¿Tu portátil se calienta demasiado? Prueba con esto antes de tirarlo

¿Tu portátil se calienta demasiado? Prueba con esto antes de tirarlo

Rodrigo Alonso

Los portátiles gaming son muy potentes e ideales para usuarios que quieren poder jugar en cualquier parte, pero una de las desventajas que tienen es que son más propensos a calentarse, pudiendo incluso generar problemas a causa de altas temperaturas. Si tu portátil se calienta demasiado -sea o no gaming-, en este artículo vamos a enseñarte qué puedes hacer para solucionarlo, incluyendo cómo cambiar su pasta térmica.

Un portátil que se calienta demasiado genera varios problemas: los ventiladores funcionan muy rápido y hacen mucho ruido, puede ser incómodo poner las muñecas sobre él para jugar o escribir, e incluso puede llegar a apagarse a causa de la temperatura. A continuación vamos a ver qué es lo que puedes hacer para solucionar estos molestos problemas de temperatura.

Limpiar la suciedad exterior del portátil

Lo primero que deberías hacer es una limpieza superficial del portátil con el objetivo de eliminar posibles tapones en sus zonas de ventilación. Para ello, lo ideal es utilizar un spray de aire comprimido, fijándote dónde están las entradas de aire y aplicándolo ahí y no en las salidas (por las salidas, saldrá la suciedad).

A la hora de hacer esto, ten en cuenta que si lo haces bien saldrá bastante suciedad por las rejillas de salida del portátil, así que pon ahí un trapo (cerca, no pegado) o alguna otra cosa para evitar que todo se ponga perdido de suciedad. También puedes aplicar el aire comprimido en las rejillas de salida después, pero luego vuelve a hacerlo en las de entrada para intentar evitar que la suciedad se quede por dentro. Aprovecha y limpia todo el exterior con un paño de microfibra.

Usa una base refrigeradora

Los portátiles suelen tener unas pequeñas «patas» de goma que, además de evitar que el portátil se mueva mucho de su sitio, lo elevan unos milímetros para permitir cierto flujo de aire en sus rejillas inferiores. Sin embargo, normalmente este espacio es bastante escaso así que añadir una base refrigeradora suele ayudar bastante a mejorar la temperatura.

Puede parecer una tontería, pero el uso de una base refrigeradora puede llegar a mejorar hasta 10ºC la temperatura de funcionamiento de un portátil en el mejor de los casos.

Cambiar la pasta térmica y limpiar por dentro el portátil

Ahora viene la parte complicada, y ten en cuenta que en la mayoría de los casos hacer esto anula la garantía del fabricante, así que te recomendamos que no lo hagas si no tienes experiencia o si tu portátil está todavía en garantía. En todo caso, hazlo bajo tu responsabilidad.

Materiales necesarios

  • Destornilladores (normalmente Philips y en algunos portátiles Torx).
  • Pasta térmica.
  • Paño de micro fibra.
  • Spray de aire comprimido.

Necesitarás obviamente destornilladores tanto para quitar la tapa inferior del portátil como para desmontar su disipador. El tipo dependerá de tu portátil y del tipo de tornillos que utilice, así que nunca está de más hacerte con un juego de destornilladores que incluya de todos los tipos y tamaños.

Si pretendes cambiar la pasta térmica obviamente tendrás que comprar también este componente. No es caro y tienes decenas de marcas y modelos disponibles, pero te recomendamos que no escatimes y compres una de calidad, ya que uno no hace este proceso muy frecuentemente (como mucho un par de veces en la vida del portátil).

Finalmente, también necesitarás un paño para limpiar y aire comprimido, ya que el si portátil se calienta demasiado es probable que las aletas de aluminio de los disipadores o los mismos ventiladores estén obstruidos.

Desmontar el portátil y limpiarlo por dentro

Retirar la tapa inferior del portátil es normalmente muy sencillo. Dalo la vuelta para acceder a la parte inferior, quita todos los tornillos que veas y haz un poco de presión en la tapa para retirarla. En algunos portátiles cuesta un poco y tendrás que ayudarte de un destornillador plano o, por ejemplo, de una tarjeta tamaño carnet o similar.

Una vez retirada la cubierta inferior ya tendrás acceso al ventilador o ventiladores (que casi siempre son tipo blower como los que ves en la imagen de arriba), y si no quieres cambiar la pasta térmica, solo con quitar la cubierta ya podrás limpiarlos con aire comprimido y el paño, pues esto podrá ayudarte también a mejorar la temperatura.

De hecho, incluso aunque vayas a cambiar la pasta térmica es algo que deberías hacer, para así poder trabajar con los componentes ya limpios. Si tu portátil se calienta demasiado, es probable que tenga bastante suciedad por dentro.

Cambiar la pasta térmica

Lo primero que hay que hacer es desmontar todo el sistema de refrigeración del portátil, y el primer paso es desconectar los ventiladores. En todos los casos, cada ventilador tendrá un cable que va conectado a la placa base, así que debes fijarte dónde está y desconectarlo. Recuerda bien dónde iba y de qué manera, y para ello si quieres puedes sacar una foto, así sabrás cómo estaba conectado.

Desconectar ventilador de portátil

Hay portátiles en los que los ventiladores van unidos al sistema de refrigeración, pero lo normal es que no. Tendrás que quitar entre uno y tres tornillos y podrás sacarlo (dándote acceso a limpiarlo perfectamente en ese momento). Cuando quites los ventiladores, asegúrate también de limpiar bien por debajo ya que ahí suele acumularse suciedad.

Hecho esto, ha llegado el momento de desmontar el disipador. Normalmente tendrá una serie de tornillos que dependen del portátil, pero que pueden ir desde solo 4 (en el socket del procesadoor) hasta multitud de ellos, dependiendo de si el portátil tiene gráfica dedicada y del tamaño del disipador en cuestión. Simplemente fíjate bien, saca fotos si es necesario y retira los tornillos necesarios. En el ejemplo de la imagen de abajo, son 8 los tornillos que hay que retirar, 4 en la zona de la CPU y 4 más en la de la GPU.

Desmontar disipador de un portátil que se calienta mucho

Ten en cuenta que te va a costar un poco quitar el disipador porque estará «pegado» por la pasta térmica y los posibles thermal pads incluso habiendo quitado todos los tornillos. No te preocupes, tira de él hacia arriba con firmeza pero suavemente y terminará despegándose. Hecho esto, puedes proceder a limpiar completamente el disipador, los ventiladores y la zona en la que estaban instalados.

Ahora debes limpiar los restos de pasta térmica tanto en la CPU y GPU como en el propio disipador. Hay líquidos específicos para ello pero si no dispones de ello, puedes utilizar alcohol isopropílico y un poco de papel higiénico. Deben quedar limpios y brillantes.

Cambiar pasta térmica portátil

Una vez hecho esto, es hora de aplicar la pasta térmica. Aplica en el centro del die tanto de la GPU como de la CPU como un grano de arroz de pasta térmica, y déjalo así. Cuando vuelvas a instalar el disipador, ese grano de arroz se extenderá por toda la superficie. En el caso de los portátiles, dado que no hay IHS no pasa nada si pones demasiada pasta térmica, pero ten cuidado de no pasarte demasiado.

Cambiar pasta térmica a un portátil que se calienta demasiado

Hecho esto, ahora debes volver a montarlo todo. Coloca con cuidado el disipador haciendo que coincidan todos los agujeros y vuelve a atornillarlo. Instala de nuevo el ventilador o ventiladores que desmontamos previamente y recuerda volver a conectarlos. Con todo ya conectado y atornillado, vuelve a poner la cubierta inferior y atorníllala también.

Con esto ya hemos terminado. Si tu portátil se calienta demasiado, cambiar la pasta térmica y limpiarlo bien por dentro y por fuera es una de las mejores cosas que puedes hacer para mejorar su temperatura.