9 herramientas imprescindibles que necesitarás para montar tu nuevo PC

Montar un nuevo ordenador puede ser una tarea muy complicada o muy sencilla. Esto va a depender, en gran medida, de las herramientas de las que dispongamos a la hora de acometer el montaje. Porque el montaje del equipo no es solo meter los componentes dentro de su correspondiente ranura o socket. Hay que llevar a cabo muchas más tareas a la vez, que nos van a ayudar a conseguir que el montaje del equipo realmente merezca la pena. No solo en el aspecto visual, sino también en el funcional.

Como decíamos, construir un nuevo equipo no es solo cuestión de tener los componentes que lo van a componer. También es necesario tener las herramientas adecuadas para poder realizar bien nuestro trabajo. Pero cuando hablamos de «herramientas» no solo nos referimos al destornillador. También a los alicates, a las tijeras, las bridas, la pasta térmica, etc. Y es que el montaje de un nuevo PC empieza en el momento en que comenzamos con la preparación previa al propio montaje de los componentes.

Herramientas imprescindibles para poder montar un PC

El destornillador

La herramienta básica que vamos a necesitar para poder montar un PC es un destornillador de punta de estrella (o Philips, como también se le llama). De hecho, y por si acaso, es mejor tener un destornillador que tenga la posibilidad de intercambiar sus cabezas por otras. Esto es así porque no todos los tornillos de un PC tienen la misma cabeza. Por ejemplo, el tornillo que sirve para sujetar un SSD M.2 es de un tamaño muy pequeño, con lo que será normal que requiera una cabeza muy pequeña para poder apretarlo. Pero, por otro lado, los tornillos que sujetan la fuente de alimentación suelen tener un tamaño bastante superior. Y, por tanto, necesitan una cabeza de mayor tamaño.

Otro aspecto a tener en cuenta es la longitud del vástago. Dado que vais a tener que trabajar en un espacio confinado, es mejor tener dos tipos de destornilladores: uno de vástago largo, que os va a permitir trabajar desde fuera de los confines de la caja, y otro pequeño que os permitirá trabajar dentro de esos mismos confines. Aunque también tenéis la opción de utilizar un destornillador que emplee una extensión de su vástago. De esa manera os ahorráis tener diferentes destornilladores y diferentes cabezas. O bien, un destornillador telescópico.

Por cierto, sea vuestro destornillador de cabeza fija o intercambiable, es importante que ésta esté magnetizada. Al estarlo, no solo nos va a ayudar a llevar el tornillo a su correspondiente agujero. También nos puede ayudar a «pescar» tornillos que se nos caigan dentro del sistema durante el montaje.

Los alicates

Tener unos buenos alicates nos pueden ayudar a desmontar tornillos cuya cabeza se haya pasado. Y, dado que muchos de los tornillos que emplearemos el construir nuestro PC suelen tener cabeza parcialmente hexagonal, en caso de problemas con la cabeza, nos pueden ayudar a desmontarlo.

La pulsera electrostática

Aunque hay bastante debate sobre si es necesaria o no, es mucho mejor evitar, en lo posible, cualquier tipo de descarga electrostática dentro de nuestro PC. Como sabéis, todos estamos cargados de electricidad estática, dado que nuestra ropa, al frotarse, se encarga de cargarnos de ella. Para descargarnos es necesario que os pongáis a tierra, ya sea tocando algo metálico con toma de tierra, o tocando la caja de nuestro PC.

Una buena y segura alternativa es tener la pulsera electrostática conectada de manera permanente a la caja de nuestro ordenador. De esta manera, estaremos constantemente puestos a tierra.

El espacio de trabajo

Para montar un ordenador vais a necesitar un espacio muy amplio para poder trabajar a gusto. Hay usuarios que prefieren hacerlo encima de una mesa de madera (como la mesa del comedor de sus casas). Otros preferimos hacerlo directamente en el suelo (pocas cosas hay más amplias que el suelo de una habitación).

Ambas soluciones presentan virtudes y problemas.:

  • Montar encima de una mesa de madera hace que corras el riesgo de rayar la superficie de la mesa, pero te permite trabajar erguido, con lo que la espalda acaba sufriendo menos.
  • Montar sobre el suelo te da un mayor espacio para colocar los componentes a tu alrededor, pero deberás de trabajar encorvado, lo que acaba haciendo sufrir bastante a la espalda en el tiempo.

Lo que NUNCA deberéis de hacer es trabajar encima de una alfombra. Al hacerlo, os cargaréis bastante de electricidad estática lo cual, como ya hemos visto, es bastante poco recomendable a la hora de trabajar con un PC.

Las bridas de plástico

Para montar bien un ordenador vais a necesitar un buen puñado de bridas para sujetar los cables. Independientemente de si tenéis una caja de 20 euros o una de 200 euros, una vez montado el sistema deberemos hacer lo posible por esconder los cables del ordenador. Al hacerlo, no solo tendréis un interior más despejado.

También mejoraréis la ventilación de los componentes al facilitar el flujo de aire por el interior de la caja.

Las tijeras

Para cortar el exceso de las bridas vais a necesitar unas buenas tijeras. Podéis emplear unas tijeras de electricista, que suelen ser modelos muy resistentes y permiten ejercer bastante fuerza a la hora de cortar con ellas. También pueden servir las tijeras para pescado, aunque el tamaño de estas puede no hacerlas muy prácticas.

Pasta térmica

A pesar que todos los disipadores del mercado suelen venir con la pasta térmica aplicada o con un tubito de esta para que nosotros la apliquemos, si estamos comprando un componente de segunda mano, lo más normal es que no lleve ninguna pasta térmica que aplicar entre el IHS del procesador y la base del disipador. Por tanto, es recomendable tener un tubo de ella en casa, por si un día la necesitáramos. Al fin y al cabo, la pasta térmica tarde o temprano, la tendremos que renovar de nuestro procesador o de nuestra tarjeta gráfica. Así que nunca está de más tener un tubo en casa.

Alcohol de limpieza

Igual que debemos de tener pasta térmica en casa, también es conveniente tener algún producto con el cual limpiarla.

A este respecto, el alcohol de limpieza (también denominado, alcohol isopropílico) es perfecto para estos fines. Es echar unas gotas en un trapo, frotar con suavidad la superficie sobre la que está la pasta y se quitará con mucha facilidad.

Componentes de repuesto

Otra buena herramienta a tener a la hora de montare nuestro sistema son componentes de repuesto, que sepamos que funcionan. De esta manera, si al montar nuestro nuevo equipo y darle al botón de encendido, este no arranca, siempre podremos probar con estos componentes, para ver cuál es el que falla.