En el mercado podemos encontrar un gran número de consolas portátiles y de sobremesa, con diferentes diseños, características y especificaciones con un punto en común: cuentan con una GPU de AMD. Excepto algún que otro fabricante que confía a ciegas en Intel, todos los grandes fabricantes como Sony, Microsoft, ASUS, Lenovo y Zotac, además de prácticamente todos los de origen asiático, confían en AMD.
La selección de AMD por parte de prácticamente toda la industria de consolas es una combinación de diferentes factores que básicamente, se pueden reducir a uno, aunque hay otro factor relevante: al emplear AMD una arquitectura homogénea entre consolas y PC (x86 + RDNA), los estudios pueden reutilizar las herramientas y motores sin tener que realizar adaptaciones, lo cual reduce el tiempo y el coste de desarrollo para ambas plataformas.
Chips integrados
El principal factor que inclina la balanza claramente hacia AMD es el diseño del chip que combina CPU y GPU. Combinar la CPU y la GPU en un solo chip, permite a los fabricantes de consolas de sobremesa crear diseños más compactos, ya que no necesitan de un espacio dedicado para una gráfica, y redunda en un menor consumo de energía, un sistema de refrigeración menos completo (y pequeño) además de costes de fabricación inferiores.
Al utilizar arquitectura x86 y gráficas similares a los de PC, los desarrolladores pueden portar los juegos entre consolas y PC de una forma más rápida y sencilla, evitando así problemas de compatibilidad como con la PS3 que utilizaba arquitectura Cell lo que permite llevar los exclusivos de consolas al PC (comparten la misma arquitectura base).
Intel, sigue sin ofrecer un sistema de combine CPU y GPU de alto rendimiento como si ha sido capaz de hacer AMD, algo que podría cambiar en un futuro como os explicamos más adelante.
El éxito de AMD también se ha visto ayudado por ofrecer precios más competitivos y una mayor disposición a crear chips personalizados que cumplan con unas determinadas prestaciones.
El enfoque de NVIDIA, por su parte, siempre ha estado centrado en GPU de mayor rendimiento que funcionan de forma independiente en combinación con un procesador. Además, al igual que Intel, sus productos son más caros que los que ofrece AMD.
En la única consola donde encontramos una GPU de NVIDIA es en la Nintendo Switch, una consola que utiliza un procesador Tegra diseñado para ofrecer una elevada eficiencia energética en un tamaño reducido, dejando, en un segundo plano, la calidad gráfica.
AMD, no solo diseña chips personalizados para Sony, Microsoft y Valve (Steam Deck y Steam Machine 2025). Debido al éxito en el mercado de las consolas portátiles, ofrece a los fabricantes la línea de APUs Series Z, procesadores diseñados específicamente para este tipo de dispositivos, aunque algunos fabricantes siguen optando por utilizar procesadores de portátiles.
Podría cambiar en un futuro
A mediados de 2025, Intel y NVIDIA se asociaron para que el equipo verde se encargará del diseño de las gráficas integradas de los próximos procesadores de Intel, un movimiento claramente enfocado a compartir directamente con AMD, único fabricante que en este momento ofrece una solución de CPU + GPU en uno.
¿Significa esto que veremos consolas con procesadores de Intel y gráficas de NVIDIA? Si es cierto que la posibilidad está sobre la mesa, todo dependerá de si Intel, al igual que AMD, está dispuesta a diseñador procesadores con GPU personalizados.
