Cambiar un HDD por un SSD es la solución más sencilla para darle una nueva vida a un PC. Dentro de los SSD, podemos encontrar modelos compatibles con SATA 3 y PCIe, ambos ofrecen velocidades de lectura y escritura muy superiores a un HDD tradicional.
La unidad de almacenamiento es el principal responsable de almacenar todos los archivos que creamos, editamos o descargamos, incluyendo el sistema operativo y las aplicaciones. Si este deja de funcionar y no tenemos una copia de respaldo, ya nos podemos ir olvidándonos de recuperar la información en la mayoría de los casos.
Los SSD están diseñados para ofrecer una elevada durabilidad en el tiempo. Sin embargo, existen factores que puede reducir su vida útil. El problema más común es el exceso de calor en el interior de PC porque no se ha creado un flujo de aire adecuado. El segundo es que la unidad se utilice más de lo necesario cuando sin que el usuario lo sepa.
La memoria virtual, el enemigo de los SSD
Cuando un PC se queda sin memoria RAM disponible, utiliza la unidad de almacenamiento como memoria virtual creando un archivo de paginación, en lugar de cerrar aplicaciones que tenemos abiertas en segundo plano como si hacen los sistemas operativos para dispositivos móviles.
De esta forma, Windows permite seguir abriendo aplicaciones y proceso de forma prácticamente ilimitada en PC sacrificando espacio del disco duro para seguir funcionando. El problema de esta función es que el SSD está siempre moviendo datos de un lado a otro.
En un disco duro tradicional, esto no es un problema ya que no existe un número límite de ciclos de escritura como si sucede con los SSD. Cada vez que Windows utiliza espacio del SSD, está completando ciclos de escritura (TBW Terabyte escritos) que se reducen de la vida útil de la unidad y, cuando más grande sea, más ciclos completará.
La solución a este problema no pasa por utilizar el PC lo mínimo posible o evitar utilizar aplicaciones pesadas para fotos, vídeos, crear máquinas virtuales y demás, aplicación que hacen que el archivo de paginación trabaje continuamente para satisfacer las demandas de memoria.
Lo lógico es pensar que lo mejor que podemos hacer es desactivarla para evitar el desgaste asociado a las unidades SSD, sin embargo, esto es lo peor que podemos hacer ya que el equipo, cuando toda la RAM está ocupada, no sabrá hacia donde tirar y llegará un momento en el que colapsará mostrando una pantalla azul de la muerte o reiniciándose.
Qué opciones hay para evitar que el SSD se desgaste de más
Para seguir utilizando la memoria virtual de Windows evitando que el SSD principal donde tenemos instalado el sistema operativo se desgaste más de lo necesario tenemos dos opciones:
- Reducir el tamaño del archivo de paginación. Si reducimos el tamaño del archivo de paginación, reduciremos el número de ciclos de escritura que utiliza Windows cada vez que lo utiliza.
- Ampliar la memoria RAM. A finales de 2025, la memoria RAM DDR5 ha subido considerablemente de precio, llegando incluso a triplicar su precio. Afortunadamente, lo que todavía siguen con memoria DDR4 no tienen ese problema.
- Utilizar un disco duro secundario. Otra opción pasa por utilizar un disco duro mecánico o un SSD donde no almacenados datos importantes para que sea la unidad que se encargue de gestionar el archivo de paginación de Windows.
Las unidades de almacenamiento más modernas ofrecen tasas muy elevadas de TBW, por lo que son las menos afectadas por el uso continuado del disco duro como memoria virtual. Por ejemplo, un SSD con hasta 600 TBW, significa que podemos utilizarlo para escribir entre 10 y 12 GB diarios durante más de 80 años hasta que dejará de funcionar en condiciones normales.
Sin embargo, un archivo de paginación muy grande puede multiplicar puede reducir la vida útil del disco duro a unos pocos años. Un calor excesivo en el interior del PC, como hemos comentado más arriba, también puede reducir la vida útil.
