Intel lanza los procesadores de 8ª Generación con gráficos Radeon Vega

Intel acaba de lanzar sus nuevos procesadores de 8ª Generación con gráficos Radeon RX Vega integrados. Estos nuevos procesadores Core, vienen a sustituir a los previamente lanzados (a finales del pasado 2017), con un claro objetivo: plantarle cara a las configuraciones de portátiles con gráficas de gama media dedicadas que hay ahora mismo en el mercado, principalmente de NVIDIA.

Intel es fuerte en todos los segmentos de ordenadores. Pero si hay un segmento en el que son especialmente fuertes es en el de portátiles. Cierto es porque hasta ahora no han tenido ningún tipo de competencia por parte de AMD (ya veremos qué sucede cuando salgan al mercado los nuevos Raven Ridge para portátiles). Pero también es verdad es que, un aspecto en el que nunca han sido capaces de competir es en el de los juegos. Dado que las gráficas integradas de Intel son, al menos para jugar, tirando a pésimas.

Así que para paliar este aspecto, Intel se ha aliado con su natural rival, AMD, para poder emplear su más reciente tarjeta gráfica con los procesadores de 8ª Generación con gráficos Radeon Vega. Con esta nueva gráfica, el rendimiento en juegos se dispara en todas las categorías.

La pregunta que está en la mente de todos es: serán estos nuevos procesadores vulnerables a Spectre y a Meltdown

Con lo que está pasando ahora mismo referente a las vulnerabilidades Spectre y Meltdown, con la confianza de los consumidores bajo mínimos con Intel como marca, no me parece el mejor momento para lanzar un nuevo procesador al mercado. Sí, es verdad que el parche para anular estas vulnerabilidades ya está distribuido y, por tanto, no debieran de verse afectados en su normal funcionamiento. Y también es verdad que para que esas vulnerabilidades no les afectara desde el principio, habría que rediseñar por completo el procesador, prescindiendo de la actual arquitectura Core.

En cualquier caso, por las capturas que nos ha pasado Intel sobre su nuevo procesador, su combinación con los gráficos Radeon RX Vega hace que rindan bastante más que una NVIDIA GeForce GTX 1050 montada en un equipo similar, lo cual anuncia una nueva época de ordenadores portátiles y de pequeño tamaño (tipo NUC) lo suficientemente potentes como para poder jugar sin necesitar de una tarjeta gráfica dedicada. O, dicho de otra manera, podremos jugar de una manera confortable con un mini ordenador que no consumirá más de 230 W de potencia, lo cual, se mire como se mire, es un auténtico triunfo de la miniaturización.

Por el momento, sabemos que tanto Dell como HP están a punto de presentar portátiles que emplearán esta nueva plataforma de Intel.