Formatear un pendrive es el proceso más sencillo y rápido para eliminar todos los datos que se encuentran almacenados en su interior. Es la opción recomendable siempre y cuando queramos seguir utilizándola.
Sin embargo, no es la mejor opción si queremos que los datos que se encuentran en su interior sean irrecuperables si, por ejemplo, lo vamos a dejar prestado (si existen las aplicaciones que permiten recuperar datos de unidades formateadas será por algo).
Tampoco significa que no existan métodos que eviten recuperar los datos de almacenamiento tras un formateo. A continuación, os mostramos diferentes métodos que podemos utilizar.
CMD
CMD sigue siendo una de las mejores herramientas de Windows para realizar cualquier cosa que queramos con Windows, incluso acciones que no se encuentran disponibles desde la interfaz gráfica (podemos decir que es el equivalente a Terminal en Linux).
Para formatear un pendrive desde CMD debemos abrirlo con permisos de Administrador (con el icono del ratón sobre CMD pulsamos el botón derecho y seleccionamos esta opción). Previamente, debemos conectar el pendrive a Windows y conocer cuál es la unidad que está utilizando.
Con esta información, desde CMD introducimos el siguiente comando sustituyendo solo la X por la unidad donde se encuentra en el pendrive (no debemos quitar los dos puntos que se muestran junto a la letra)
format x: /p:1
El parámetro /p:1 le indica a la aplicación format que no se limite a limpiar el índice, sino que destruya físicamente el rastro de los bits. Lo hace escribiendo un 0 en cada uno de los sectores, sustituyendo la información original por una cadena infinita de ceros.
Explorador de Windows
También podemos utilizar el explorador de archivos para formatear un pendrive haciendo un pequeño cambio en el proceso. De forma predeterminada, Windows marca la casilla Formato rápido. Esto lo que hace es borrar el índice de archivos, abriendo la posibilidad a que los datos se puedan recuperar.
Si no queremos que eso suceda, debemos desmarcar la casilla Formato rápido. Al desmarcar esta casilla, Windows realiza un escaneo completo de sectores y sobrescribe la información. Es un proceso más lento, pero mucho más seguro.
Aplicaciones de terceros
Si ninguna de las soluciones que Windows ofrece de forma nativa para formatear un pendrive y que los datos sean irrecuperables nos gustan, podemos recurrir a aplicaciones profesionales que utilizan estándares militares de borrado como Eraser.
Eraser es una herramienta de seguridad de código abierto para Windows diseñada para eliminar datos de forma permanente, de modo que sea imposible recuperarlos mediante técnicas de software o hardware utilizando algoritmos de sobrescritura para destruir la información. Es capaz de realizar hasta 35 pasadas para borrar cualquier rastro de información. Puedes descargarla de forma segura desde su página web.
Opciones de configuración de Eraser para borrar un pendrive de forma segura
Un consejo
Si el pendrive tiene información extremadamente sensible y queremos deshacernos de él, el único método con garantía del 100% es destruirlo físicamente, destruir el chip de memoria NAND que lleva dentro y que es donde se almacenan los datos. Para todo lo demás, el comando de Windows es más que suficiente.
