A pesar de que las campanas al respecto ya sonaban desde el mes de junio de este año, fue ayer, durante la presentación de resultados del segundo trimestre, cuando AMD confirmó oficialmente que están desarrollando chips personalizados junto a Microsoft, chips que no solo impulsarán la próxima generación de consolas Xbox, sino también PC y dispositivos portátiles de juego. Esto es importante, porque el alcance ya no se limitará solo a las consolas Xbox de sobremesa, sino que buscan una arquitectura común que funcione en todos los formatos de juego.
Este anuncio coincide con lo que llevábamos meses dilucidando: una visión unificada de Xbox como plataforma, más allá del mero dispositivo físico. Tal y como han confirmado AMD y Microsoft, estos chips diseñados para consolas, PC y consolas portátiles serán parte de un ecosistema convergente que priorizará la compatibilidad, la flexibilidad y la coherencia entre plataformas.
Un ecosistema de juego total y abierto
Lisa Su, CEO de AMD desde hace ya más de una década e impulsora del éxito de la compañía desde que cogió los mandos en sus horas más bajas, ha confirmado que la colaboración con Microsoft no solo va a abarcar el hardware, con los chips personalizados que ya está fabricando AMD, sino también un ecosistema abierto y optimizado para juegos que incluirá compatibilidad con títulos y plataformas anteriores, capacidades de juego en la nube, y con soporte para IA y modelos gráficos más avanzados.
Por su parte, Sarah Bond de la división Xbox de Microsoft ha señalado que la futura línea Xbox no estará limitada a una sola tienda, abriendo la puerta a una experiencia más abierta como la del ecosistema Windows, donde se pueden instalar juegos de cualquier plataforma, incluso de la competencia. De hecho, muchos de vosotros ya sabréis que el próximo lanzamiento de Microsoft en conjunto con ASUS, la ROG Xbox Ally, ya ha adelantado esta flexibilidad, con soporte multitienda y una interfaz personalizada.
Eso sí, hay que andarse con ojo porque en el pasado Microsoft ya intentó algo parecido con el proyecto Games for Windows Live, lanzado en los inicios de la era Xbox 360. Este proyecto quería unificar el ecosistema de juegos entre consolas y PC, pero terminó fracasando estrepitosamente tanto por la falta de acogida por parte de los usuarios como por la dejadez de Microsoft en su desarrollo. Con la nueva estrategia, estamos seguros de que Microsoft es consciente de este legado y apostarán por una colaboración más sólida, con soporte más integrado y hardware compartido desde el principio.
Rumores sobre la APU AMD «Magnus» y la convergencia con PC
Yéndonos al terreno de los rumores, filtraciones y suposiciones, hay que mencionar que AMD estaría desarrollando una nueva APU con nombre en clave Magnus, pensada para ofrecer una CPU de arquitectura Zen 6 combinada con una GPU de arquitectura RDNA 5 e incluso memoria GDDR7 compartida entre ambas, algo que técnicamente debería elevar su rendimiento a la altura de una RTX 5080, si no más.
Si todo esto termina confirmándose, sugeriría una orientación de Xbox hacia equipos que probablemente competirían con PC de sobremesa más que con consolas tradicionales, algo que enfatiza el hecho de un ecosistema unificado. Eso sí, unos años tarde, claro, porque hay que tener en cuenta que no se espera que los primeros productos equipados con estos chips lleguen al mercado hasta 2027 o incluso 2028, y para entonces tanto los procesadores como las gráficas de PC habrán vuelto a evolucionar.
Con todo, es interesante resaltar el hecho de que si todo esto se hace realidad, Microsoft podría dejar de intentar competir con Sony y su PlayStation 6, reorientando la oferta de Xbox hacia algo más híbrido entre consola, PC y consola portátil, aprovechando la fuerza de AMD para entrar en segmentos como los PC OEM de alto rendimiento.
