Desde hace ya más de un año, Battlefield 6 se ha concebido como un título pensado para aprovechar al máximo las consolas de nueva generación. EA y DICE han dejado claro que el juego está diseñado para su sistema Frostbite 2.0, gráficos salvajes en tiempo real, mapas gigantes y sistemas de física compleja que requieren un hardware potente. Y sí, es evidente que estas mecánicas no habrían sido posibles en plataformas con limitaciones técnicas como PS4 o Xbox One.
El salto a plataformas modernas permite incorporar elementos que décadas atrás eran imposibles en consolas antiguas: destrucción total del entorno sin caídas de frame rate, servidores más grandes, resoluciones 4K de verdad, modos para múltiples vehículos simultáneos, audio espacial dinámico y una meteorología climática prácticamente real. Todo eso es obvio que está pensado específicamente para consolas como PlayStation 5 y Xbox Series X|S o PC de gama media/alta.
Battlefield 6 se ahorra llegar a algunas consolas
Según ha confirmado GameSpot, EA ha decidido que Battlefield 6 no tendrá versiones para PlayStation 4 ni Xbox One. El estudio argumenta que “las nuevas mecánicas de destrucción, los servidores con hasta 200 jugadores en un solo mapa y el sistema de rotación de clima visualmente dinámico y fluido” requieren de una potencia gráfica y una CPU que, simplemente, la generación anterior no puede ofrecer de forma óptima.
Este anuncio marca un punto de inflexión respecto a Battlefield 2042, que sí se lanzó en la pasada generación y sufrió problemas de rendimiento, bugs, bugs críticos y críticas por caída constante de frames debido a esas limitaciones. DICE ha declarado que quieren evitar errores similares y ofrecer una experiencia perfecta desde el primer día, algo que no podrían garantizar más allá de la generación actual.
En consecuencia, la decisión de excluir PS4 y Xbox One significa también confiar en que la base instalada de consolas modernas será suficiente para sostener una comunidad sólida, especialmente en entornos que requieren cargar e interconectar zonas enormes —como mapas y modos tipo Battlefield Sandbox— con destrucción total y soporte para cross-play entre consolas y PC modernos.
La compañía ha señalado además que este cambio permitirá implementar efectos gráficos avanzados como ray-tracing dinámico, iluminación global physically-based, animaciones fluidas para cientos de personajes y condiciones climáticas inéditas en la saga que influyen en la jugabilidad. De otro modo, habrían tenido que recortar esas funciones deliberadamente para asegurar compatibilidad retroactiva con hardware obsoleto.
Analistas y jugadores tenemos claro que esta decisión abre una nueva era para Battlefield y para los shooters AAA en general: eliminar el lastre de la retrocompatibilidad permite un diseño mucho más ambicioso, aunque también parece arriesgado aislar a usuarios que aún no han actualizado su plataforma para jugar. Tanto es así que en subreddits y algunos foros, muchos veteranos jugadores de la saga han lamentado que la generación pasada se quede fuera de la ecuación, aunque la mayoría reconoce que la mejora es necesaria.
Y sí, además de PS4 y Xbx One, tiene toda la pinta de que Nintendo Switch 2 (no es este el caso de una consola muerta, of course) va por el mismo camino y no contará, al menos en el corto plazo, con una versión jugable de Battlefield 6.
