En la actualidad, en el mercado podemos encontrar un gran número de procesadores que incorporan una propia gráfica, APUs, capaces de mover juegos sin necesidad de utilizar una gráfica dedicada, tanto por parte de AMD (el precursor) como parte del Intel con los Core Ultra 300 X presentados a principios de 2026.
El primer procesador que, de verdad, ofrecía una gráfica integrada capaz de mover juegos con relativa calidad gráfica y fluidez fue el AMD A10-5800K, un procesador que llegó al mercado en 2012. Sin embargo, no el primero que lo intentó por el camino. Tanto Intel con GMA como AMD con ATI Radeon IGP lo habían intentado con resultados pésimos con anterioridad.
No fue hasta el lanzamiento del AMD A8-3850 a mediados de 2011 cuando empezó a verse la luz al final del túnel. Este procesador contaba con la gráfica Radeon HD 6550D y era capaz de mover de forma fluida Left 4 Dead y Portal 2 a 720p. Si bien es cierto que su rendimiento fue un antes y un después, fue considerado un producto de nicho y catalogado como de bajo rendimiento.
Un año después, llegó al mercado el AMD A10-5800K, un procesador que fue la primera piedra dentro del segmento de procesadores con GPU integrada.
El cambio de paradigma que supuso el AMD A10-5800K
El procesador AMD A10-5800K fue la consolidación de un cambio iniciado por AMD un año antes, procesador que demostró que unos gráficos integrados podían reemplazar perfectamente a una gráfica dedicada de entrada en juegos causales y no una gráfica solo para utilizar en caso de emergencia.
Esta gráfica contaba con 384 núcleos, superando ampliamente al rendimiento que ofrecían los gráficos integrados HD 4000 de Intel. El procesador estaba compuesto por 4 núcleos, 4 hilos, una velocidad base de 3.8 GHz y un modo turbo de 4.2 GHZ, un TDP de 100W, desbloqueado para OC y la con la gráfica AMD Radeon HD 7660D.
Esto supuso un cambio de paradigma basado en varios factores que podemos agrupar, básicamente en cuatro:
- Rendimiento de GPU. El rendimiento gráfico que ofrece la Radeon HD 7660 HD incluida en el procesador AMD A10-5800K ofrecía un rendimiento entre un 50 y 70% superior al del modelo AMD A8-3850. Esta calidad gráfica permitía jugar al juego de carreras League of Legends, Skyrim, Dirt 3 y Battlefield 3 a 720p con gráficos medios de forma fluida
- Velocidad de la memoria. Esta gráfica, al igual que las APUs actuales, dependía de la velocidad de la memoria RAM, por lo que saltar de DDR3 a 1333 MHz a DDR3 2133 MHz implica una importante mejora de rendimiento sin tener que cambiar la gráfica.
- Opinión de los medios. Queramos o no, los medios tenemos gran parte de culpa en que un procesador y/o gráfica se venda más o menos. En este caso en concreto, medios como el extinto Anand Tech o el conocido Tom’s Hardware, publicaron diferentes artículos afirmando que este procesador era el principio del fin de las tarjeas gráficas de 50 euros demostrando que el AMD A10-5800K era capaz de ofrecer un rendimiento similar a la AMD Radeon HD 6450 o la NVIDIA GeForce GT 520.
- Perfecto para equipos de bajo presupuesto. Este procesador que creó la línea de PCs gaming económicos, ya que, por unos 130 dólares al cambio, permitía montar un PC para jugar con una gráfica de entrada incluida democratizando así el gaming para presupuestos ajustados.
Desde entonces, AMD ha seguido apostando por los procesadores con gráfica integrada principalmente al segmento de portátiles. En este momento, la gráfica integrada junto a un procesador más potente de AMD es la Radeon 8060S.
