AMD finalmente implementa el estado de energía balanceado para Ryzen

AMD finalmente implementa el estado de energía balanceado para Ryzen

Juan Diego de Usera

Al poco de ser lanzado al mercado y de que aparecieran los primeros análisis de los nuevos Ryzen de AMD surgieron también varios informes sobre que el  nuevo procesador tenía problemas con la gestión de energía que hacía Windows 10, la cual no le permitía desarrollar todo su potencial al introducir latencias en su modo «Balanceado», que es el modo por defecto de Windows. AMD se comprometió a desarrollar una solución a este problema para la primera semana de Abril y hoy os confirmo que han cumplido su promesa.

Los procesadores Ryzen incorporan la tecnología SenseMI de AMD, un sofisticado paquete de características de detección y adaptación que (entre otras cosas) permiten a la microarquitectura subyacente ejecutar rápidamente ajustes finos de voltaje y frecuencia para obtener el máximo rendimiento. Estos cambios pueden ocurrir tan rápidamente como 1 ms en uno de estos procesadores. Sin embargo, esta funcionalidad prevista depende de que la gestión integrada de energía de Ryzen tenga el control absoluto. Al fin y al cabo, nada sabe mejor lo que necesita el hardware que el propio hardware, ¿no creéis?

Las transiciones entre frecuencias y voltajes se rigen por estados «P». Los estados P son combinaciones de frecuencia / voltaje solicitadas por el sistema operativo. Los procesadores reciben estas peticiones todo el tiempo, y actúan sobre ellas seleccionando estados coincidentes incorporados en el hardware.

Comparativa entre los diferentes estados balanceados de Ryzen

Una gestión de energía más acorde con Ryzen.

El plan Balanceado por defecto intenta aparcar todos los procesadores lógicos más allá del primer 10% siempre que sea posible. En un procesador como el Ryzen 7 1800X que tiene ocho núcloes y dieciséis hilos, por ejemplo, el procesador lógico 0 (núcleo físico) y el procesador lógico 1 (núcleo SMT) permanecen despiertos, mientras que los 14 procesadores lógicos restantes se pueden aparcar en cualquier momento. La reanudación de un estado aparcado tiene un coste de latencia que también puede afectar al rendimiento.

Debido a estos hallazgos, el nuevo plan de potencia AMD Ryzen Balanced reduce los temporizadores y los umbrales para las transiciones de estado P para mejorar la rapidez en que se realiza el cambio de las frecuencias de reloj. Esto permite que el hardware tome el control total con más frecuencia, exactamente tal y como fue diseñado en un principio por AMD. También se ha inhabilitado el estacionamiento del núcleo para detectar núcleos más veloces. Como se puede ver en la tabla de más arriba, las ganancias de rendimiento pueden ser sustanciales, colocándolas en muchos casos a la par de las que se pueden obtener con el plan de Alto Rendimiento, de hecho.

Es estupendo ver lo volcada que está AMD con Ryzen y cómo están solucionando los problemas que han salido con este procesador tras su lanzamiento. Un 10 para AMD por mi parte.