplazos incluso en productos fuera de garantía, presentando eso sí prueba de compra (factura) y pruebas visibles (fotos) del problema, si bien es cierto que por ahora no han establecido un protocolo oficial.
Ahora Sonos se enfrenta a un grave riesgo reputacional
Como hemos comentado al principio, Sonos ya tuvo problemas el año pasado por una actualización fallida de su aplicación, e internamente han realizado grandes cambios en su cúpula directiva hasta el punto de cambiar de CEO. Ahora, este tipo de incidentes suelen generar bastante desconfianza en la marca por parte de los usuarios, y no es de extrañar ya que cuestiones como la seguridad y la integridad del producto son aspectos que no admiten medias tintas. Imagina que te vas de vacaciones y te encuentras en la tesitura de que se te ha quemado la casa solo por haber dejado un altavoz enchufado…
Que se sepa hasta este momento, Sonos ha confirmado que está tomando medidas, pero la ausencia de datos públicos sobre el número total de unidades afectadas, las referencias de producto defectuoso o al menos un análisis técnico concreto socava todavía más su reputación. Bajo nuestro punto de vista, estos incidentes le pueden suceder a cualquiera pero es responsabilidad de la marca el salir a la palestra y afrontar el problema con total transparencia, con una comunicación clara hacia los usuarios, y por supuesto ponerle soluciones (aunque sea reemplazar los productos de forma gratuita, por supuesto).
En definitiva, tras este episodio lo más prudente para cualquiera que tenga un Sonos Roam de primera generación es revisar su entorno de uso, asegurarse de tener las últimas actualizaciones instaladas y contactar con el fabricante si se detecta cualquier anomalía.
