Los problemas de Switch son un dolor de cabeza para Nintendo

Por fin ha sido lanzada al mercado la esperadísima consola portátil Nintendo Switch, y la expectación se ha visto traducida en un inmediato éxito de ventas. El concepto es muy innovador y el resultado, en esencia, bastante bueno. Pero una vez que la consola ya lleva unos días en casa de los usuarios, éstos han comenzado a reportar múltiples problemas relativos tanto al funcionamiento como a la calidad de la consola, algo que está trayendo de cabeza a Nintendo por el elevado número de RMAs que está recibiendo.

Y es que los problemas, o en éste caso más bien las quejas, comienzan desde el momento en el que los usuarios sacan la consola de la caja y la encienden. Por lo que parece Nintendo ha instalado en sus Switch pantallas IPS y TN indistintamente (práctica que la compañía nipona ya hizo en la New 3DSXL y que suscitó muchas quejas), y no hay manera de saber qué tipo de pantalla tiene la consola hasta que no se enciende. Las diferencias saltan a la vista, podéis verlo en la siguiente imagen (vía Neogaf), y la verdad es que es normal que los usuarios estén enfadados al respecto (porque colar un panel TN cuando la consola se anuncia como IPS, pues…).

Pero bueno, lo del panel IPS o TN es una cosa, pero otra son los múltiples problemas ya más serios de los que se quejan los usuarios. Por ejemplo, algo de cajón es que las Switch se rayan con suma facilidad al meterlas y sacarlas del dock, dejando marcas visibles a simple vista y que evidentemente son el resultado de una pobre elección de materiales y de construcción. Que no costaba tanto poner goma en el plástico para evitar esto, digo yo. La prueba, en la siguiente imagen.

Otro problema de calidad del que se están quejando los usuarios radica en lo endebles que son las sujeciones de los mandos laterales a la pantalla de la consola. Al poco tiempo de utilizarla en modo portátil cogen bastante holgura, poniendo nuevamente de manifiesto que Nintendo ha escatimado y mucho en cuanto a la calidad de construcción y de materiales, algo que me parece insultante para una consola portátil que cuesta 330 euros. A esto hay que añadir un fallo de diseño puro y duro: si en el joycon derecho insertas el enganche izquierdo, te costará la vida y la salud el poder sacarlo.

Esto que os decimos son problemas de diseño, pero a éstos se le suman otros de hardware y software que considero son mucho más graves inclusive: cuelgues, bloqueos, pantalla a rayas, WiFi que no funciona, no detecta el cartucho del juego, sistema operativo que no arranca y un largo etcétera. Podéis ver un buen resumen en el siguiente vídeo:

¿Qué pensáis vosotros de todos estos problemas que está teniendo Nintendo con su nueva consola? Yo, personalmente, creo que hice bien en esperar. Cuando lancen una segunda versión con los problemas solucionados me lo volveré a pensar.