Biostar presenta los nuevos M700, SSD PCIe NVMe para todos los bolsillos

Biostar presenta los nuevos M700, SSD PCIe NVMe para todos los bolsillos

Rodrigo Alonso

El fabricante Biostar se suma a la ya larga lista de fabricantes de placas base que lanzan sus propios SSD. En este caso hablamos de los nuevos Biostar M700, SSDs en formato M.2 con interfaz PCIe 3.0 x4 que entregan un rendimiento notable con un precio muy económico, pues están orientados a la gama media y buscan el nicho de usuarios que quieren almacenamiento rápido en su sistema pero que tienen bajo presupuesto.

Al final, están muy bien los productos de altísimo rendimiento pero generalmente su precio es tan elevado que el volumen de ventas hace que casi no le merezcan la pena a los fabricantes. Los productos que más se venden son los de gama media, y especialmente aquellos que buscan atraer a usuarios con bajo presupuesto pero que, a cambio, entregan un rendimiento bastante decente. Un rendimiento muy por debajo de los productos de gama alta, es cierto, pero que gracias a su bajo precio terminan vendiéndose mucho más.

Con esta nueva familia de SSDs, que se espera que a no mucho tardar amplíen con modelos de 1 TB de capacidad, el fabricante Biostar pretende hacerse un hueco en un mercado que está más que copado de dispositivos de todos los tamaños y niveles de rendimiento, buscando el nicho de productos más económicos pero que, aun así, entregan un rendimiento bastante digno.

Rendimiento de gama media, precio de gama baja

Estos Biostar M700 se presentan inicialmente solo en dos capacidades: 256 y 512 GB. Ambos están equipados con una controladora Silicon Motion SM2263XT (sin DRAM) y cuentan con chips de memoria 3D NAND Flash TLC. El modelo de 256 GB proporciona un rendimiento teórico de hasta 1.850 MB/s de lectura y 950 MB/s de escritura, mientras que el modelo de 512 GB tiene hasta 2.000 MB/s de lectura y 1.600 MB/s de escritura.

Como ya os habréis dado cuenta no son modelos con un rendimiento especialmente elevado, y de hecho ni siquiera estiran al máximo su interfaz PCIe 3.0 x4 con protocolo NVMe 1.3, pero el rendimiento es bastante decente, muy por encima del de los SSDs con interfaz SATA 3, y al mismo precio aproximadamente que éstos. Por cierto, que la controladora cuenta con cifrado por hardware AES de 256 bits de manera nativa.

La parte buena de estos dispositivos de estado sólido es, como decíamos, que son muy baratos y están al mismo nivel que los SSDs con interfaz SATA 3. Así, podremos ver el modelo de 256 GB por unos 48 euros, mientras que el modelo de 512 GB tendrá un precio que rondará los 75 euros, bastante asequibles y muy por debajo del precio de los SSD PCIe de gama alta.