Cómo crear particiones correctamente en tu disco duro

Crear particiones en nuestra unidad de disco duro es un paso fundamental, previo a poder comenzar a utilizarlo. Con este procedimiento podremos decidir cuánto espacio del disco duro queremos utilizar en nuestro sistema operativo y cómo queremos distribuir en volúmenes el total del espacio físico presente. En este tutorial vamos a ver cómo se hace correctamente.

Una vez ya hemos instalado nuestro nuevo disco duro en el ordenador, lo siguiente que deberemos hacer es crear particiones en su interior. Pero, ¿qué es una partición del disco duro? Cuando instalamos la unidad de almacenamiento en nuestro equipo, todo el espacio disponible en su interior está en formato RAW, es decir, no tienen ningún tipo de formato, con lo que el sistema operativo solo ve la unidad, pero no puede grabar datos. Para poder hacer esto, lo primer que debemos hacer es definir en la unidad el volumen que queremos destinar a los datos. Esto lo haremos porque a lo mejor queremos que, una sola unidad de almacenamiento, aparezca como si fueran dos discos duros de diferentes tamaños.

¿Por qué querríamos hacer esto? Para separar los datos, de manera que, si nos vemos obligados a formatear, por cualquier problema, la unidad de almacenamiento, solo tengamos que hacerlo en una de las particiones, dejando a salvo y sin que se pierda, lo que tenemos almacenado en el resto de particiones de nuestra unidad de almacenamiento.

Al crear particiones podemos definir el tamaño final que van a tener

Una unidad en la que siempre se han de crear particiones, es en la que va a almacenar el sistema operativo. Si, por ejemplo, vamos a instalar nuestro sistema operativo en una unidad de 500 GB o más, lo que siempre deberemos de hacer es crear una partición de entre 150 a 200 GB para almacenar solo el sistema operativo y los programas (generalmente, con 150 GB es más que suficiente para esto). El resto del espacio de la unidad de almacenamiento lo convertiremos en otra partición en la que podremos almacenar los ejecutables de los programas, o juegos que queramos instalar o lo que se nos antoje.

El primer momento en que se nos va a pedir que creemos una partición es durante la instalación de Windows, si se trata de un disco duro nuevo. En este caso, podremos elegir el tamaño de la partición que queremos crear, para todas las unidades de almacenamiento nuevas que estemos usando, así como darles formato antes de instalar el sistema operativo. Al hacer estos pasos previos, cuando se instale este, todas las unidades ya tendrán las letras asignadas desde el principio.

En el caso de estar instalando una nueva unidad de almacenamiento en un sistema donde Windows ya está instalado, una vez montada deberemos acceder al administrador de dispositivos y, desde ahí, al apartado de almacenamiento. Ahí, deberemos de pulsar sobre Gestor de almacenamiento. En este apartado nos aparecerán todas las unidades de almacenamiento que tengamos instaladas en el equipo, aunque no podamos hacer uso de ellas. Una vez en esta sección, solo deberemos pulsar con el botón derecho sobre la unidad en la que queremos crear la o las particiones y definir el tamaño de las mismas. Eso sí, recordad que, aunque creemos las particiones, hasta que no les demos formato, no las podremos utilizar de manera efectiva para almacenar datos en su interior.