Cómo convertir tu viejo PC en un servidor casero sin gastar dinero

Cómo convertir tu viejo PC en un servidor casero sin gastar dinero

Rodrigo Alonso

Con el paso del tiempo, al final todos los PCs y portátiles terminan quedando obsoletos y tenemos que comprar uno nuevo. Llegado ese caso, ¿qué es lo que deberías hacer con tu PC viejo? En este artículo vamos a contarte los pasos que deberías seguir para convertir un viejo PC en un servidor casero de lo que necesites, y sin gastar nada de dinero.

El concepto «servidor casero» es tremendamente amplio, y ahí dependerá de ti y de tus necesidades. Por ejemplo, podrías crear un servidor para streaming multimedia en los dispositivos de tu hogar, un servidor de archivos, de descargas, de FTP, de Minecraft… lo que se te ocurra. Eso queda en tus manos, porque lo que nosotros vamos a explicarte a continuación son las pautas y recomendaciones a la hora de preparar el viejo equipo para convertirlo en lo que necesites.

Limpia a fondo tu «nuevo» servidor casero

Con el uso es inevitable que entre suciedad al interior del PC, y si hablamos de un PC viejo es bastante probable que esté bastante sucio. El primer paso que deberías realizar es una limpieza a fondo de tu antiguo PC y, de hecho, si tienes algo de experiencia en montar hardware, deberías desmontar completamente cada una de sus piezas para poder limpiarlas correctamente, y volver a montarlo todo de nuevo una vez limpio.

Limpiar PC viejo

Incluso si no tienes experiencia, deberías abrir el equipo y limpiarlo bien por dentro, con cuidado de no dañar ni desconectar nada, con el objetivo de que quede lo más limpio -y silencioso- posible y que así pueda seguir funcionando durante el mayor tiempo posible.

Opcional: instalar más discos

Ya que vas a abrir el equipo para limpiarlo por dentro, y siempre dependiendo del uso que vayas a darle a tu «nuevo» servidor casero, puede ser una buena idea aprovechar para instalarle más almacenamiento, siempre que tengas discos duros por casa sin utilizar. De esta manera, dotarás al equipo de una mayor capacidad de almacenamiento que podrás aprovechar, y esto te vendrá especialmente bien si pretendes usarlo como servidor de almacenamiento de archivos o como servidor multimedia.

Igualmente, este paso opcional dependerá de si tienes discos duros disponibles, así como si en la caja hay espacio para instalarlos, si la placa tiene conectores SATA suficientes, y si tienes cables (tanto de alimentación como de datos) disponibles.

Formatea el equipo

Partiendo de la base que has comprado un PC nuevo y que ya lo tienes funcionando con todo lo que necesitas, asumimos que ya no tienes que hacer copia de seguridad de ningún dato del PC viejo que vas a reutilizar, así que el siguiente paso es formatearlo. De esta manera, tendrás un sistema operativo limpio y listo para funcionar, sin restos de programas o documentos.

Linux en un PC

Si tienes claro para qué vas a usar tu servidor casero, puedes aprovechar la coyuntura para instalar el sistema operativo que más te convenga. Por ejemplo, si quieres un servidor de FTP o de Minecraft no necesitas Windows y una distribución de Linux te dará mejor resultado, de hecho. Depende de tus necesidades, preferencias y conocimientos, pero en todo caso la recomendación es que si vas a reutilizar un PC viejo como servidor casero, lo formatees para tenerlo «limpio» también a nivel de software.

Configura tu servidor casero

Ya tienes el equipo limpio por dentro y por fuera, así que ahora toca configurarlo. Un servidor puede servir para muchas cosas diferentes, pero la recomendación es que lo configures para un solo propósito. Es decir, si quieres utilizarlo como un controlador de dominio, por ejemplo, no lo configures al mismo tiempo como servidor de Minecraft, y por supuesto no instales software que no sea necesario como el paquete Office.

Servidor casero de minecraft

Teniendo en cuenta que hablamos de un PC viejo, seguramente su rendimiento no sea demasiado elevado, y por lo tanto cuantas menos cosas tengas instaladas y cuantas menos labores le exijamos, mejor que mejor.