Durante los últimos días hemos visto cómo la comunidad de Nintendo ha tenido bastantes problemas. La compañía lanzó una versión de firmware que dejó inutilizables muchos docks de terceros. Una parte de los usuarios comenzó a especular que sería un sistema creado para bloquear hardware no oficial, pero la compañía ha indicado que se trata de un error.
Las actualizaciones de firmware que llegan a los distintos dispositivos informáticos pueden presentar muchos cambios. No solo encontramos aquellas versiones que logran mejorar algunos aspectos del sistema, también hay otras que terminan generando problemas. Esto es algo que sucede en una gran cantidad de sistemas, no solo en la Nintendo Switch o los componentes de PC.
En este caso la versión 21.0.0 cuenta con un gran problema y es que una vez actualizada la consola, los docks que no son oficiales dejan de mostrar imagen en la pantalla a la que está conectada. Esto ha causado que muchos usuarios no puedan utilizar sus consolas de forma dockeada, causando un gran revuelo entre la comunidad. Algunos usuarios llegaron a indicar que incluso el modelo oficial de la compañía dejó de funcionar tras la actualización, pero se resolvió con un reinicio.
Un fallo que ha puesto a la comunidad en vilo, Nintendo no buscaba bloquear los docks de terceros
Desde que se lanzó la Nintendo Switch 2 hemos visto varias quejas por parte de los usuarios. Una gran parte de ellos tienen que ver con cómo hay algunos factores que limitan bastante el uso de la consola. En este caso conocemos que uno de los aspectos más importantes que tiene este nuevo dispositivo con respecto a dichas limitaciones es el puerto USB-C.
Este no es tan universal como parece y está claro que tiene una serie de problemas por cómo lo ha desarrollado la compañía japonesa. Pero ahora conocemos que incluso algunas de las actualizaciones de firmware que lanza la compañía pueden afectar directamente a su uso con distintos dispositivos de terceros, como los docks de otros fabricantes.
En este caso la decisión de la marca no ha sido premeditada, según ha publicado el medio Tom’s Hardware en el día de hoy, 14 de noviembre, en una declaración oficial de Nintendo, la compañía asegura que no tenía intención de crear este fallo.
El problema está en que la última versión del firmware cambia cómo funciona el protocolo utilizado en su USB-C. Este utiliza un enlace propietario desarrollado por Nintendo con un cambio con respecto al que usan otras compañías. En este caso la marca habría separado el PID (identificador de producto) y el VID (identificador del proveedor). Esto ha causado que uno tenga las funciones de carga y USB mientras que el otro ofrece la salida HDMI.
Esto se traduce en que habrían mantenido ambos identificadores tanto para la carga como para la función de USB pero habrían generado unos nuevos para la salida de vídeo. La actualización no ha afectado a todos los docks de terceros, de hecho tan solo se ha visto en unas cuantas marcas específicas, muchas de las cuales ya están trabajando en arreglarlo.
