La Raspberry Pi nació con el objetivo de hacer llegar la informática al mayor número de usuarios posible, especialmente en los países con bajos recursos económicos. Este equipo de reducidas dimensiones y precio es, además, un ordenador lo suficientemente potente como para llevar a cabo todo tipo de proyectos, tanto para el día a día como servidores multimedia y para videojuegos, dispositivos NAS caseros o cualquier otro dispositivo como servidores de riego automático, dispensadores de papel, asistentes virtuales, entre muchos otros.
Si bien es cierto que Raspberry Pi se ha convertido en el mini PC más popular del mercado, no es el único PC de reducidas dimensiones que podemos encontrar.
Aspectos a tener en cuenta antes de comprar una alternativa a Raspberry Pi
Antes de comprar cualquier opción del listado que vas a ver a continuación, no solo debemos echar el ojo al procesador o la RAM. En este tipo de placas, el funcionamiento va a depender mucho de la compatibilidad con el software. No todas cuentan con el mismo soporte para Linux, Android, RetroPie, LibreELEC o distribuciones de la comunidad. Una placa puede ser excelentemente potente sobre el papel, pero si luego no encuentra un sistema sobre el que «aterrizar», es mucho menos práctica de lo que parece.
Y hablando de comunidad, es vital que puedas revisar si hay una comunidad «sana» tras dicha placa. Raspberry Pi sigue siendo muy fuerte en este punto: tiene más tutoriales, guías, foros y accesorios compatibles, pero en otras SBC, el soporte puede ser bastante más escaso. Si vas a usarla para aprender, montar un servidor, caso o cualquier proyecto, contar con la documentación es una gran ventaja. Y de igual manera, también debes fijarte en los accesorios y compatibilidad física. Algunas alternativas tienen un formato parecido y permiten reutilizar cajas, disipadores, etc. Pero otras cambian los puertos, el tamaño o la distribución de componentes. Lo que obliga a comprar más extras y encarecer todo el montaje.
La alimentación y la refrigeración tampoco son cuestiones secundarias. No todas estas placas funcionan igual con cualquier cargador. Y de igual manera, una fuente errónea puede causar reinicios e inestabilidad en todo el sistema. De hecho, los modelos más potentes pueden necesitar disipadores y una ventilación permanente para que no decaiga el rendimiento.
Alternativas a la Raspberry Pi
Aunque la Raspberry Pi el dispositivo de este tipo más conocido, no es el único que podemos encontrar en el mercado donde podemos encontrar alternativas muy interesantes que ofrecen un mayor rendimiento, como la Orange Pi 5, un precio más competitivo, prestaciones especiales no disponibles en ninguna Raspberry Pi como ranura M. 2242 o memoria eMMC integrada, compatibles con varios sistemas operativos, incluyendo Windows, entre otros.
¿Merecen la pena? Todo depende de cuales sean las necesidades que tengamos. Si estás buscando una alternativa a la Raspberry Pi para llevar a cabo tus proyectos que con este dispositivo no cubres tus necesidades, a continuación, os mostramos cuáles son las mejores opciones disponibles actualmente en Amazon.
Orange Pi 5
Uno de los dispositivos más conocidos como alternativa a la Raspberry Pi es Orange Pi 5, un dispositivo que podemos encontrar con diferentes configuraciones de memoria RAM con un máximo de 32 GB y gestionado por el procesador ARM Rockchip RK3588.
Si no queremos complicarnos la vida para crear una carcasa, buscar un disipador compatible, una fuente de alimentación y demás, otra interesante opción la encontramos en el GeekPi Orange Pi 5 Plus Starter Kit. Como bien podemos deducir por el nombre, se trata de un equipo de inicio que incluye la placa Orange Pi 5 con el chip RK3588 con 8 núcleos, 64 bits y acompañado de 8 GB de memoria RAM.
En cuanto a conexiones, este modelo incluye dos puertos HDMI de salida, uno de entrada, 2 puertos USB 3.0, 2 puertos USB 2.0, 2 puertos RJ-45, un puerto USB-C, conector de 40 pines, un lector de tarjetas y conector M2. 2242 para añadir unidades de almacenamiento, entre otros.
Junto con la placa, se incluye la carcasa de plástico, el adaptador de corriente e incluso un disipador para mantener la temperatura controlada en todo momento. Esta es, sin duda, la mejor alternativa a la Raspberry Pi 5 más potente del mercado.
Pero, este modelo se nos queda corto en cuanto a prestaciones de memoria; en Amazon también podemos comprar un modelo con el mismo procesador y prestaciones, pero con 16 GB de memoria. La carcasa, en lugar de ser de plástico, es de metal y también incluye un disipador y el adaptador de corriente.
Si no queremos realizar una inversión inicial muy grande y nos conformamos con poco, el modelo que os mostramos a continuación es perfecto. Cuenta con 4 GB de memoria RAM, incluye una ranura para unidades M.2242 además de un lector de tarjetas microSD, cuenta con un puerto RJ-45, cuatro puertos USB- A (2 USB 3.0 y 2 USB 2.0), un puerto USB-C, incluye conectividad Bluetooth y Wi-Fi, dos puertos HDMI de salida.
ASUS Tinker Board R2.0
El veterano fabricante de portátiles, periféricos y componentes para PC también tiene una alternativa a la Raspberry Pi con la Tinker Board R2.0. Este dispositivo está gestionado por el procesador RK3288 con 4 núcleos, la gráfica Mali-T764 y 2 GB de memoria LPDDR3. Cuenta con interfaz GPIO de 40 pines, cuenta con soporte para conexión DSI MIPI para pantallas y CSI MIPI para conectar cámaras.
Cuenta con un puerto RJ-45, conectividad inalámbrica y Bluetooth, un puerto de salida HDMI y cuatro puertos USB 2.0 para conectar todo tipo de periféricos. A diferencia de otras alternativas, el SBC ASUS Tinker Board R2.0 incluye un disipador y tiene unas dimensiones de 6 x 6 x 8 cm.
Banana Pi
Otra interesante alternativa a la Raspberry Pi la encontramos en Banana Pi. Si buscamos un kit completo para iniciarnos con esta SBC, el modelo BPI-M5 es perfecto. Este modelo cuenta con la placa Banana Pi M5 gestionado con el procesador S905X3 de 4 núcleos a 2 GHz, la GPU Mali G-31, 4 GB de memoria RAM y 16 GB de almacenamiento eMMC interno.
En cuanto a las opciones de conectividad, incluye 4 puertos USB 3.0, un puerto RJ-45, un puerto USB-C para suministrar energía, un conector jack para auriculares con micrófono, un puerto de salida HDMI y un conector GPIO de 40 pines. Además, también incluye un disipador, el adaptador de corriente para alimentar el dispositivo, además de su correspondiente caja.
Si únicamente nos conformamos con el SBC para reducir el importe que queremos invertir en nuestro próximo proyecto, el modelo que buscamos es el Banana Pi M2 gestionado por el SoC Allwiner R40 de 4 núcleos y 1 GB de memoria RAM.
Este modelo incluye 4 puertos USB 2.0, un puerto de salida HDMI, un puerto RJ-45, un conector SATA para añadir unidades de almacenamiento, conectividad Wi-Fi y Bluetooth, lector de tarjetas microSD y un conector GPIO de 40 pines.
Libre Computer Board
No podíamos dejar de mencionar en este recopilatorio de alternativas a la Raspberry Pi a la solución que ofrece Libre Computer con el modelo Le Potato. Este modelo cuenta con el mismo factor forma que la Raspberry Pi 3 lo que permite aprovechar los accesorios que tengamos de este modelo.
Cuenta interfaz GPIO de 40 pines, el procesador AML-S905x-CC de 64 bits de 4 núcleos ARM Cortex-A53, una GPU Mali 450 y 2 GB de memoria RAM. Es compatible con un gran número de sistemas operativos basados en Linux (cuyas imágenes podemos descargar desde su página web), incluye 4 puertos USB, un puerto RJ-45, una salida HDMI, un puerto microUSB para alimentar el SBC, un lector de tarjetas y un conector jack para utilizar auriculares con micrófono.
BeagleBone Black Rev C
Una alternativa menos conocida pero igual de válida que cualquiera de las alternativas que hemos mostrado en este recopilatorio la encontramos en la BeagleBlack. Este PCB cuenta con un procesador ARM Cortex-A8, la gráfica SGX530 y funciona a 1 GHz. Respecto a la memoria, cuenta con 512 MB DDR3L a 800 MHz e incluye 4 GB de almacenamiento eMMC.
Como buena alternativa a la tradicional Raspberry Pi, cuenta con dos conectores GPIO de 46 pines en lugar de uno de 40 pines como la mayoría de las alternativas que hemos presentado en este artículo, lo que ofrece una mayor versatilidad a la hora de montar dispositivos con este conector. En cuanto a las opciones de conectividad, incluye un puerto microSD, un puerto RJ45 para conectar un cable de red, dos puertos USB 2.0 y Bluetooth. La salida de vídeo es HDMI con una resolución máxima de 1440 x 900
¿Cuál es la mejor alternativa a la Raspberry Pi?
En este momento, la Raspberry Pi 5 es el modelo más potente que podemos encontrar en el mercado, modelo disponible con un máximo de 16 GB de memoria RAM. Si estas se nos quedan cortas para llevar a cabo un ambicioso proyecto, la mejor opción de todas las que hemos recopilado aquí es la Orange Pi 5 disponible con hasta 32 GB de memoria RAM.
Si no buscamos unas elevadas prestaciones, el modelo Banana Pi M2 tiene todo lo que puedes necesitar por menos de lo que cuesta una Raspberry Pi 3, o incluso el modelo M5, que incluye tanto la caja, como los cables e incluso un disipador, por menos de 100 euros. Lo primero que debemos plantearnos, tanto si buscamos una Raspberry Pi como una alternativa, es establecernos un presupuesto máximo, teniendo en cuenta todos los accesorios o periféricos que vayamos a necesitar para llevar a cabo nuestro proyecto, porque puede que el conjunto total supere nuestras expectativas.
Consumo energético y eficiencia: ¿cuánto gastan realmente?
Uno de los puntos fuertes de cualquier alternativa a Raspberry Pi es, sin duda, su bajo consumo. Estas placas están pensadas para ser eficientes, algo que se nota especialmente si las vas a tener funcionando muchas horas al día o incluso de forma permanente, como en servidores caseros o sistemas de domótica.
Ahora bien, no todas consumen lo mismo. La mayoría de estas SBC se mueven entre los 3 y los 15 vatios dependiendo del modelo y de la carga de trabajo. Las opciones más sencillas suelen quedarse en la parte baja de ese rango, mientras que modelos más potentes, como los que montan procesadores más avanzados y más memoria RAM, pueden subir un poco más cuando se les exige rendimiento, de ahí que, si buscamos una alternativa, esto sea uno de los puntos en los que nos debemos fijar, pese a que el consumo siga siendo prácticamente ridículo si lo comparamos con un ordenador tradicional. Esto hace que sean una opción muy interesante si buscas algo que puedas dejar encendido todo el día sin preocuparte demasiado por la factura de la luz. En muchos casos, el coste anual es bastante bajo, incluso usándolos de forma continua.
Eso sí, hay que tener en cuenta algunos detalles. El uso de accesorios como discos externos, ventiladores o incluso algunos periféricos puede aumentar ligeramente el consumo. No es algo que se note muchísimo, pero sí es recomendable tenerlo en mente si quieres el máximo de eficiencia.
En resumen, estas placas destacan por ofrecer un equilibrio muy bueno entre consumo y rendimiento. Elegir una u otra dependerá más del tipo de proyecto que tengas en mente que del gasto energético en sí, ya que en todos los casos se mantienen en niveles bastante bajos.
