Una de las grandes noticias que nos había dejado Microsoft y Xbox de cara a la siguiente generación es que podrían estar preparando una máquina portátil para apoyar el lanzamiento de su futura next-gen. No hubo nada oficial, pero sí alguna que otra insinuación que apuntaba justo en esa dirección. Pues bien, cuando las huestes de xboxers ya celebraban una victoria sobre la competencia, ahora aparecen informaciones que le echan un poco de agua al vino.
Así las cosas, aunque este año parece que tendremos una edición Xbox con la futura Asus ROG Ally 2, lo que de verdad tenía emocionados a los fans era la posibilidad de un hardware propio de Microsoft. Y es ese proyecto el que ahora algunas informaciones avanzan que podrían estar congelado. ¿La razón? Pues que básicamente una política de colaboración con terceros invirtiendo más en esa parcela que en la propia, que necesitaría de un esfuerzo importante tanto en tiempo, como en recursos.
Microsoft entregará su portátil Xbox a otras marcas
Básicamente, lo que deben haber pensado en Redmond es que, teniendo el software, teniendo los juegos de algunos de los estudios más importantes de la industria y teniendo el nombre de Xbox, es seguro que les saldrá mucho más rentable llegar a esos acuerdos con otros fabricantes que dejarse la piel en un único intento y ver por dónde van los tiros del mercado, para valorar los esfuerzos que necesitan hacer de cara a una siguiente generación.
Es obvio que una handheld PC no es una consola, y lo que está por ver es si Microsoft quiere dar el salto de sacar su portátil propia decididamente o si va a esperar a ver cómo se asienta esta fiebre por los dispositivos portátiles que nos está abrumando en los últimos tiempos, con modelos cada vez más potentes y que nos permiten llevar las partidas a los AAA con nosotros allá donde estemos. Y es ahí, donde los de Redmond deben decidir qué papel tiene su futura (y ahora congelada) portátil de verdad. La que equivaldrá a una consola Xbox.
Aun así, aunque esas fuentes avanzan que de momento queda congelado ese desarrollo de la portátil, también aseguran que Microsoft «continúa invirtiendo fuertemente en el desarrollo de su propia tecnología portátil para juegos de Xbox en el futuro», por lo que no está muy claro hasta qué punto la apuesta depende del éxito que cosechen en los modelos de handheld PC que podrían llegar este año o si todo va a decidirse cuando se plantee la estrategia de la siguiente generación.
Siguiente generación que Microsoft ya ha avanzado indirectamente que va a luchar y que, todos estos movimientos que buscan multiplicar el impacto de Xbox Game Pass en la nube, no van a afectar al hecho de seguir siendo un first party con hardware propio, juegos propios y una estrategia de mantenerse para intentar vencer a Sony y Nintendo. Hay que decir que la cosa está complicada pero nunca se sabe: un detalle bien diseñado, como una portáil potente y a buen precio, y lo mismo hasta se decanta la balanza a su favor.
