Intel identifica un error en el diseño del chipset e implementa una solución

Dentro del compromiso permanente de la compañía para garantizar la calidad, Intel Corporation ha descubierto un problema en el diseño en un chip de soporte lanzado recientemente – el Intel Series 6, conocido con el nombre de código Cougar Point, y ha implementado una solución basada en silicio.

En algunos casos, los puertos Serial-ATA (SATA) dentro de los chipsets pueden degradarse con el tiempo, lo que podría impactar el rendimiento o las funcionalidades de los dispositivos vinculados a SATA como, por ejemplo, las unidades de disco duro y las unidades de DVD. El chipset se utiliza en los ordenadores con la segunda generación de  procesadores Intel Core, con nombre de código  Sandy Bridge. Intel ha dejado de suministrar el chip de soporte afectado y ha corregido el problema de diseño, además de comenzar a fabricar una nueva versión del chip de soporte que resolverá el problema. Ni el microprocesador Sandy Bridge ni otros productos se ven afectados por este problema.

La compañía espera comenzar a entregar a sus clientes la versión actualizada del chipset a finales de febrero y espera volver al volumen máximo de producción en el mes de abril. Intel respalda sus productos y está comprometido con la calidad de producto. Para los fabricantes de ordenadores y otros clientes de Intel que hayan adquirido chipsets o sistemas potencialmente afectados, Intel colaborará con sus partners OEM para aceptar la devolución de los chipsets afectados, y tiene planes  para soportar las modificaciones o a las sustituciones necesarias en placas base o sistemas. Los sistemas con chips de soporte afectados sólo se han distribuido desde el 9 de enero y la compañía piensa que un número relativamente escaso de consumidores se están viendo afectados por este problema. Los únicos sistemas vendidos a usuarios finales que  podrían verse afectados por ello son los sistemas basados en la segunda generación de Intel  Core i5 e Intel  Core i7 de cuatro núcleos. Intel piensa que los consumidores pueden seguir utilizando sus  sistemas con toda confianza, mientras colabora con sus fabricantes de ordenadores en una solución permanente.

Para más información, los consumidores deberían ponerse en contacto con Intel a través de www.intel.com consultando la página de asistencia o poniéndose en contacto con su fabricante de ordenador.

Para el primer trimestre de 2011, Intel espera que este problema reduzca los ingresos en, aproximadamente, $300 millones a medida que la compañía deje de producir la versión actual del chipset y comience a fabricar la nueva versión. No se espera que los ingresos del ejercicio completo se vean afectados sustancialmente por este asunto. El coste total de la reparación y sustitución de los materiales y los sistemas afectados comercializados se estima en $700 millones.  Como este problema ha afectado a algunas de las unidades de chipset distribuidas y producidas en el cuarto trimestre de 2010, la compañía va a registrar cargos contra el coste de los bienes vendidos, lo que se espera reduzca el porcentaje del margen bruto del cuarto trimestre en aproximadamente,  4 puntos porcentuales desde la cantidad informada anteriormente de 67,5%. La compañía también va a registrar cargos en el primer trimestre de 2011, lo que reducirá el porcentaje de margen bruto comunicado previamente en 2 puntos porcentuales y el del ejercicio completo en un punto porcentual.