Los pendrives USB no están pensados para hacer copias de seguridad, sino para copiar archivos grandes entre dispositivos o copiar contenido para reproducirlo en otros dispositivos, debido a la vida útil de las celdas (se desgastan rápidamente con el uso) y a la calidad de la controladora (se deteriora más rápido que los utilizados en SSD).
Este es uno de los motivos por el que, seguro que, en más de una ocasión, nos hemos encontrado con un problema a la hora de acceder al contenido del pendrive. La mayoría de estos errores tienen una explicación lógica que no siempre tienen una solución.
Protegido contra escritura
Este es uno de los errores habituales que se muestran en pendrives antiguos cuando queremos copiar algún archivo. Cuando el motivo no es una pestaña de seguridad que bloquea la escritura (sistema de protección utilizados en los primeros pendrives) se debe a que las celdas NAND Flash que almacenan la memoria han cumplido su vida útil.
En este momento, la controladora bloquea la escritura en la memoria y que se queda únicamente en modo lectura, para que los usuarios puedan recuperar los datos almacenados en su interior. Cabe recordar que cada vez que escribimos datos en este tipo de memorias, las celdas se van desgastando hasta cumplir un número de ciclos.
Necesita formatear la unidad para poder utilizarla
Cuando en el Administrador de discos aparece el pendrive como RAW, el equipo no es capaz de reconocerlo. Esto se debe a que la tabla de particiones se ha corrompido por no utilizar la función Quitar de forma segura o retirarlos cuando Windows estaba leyendo datos como principales causas.
Cuando esto sucede, Windows no es capaz de saber cuál es el sistema de archivos de la unidad, por lo que no puede comunicase son ella. Si no tenemos datos en su interior, el método más rápido y sencillo pasa por formatear la unidad desde el Administrador de discos de Windows. Si no es así, y queremos intentar conservar su contenido, podemos utilizar aplicaciones como TestDisk para recuperar la partición.
No se reconoce el dispositivo
Este es uno de los problemas más fáciles de solucionar. Este problema se muestra cuando existe un fallo de comunicación entre el controlador USB y el sistema operativo. Esto puede deberse a varios motivos, pero principalmente se encuentra en un problema de falta de energía, un driver corrupto o que la suciedad del conector no permite hacer buen contacto.
Para poder utilizar con normalidad el pendrive, debemos conectarlo a cualquier otro puerto de nuestro equipo, especialmente en los traseros que van directos a la placa base. Si esto no funciona, desde el Administrador de dispositivos, podemos eliminar el controlador USB y volver a instalarlo.
Error de redundancia cíclica
Este se muestra cuando estamos copiando algún archivo y se produce cuando el sistema detecta que los datos que ha leído no coinciden con los que leyó al principio, un problema asociado sectores defectuosos, un claro indicativo de que su vida útil está cerca. Si queremos prolongarla, debemos formatear la unidad sin el formato rápido para que el sistema marque los sectores como defectuosos y no los vuelva a utilizar. Básicamente es prolongar la agonía del pendrive.
