Existen muchas formas de jugar a títulos retro, hay consolas que podemos encontrar en el mercado que nos ofrecen la posibilidad de tener un sistema previamente configurado que incorpora una gran cantidad de juegos, a los que podemos añadirle más si queremos. Pero también hay formas de que nosotros mismos podamos crear una consola de este tipo, aunque lleva más tiempo y puede resultar más caro si optamos por utilizar una serie de componentes específicos, pero si tenéis por casa una Raspberry Pi que no utilizáis, esta es la mejor forma de darle uso para convertirla en una consola de juegos retro.
La plataforma Raspberry Pi ha evolucionado mucho en los últimos años y a diferencia de las primeras generaciones, ya cuenta con potencia suficiente como para emular y reproducir juegos de sistemas que ya comenzaban a ser exigentes. PlayStation, la primera, Dreamcast o PS2, son consolas que pueden emularse con bastante éxito así que es normal que en los últimos tiempos muchos jugadores, amantes del retro, hayan apostado por una de estas soluciones que, además de versátiles y eficaces, no son tan caras como otras alternativas. Es el caso de los FPGA o ediciones especiales y versiones mini de consolas y microordenadores de los 80 y 90.
Así que si nos decidimos por usar Raspeberry Pi, a la hora de crear una consola de juegos retro vamos a necesitar una serie de componentes específicos que nos permitan dar forma a este dispositivo, todos estos podemos encontrarlos prácticamente en cualquier página que ofrezca una serie de productos relacionados con la informática. A continuación os vamos a explicar lo que necesitáis y cómo podéis crear esta consola paso a paso y de una forma muy sencilla.
Componentes que necesitas
Para poder montar una consola retro perfecta mediante una Raspberry Pi. Está claro que lo primero que necesitamos es este SBC, pero también hay otros componentes adicionales que debemos tener antes de ponernos con la instalación. En el caso de que ya tengáis todos ellos o directamente todos los que no son opcionales, podéis pasar directamente al proceso de instalación y configuración.
Esta es la lista completa con todo lo que vamos a necesitar. Mirad:
| Modelo | Destacamos | Precio |
Raspberry Pi 4 Modelo B (4GB), modelo recomendado para instalar el sistema operativo que necesitamos | ||
Fuente de alimentación con el voltaje necesario para el modelo Raspberry Pi 4 | ||
Tarjeta SD de 64 GB de almacenamiento, los juegos retro no ocupan demasiado así que no debería ser necesario más almacenamiento | ||
Lector para tarjetas MicroSD, permitirá instalar el SO en la tarjeta de la Raspberry Pi | ||
Cable para conectar la Raspberry Pi (Micro HDMI) a una pantalla (HDMI) | ||
Caja para integrar una Raspberry Pi 4, es opcional ya que podemos crear una nosotros mismos si queremos | ||
Mando estilo PS3 |
La Raspbery Pi 4 con 8 GB de memoria RAM es más que suficiente para crear un sistema para jugar a juegos retro en combinación con RetroPie o cualquier de las alternativas que hemos recopilado al final de este artículo. Pero, si se te queda corta en cuanto a potencia o quieres utilizarla para algo más, puedes optar por la Rasbperry Pi 5 por un poco más.
Instalación
Una vez tenemos todos los componentes tan solo debemos instalar el sistema operativo RetroPie en la tarjeta de la Raspberry Pi que vayamos a utilizar, aunque gracias al desarrollo por el que ha pasado este software, también permite instalarlo sobre otros SO, esto podremos encontrarlo en la página oficial del mismo. Nosotros os vamos a enseñar cómo hacer la instalación de cero, ya que resulta mucho más sencillo como usuario hacerlo:
- Descargamos e instalamos la aplicación Raspberry Pi Imager
- Insertamos el USB con la tarjeta MicroSD en el ordenador
- Iniciamos la aplicación Raspberry Pi Imager
- Hacemos clic sobre la opción «Dispositivo Raspberry Pi»
- Elegimos el modelo Raspberry Pi 4 en el caso de que estemos utilizando este
- Hacemos clic sobre la opción «Elegir SO»
- Se abrirá una nueva ventana donde tenemos que elegir la opción «Emulation and Game OS»
- Hacemos clic sobre RetroPie y buscamos la versión compatible con nuestra Raspberry Pi (RPI 4/400)
- Hacemos clic sobre la opción «Elegir almacenamiento»
- Buscamos el dispositivo de almacenamiento que tenga nuestra tarjeta MicroSD incorporada
- Presionamos el botón «Siguiente»
- Nos aparecerá una opción indicando si queremos personalizar el SO, hacemos clic en sí
Ahora pasamos directos a la configuración del sistema operativo, esto es absolutamente necesario ya que nos permitirá más tarde para compartir archivos mediante Samba esto facilitará la instalación de juegos, realmente lo único que tenemos que hacer es configurar los parámetros básicos como la red WiFi, el nombre del equipo, el usuario y la contraseña.
Una vez hecho esto y configurado como queremos, ya tenemos todo listo, simplemente tendremos que presionar el botón guardar y aceptar todos los mensajes que aparecerán en pantalla para llegar hasta el final.
Configuración
Ya tenemos lista la MicroSD, ahora lo que falta es insertarla en la Raspberry Pi y ponerla en marcha para comenzar a configurar los últimos aspectos que necesitamos para poder empezar a jugar, son bastante simples y no requieren demasiado tiempo. Lo primero que nos saldrá una vez iniciemos el sistema operativo será una pantalla en la que nos indicará si ha detectado el mando que hemos conectado, por lo que nos solicitará que configuremos los controles, esto es realmente sencillo y nos guiará por toda la configuración, a continuación os dejamos los diagramas de los mandos más frecuentes que se utilizan con este SO.
Cuando tengamos listo el mando, lo próximo que tendremos que configurar son las consolas que queremos emular, aunque esto no tiene una complicación demasiado grande ya que nos aparecerán una vez añadamos las ROMs de los juegos a su respectiva carpeta. La forma de añadir los juegos cambia dependiendo de cómo lo hagamos, podemos utilizar un pendrive normal y corriente o podemos hacerlo directamente mediante SSH para pasarlos desde nuestro ordenador a la Raspberry Pi sin tener que conectar un dispositivo físico.
Cómo añadir juegos a RetroPie con un pendrive
La forma de añadir ROMs mediante USB es bastante sencilla, el sistema está configurado para detectar automáticamente los dispositivos que se conectan y que tienen lo necesario para comunicarse con él, es decir, que una vez conectemos el propio pendrive detectará el dispositivo y creará lo necesario para alojar los juegos, luego solo debemos descargar las ROMs en nuestro PC y pasarlas al USB ya preparado para poder instalarlos:
- Formatea la memoria USB en FAT32 o exFAT y comprueba que tiene suficiente espacio libre para alojar todas las ROMs
- Crea una carpeta llamada retropie en la memoria USB
- Conéctalo al sistema RetroPie. Si la memoria USB tiene una luz de actividad, espera a que termine de parpadear, si no, espera unos minutos
- Retira la memoria USB y conéctala al ordenador que contiene las ROMs
- Añade las ROMs a la memoria USB dentro de sus respectivas carpetas dentro de la carpeta retropie/roms/$CONSOLA, donde $CONSOLA es el nombre de la consola de destino, por ejemplo snes o arcade.
- Conéctalo de nuevo al sistema RetroPie. Si la memoria USB tiene una luz de actividad, espera a que termine de parpadear (con muchos GBs de ROMs, puede tardar varias horas).
- Retira la memoria USB. Las ROMs se han transferido del USB a la tarjeta SD del sistema RetroPie.
- Actualiza el listado de juegos en EmulationStation pulsando F4, o pulsa Start en tu mando > Quit > Restart EmulationStation
- Los juegos transferidos deberían estar ahora visibles en EmulationStation. Si falta alguno, vuelve al paso 6
Si os queréis ahorrar todo lo anterior, hay que decir que existen webs que agilizan este trabajo y que por muy pocos euros os ofrecen imágenes para microSD ya creadas para sistemas como Retropie, que incluyen miles de juegos y están ya configurados para la plataforma Raspberry Pi, compatibles con tarjetas de 64, 128, 256 y hasta 512GB. Eso sí, debéis elegir la versión correspondiente con la placa que tenéis, es decir, las versiones 3, 4 ó 5.
Cómo añadir juegos a RetroPie mediante Samba
Si hemos configurado de forma correcta el sistema operativo de la Raspberry Pi, entonces este se habrá conectado al WiFi de nuestro hogar (o si directamente la hemos conectado mediante un cable ethernet), permitiéndonos acceder a los archivos que guarda desde nuestro ordenador principal mediante el protocolo Samba de Windows. Esto nos permite transferir archivos entre varios dispositivos dentro de una misma red local, y es muy sencillo de utilizar, pero debemos asegurarnos de que tenemos la detección de redes en el ordenador:
- Abrimos el explorador de archivos de Windows
- Nos dirigimos al aparato «Red» que aparece en la zona inferior
- Si no tenemos la detección de redes activada nos aparecerá un mensaje para activarla, lo hacemos
- El sistema que hemos configurado debería aparecer con el nombre que le hemos puesto
- En caso de que no aparezca, podemos probar a acceder a él directamente escribiendo en la barra de búsqueda la doble barra de Windows «» seguida del nombre que le hemos puesto al dispositivo
- Otra de las formas que tenemos de acceder pasaría por utilizar la IP del propio dispositivo incluyéndola también en la barra de búsqueda con la doble barra de Windows «»
Alternativas a RetroPie
Si bien es cierto que RetroPie es el emulador más popular y utilizado para convertir este dispositivo en una consola retro, no es la única opción disponible en el mercado, aunque si la más recomendable al estar diseñada específicamente para el hardware de este dispositivo.
Lakka
Otra opción para por utilizar Lakka, un emulador diseñado también para la Raspberry Pi al que podemos acceder directamente desde la web de RetroArch o bien desde este enlace. Este emulador cuenta con una interfaz de usuario similar a la PS3, permite guardar el progreso de las partidas, es compatible con mandos de juegos de la Xbox 360 y PS3 sin necesidad de remapearlos y permite cargar ROMs desde unidades externas o incluso desde unidades de red.
Lakka está disonible en diferentes versiones, por lo que debemos seleccionar la versión que corresponde al modelo de Raspberry Pi que estamos utilizando para este proyecto. Al igual que RetroPie, la descargar y el uso de Lakka es completamente gratuito.
Batocera
Si buscamos un emulador para juegos retro, tanto para la Raspberry Pi como para cualquier otro dispositivo, la solución que nos ofrece Batocera es una de las más completas. Se trata de una distribución linux de jueos retro de código abierto completamente gratuita que podemos instalar y ejecutar en un USB (ideal para utilizar un PC viejo como consola retro) o tarjeta de memoria y ejecutar directamente.
A través de Batocera podemos acceder a más de 200 sistemas de emulación, incluye soporte para temas, sombreadores, funciones de rebobinado y logros entre muchos otros. Este sistema operativo para ejcutar juegos retor está disponible para la Raspberry Pi 4 B y la Raspeberry Pi 5 B y lo podemos descargar tanto vía torrent como a través de su página web disponible desde aquí.
Recalbox
No podemos olvidarnos de Recalbox, otro interesante emulador con soporte para Wi-Fi y Bluetooth que permite jugar con hasta 4 jugadores de forma simultánea, es compatible con todos los mandos con conexión USB e incluso Kodi para convertir la Raspberry Pi en un centro multimedia para compartir vídeos, fotos y música en el hogar.
Es compatible con más de 100 sistemas entre los que se encuentran MSX, MSX Turbo 2, Nintendo 64, Amiga CDTV, CDi, Thomson MO/TO además de los sistemas de consols clásicos con los que crecimos muchos de nosotros como Dreamcast, Nintendo DS, Atari 2600, Jaguar, Lynx, NES, SNES, PlayStation, PSP, CPC, Commodore 64 y muchos más.
Recalbox está disponible para su descarga de forma totalmente gratuita a través de este enlace y podemos descargar las versiones para Raspberry Pi 5, Raspberry Pi 4 /400, Raspberry Pi 3, Raspberry Pi Zero 2, Raspberry Pi Zero / 1 y la Raspberry Pi 2.







