¿Merece la pena instalar Windows en la Steam Deck para jugar?

Como seguramente muchos de vosotros ya sabréis, Valve ha puesto ya a disposición de los usuarios los drivers para que su consola portátil Steam Deck funcione sin problemas con Windows. Sin embargo, desde que se supo que tendríamos esta posibilidad el rendimiento de la consola ha sido puesto en tela de juicio, ya que no se sabía si el rendimiento de esta sería mejor con Windows o con SteamOS, la distribución de Linux que viene instalada de fábrica. Por fortuna, ahora podremos saberlo y en este artículo te sacaremos de dudas.

El hecho de que la consola portátil de Valve, la Steam Deck, traiga instalado de fábrica SteamOS (que no es sino un Linux personalizado) lastra bastante la compatibilidad de la consola con muchos juegos, especialmente con aquellos que emplean herramientas como Easy AntiCheat, que no son compatibles con Linux. Por este motivo, instalar Windows en la Steam Deck puede sonar muy interesante para muchos usuarios pero, ¿es algo que merece realmente la pena? ¿Se gana o se pierde rendimiento al hacerlo? Vamos a verlo.

Así funciona Steam Deck con Windows instalado

Como podéis ver en el vídeo que hemos insertado arriba, el bueno de Linus Sebastian en su canal Linus Tech Tips ya ha probado a instalar Windows 10 en su consola portátil de Valve, y ha tenido a bien realizar una serie de pruebas para comparar el rendimiento en juegos con respecto a hacerlo utilizando la versión de SteamOS que viene instalada de fábrica en la consola.

Concretamente, se ha probado la consola con tres juegos: Hitman 3, Doom Eternal y Elder Ring. Como podemos ver, el resultado es más que evidente y lo es en favor de SteamOS, donde el rendimiento es sensiblemente superior al obtenido con Windows 10: de media, con Windows 10 la consola de Valve entregó apenas 19 FPS, mientras que con SteamOS el rendimiento medio fue de 34 FPS. De hecho, es notable que en Doom Eternal con SteamOS se alcanzaron 60 FPS de media, justo lo más deseable, mientras que con Windows 10 la tasa de cuadros por segundo se vio reducida a apenas 47.

Con esto, queda claro que Valve ha diseñado Steam Deck para funcionar bajo el abrazo de su propio sistema operativo, SteamOS, donde parece que la optimización es bastante buena, mientras que aunque han dado soporte para Windows, parece que no van a dedicar mucho esfuerzo en la optimización. Además, también hay que tener en cuenta que no podremos instalar Windows 11 y tendremos que conformarnos con la versión anterior, puesto que la Steam Deck no tiene soporte para fTPM, al menos por ahora.

¿Para qué sirve instalar Windows en la consola de Valve?

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Durante el vídeo que hemos insertado al principio de este artículo, hemos podido comprobar que el rendimiento de la Steam Deck es bastante mejor con SteamOS que con Windows. Además, también durante el vídeo se comentan los constantes problemas de compatibilidad encontrados, como por ejemplo la ausencia de drivers de audio que provocan que los altavoces integrados en la consola directamente no funcionen, si bien es cierto que esto es algo que muy probablemente Valve terminará solucionando.

Entonces, ¿para qué querría alguien instalar el sistema operativo de Microsoft en la consola portátil de Valve? Esta es una muy buena pregunta, y la respuesta es bastante evidente: para hacer funcionar juegos que no tienen soporte para Linux, como aquellos que hacen uso de herramientas anti trampas como el famoso sistema Easy AntiCheat, tal y como hemos mencionado antes. De igual manera, bajo Windows podremos instalar otras plataformas de juegos aparte de Steam, como por ejemplo Epic Games, lo cual nos permitiría jugar en la consola portátil a sus títulos exclusivos.

Visto lo visto, realmente más allá de esto que os acabamos de comentar no vemos ningún motivo para instalar Windows en la Steam Deck, ya que lógicamente funciona bastante mejor con el sistema operativo que Valve instala de fábrica.