SteelSeries Rival 710, review: el ratón gaming modular que sorprende por su precisión

Innovar en el sector de los ratones gaming es algo cada vez más complicado. Conseguir el ratón perfecto es una batalla a la que se enfrentan todos los grandes fabricantes, y SteelSeries es uno de los que mejor lo conoce, ya que sus ratones son usados por jugadores profesionales de todo el mundo. En otoño de 2018 lanzaron el SteelSeries Rival 710, el último modelo de la gama Rival que llaega con varias características innovadoras, como un diseño modular y un motor de vibración, además de mantener la pantalla OLED del Rival 700.

Índice

Características técnicas del SteelSeries Rival 710

Sensor:

  • Sensor: SteelSeries TrueMove3
  • Tipo de sensor: Óptico
  • CPI: 100–12000 en incrementos de 100 DPI
  • IPS: 350+
  • Aceleración: 50G
  • Tasa de sondeo: 1 ms (1000 Hz)
  • Aceleración de hardware: No
  • Tracking Accuracy: 1:1

Diseño:

  • Material: Textura negra suave
  • Forma: Ergonómico, diestro
  • Estilo de agarre: Universal
  • Número de botones: 7
  • Pulsadores: Pulsador SteelSeries. clasificado para 60 millones de clics
  • Peso: 135 g
  • Altura 124,8 mm
  • Ancho 72,6 mm
  • Profundidad 42 mm
  • Longitud corta del cable (sin trenzar): 1 m
  • Longitud del cable largo (trenzado): 2 m

Como vemos, las características nos muestran todo lo que deseamos en un ratón gaming y más: un sensor preciso de 12.000 DPI con la posibilidad de personalizar los DPI en incrementos de 100, 1.000 Hz de polling rate, y una alucinante aceleración de 50 G acompañada de 350 pulgadas por segundo de detección. En cuanto a botones, encontramos la cantidad justa y necesaria para jugar y que no nos estorben en la zona del dedo gordo.

El peso de 135 gramos sitúa al ratón en la gama de ratones algo pesados, mientras que en longitud encontramos que es bastante alargado, a pesar de ser más pequeño que modelos anteriores como el Rival 600. Por desgracia, no podemos personalizarlo con pesas como sí permiten otros ratones más baratos, como el mencionado Rival 600 de la propia compañía. Este peso debería ser algo más reducido, y se podría haber logrado eliminando funciones como la pantalla, o incluso prescindiendo del motor de vibración. Este último añade quizás demasiado peso en la zona de la palma.

El SteelSeries Rival 710 destaca principalmente por tres cosas. La primera es la utilización del sensor TrueMove3 creado junto con PixArt, un sensor óptico con una bajísima latencia y jitter, y un trackeo 1:1 para registrar de manera exacta los movimientos, lo que arroja un excelente resultado de rendimiento como veremos más adelante. Este sensor es una versión personalizada del legendario PMW 3360, usado ya en el Rival 310 y que es ideal para jugar.

En segundo lugar, encontramos un panel OLED en blanco y negro en la parte izquierda, con una resolución de 128 x 36 píxeles. En él podemos poner dibujos, logos, GIFs, o recibir notificaciones o información adicional con respecto al juego que estemos jugando.

La tercera y última son las alertas táctiles. Sí, el ratón cuenta con un motor de vibración en la zona donde se coloca la palma de la mano que vibrará dependiendo del juego. Por ejemplo, en CS:GO al principio de cada ronda nos avisará con una vibración, o en Overwatch y Dota 2 nos avisa cuando se recarguen y podamos usar las habilidades de cada jugador, algo muy útil y que nos hace ser más rápidos cuando estamos jugando. En Discord también podemos personalizar para que vibre si nos mandan un mensaje o si estamos en silencio.

Unboxing y análisis externo

La caja cuenta con el diseño y los colores típicos de la compañía, donde destacan el negro, el blanco y el naranja. Al sacar el cartón externo nos encontramos una caja de color negro en el interior que se despliega y nos muestra el contenido. A primera vista tenemos el manual de instrucciones (disponible en PDF en la web oficial) y el propio ratón, y entre ambos encontramos una pequeña caja negra que contiene los dos cables que podemos usar para el ratón.

Como vemos, podemos elegir entre dos cables para el ratón: uno trenzado de 2 metros como tienen la mayoría de ratones (aunque es demasiado rígido), u otro corto de PVC suave de 1 metro. El trenzado de 2 metros es conveniente utilizarlo si tenemos un ordenador de sobremesa a cierta distancia de la alfombrilla, mientras que el de 1 metro viene bien para usarlo con un portátil. También podemos enchufar este último en el puerto USB de nuestro teclado.

 

 

A nivel físico nos encontramos un ratón con un diseño algo alargado, y que se adapta muy bien a la mano, tanto si lo usas con la mano en palma como si la pones en garra. La pantalla OLED viene protegida por un plástico. Como vemos, muy pocos cambios en este sentido con respecto al Rival 700. Curiosamente, con el cambio de materiales, encontramos un plástico que tiene unas cuantas marcas de serie nada más sacarlo de la caja, lo que puede dar la impresión de que viene usado. Con el uso estas marcas se irán yendo conforme la propia grasa de los dedos vaya lubricando la carcasa.

El mecanismo de colocación del cable es bastante sencillo, y tan solo tenemos que apretar con relativa fuerza para colocarlo en su sitio. Para sacarlo es algo más complicado, ya que hay que expulsarlo hacia arriba y no es fácil hacerlo. En cuanto a la colocación del cable, este queda bien pegado y no molesta a la hora de deslizar el ratón, ya que las alfombrillas de teflón son lo que más sobresale. Para evitar que sobresalga hay que apretarlo bien. Personalmente, no soy muy fan de este diseño, y prefiero que si un ratón va a tener un cable extraíble, este al menos esté justo debajo de los clicks y salga hacia delante. A pesar de ello, no supone ningún problema a la hora de usarlo.

En cuanto a los botones, como podemos ver en las fotos, encontramos un click izquierdo y un click derecho con la rueda en medio. La rueda solo cuenta con un click central, no teniendo ningún click lateral, y tiene un patrón de goma similar al usado en modelos previos. Encima de la rueda tenemos un botón que por defecto nos deja elegir entre dos ajustes de DPI que pueden quedarse cortos para algunos usuarios, ya que otros ratones ofrecen hasta cuatro ajustes pulsando el botón.

Si nos vamos a la parte izquierda, tenemos tres botones: dos que por defecto están asociados a la acción de retroceder o avanzar en programas como Chrome, y otro que queda pegado a la pantalla y que requiere alargar el dedo gordo para pulsarlo. Este tercer botón queda demasiado alejado del dedo gordo y requiere mover toda la mano para pulsarlo, y si usas el ratón en garra no vas a llegar nunca a él. Puedes poner la palma de la mano más hacia delante para pulsarlo, pero en ese caso te va a ser más difícil pulsar los otros dos botones.

Así, la ubicación de los botones laterales deja algo que desear, y es poco ergonómica, ya que te obliga a mover la mano si quieres poder llegar a pulsar los tres. En la zona del pulgar ayudaría que hubiera una pieza de plástico para apoyarlo, ya que el dedo gordo cae hacia la alfombrilla y obliga a hacer más fuerza lateral.

En la parte inferior nos encontramos la zona para enchufar el cable, así como el sensor. Aquí tenemos una peculiaridad de este ratón, y es que cuenta con un diseño modular que permite estar preparados para lo que pueda venir en un futuro, así como poner un sensor láser que la compañía ofrece por 14,99 euros en el momento de escribir esta noticia. Si bien esto es una excelente adición, el sensor que lleva el ratón ya prácticamente perfecto.

Para cambiar el sensor cuando en el futuro salga alguno aún mejor del que lleva el ratón tan solo hay que quitar los cuatro tornillos, y la pieza sale tal cual. También tenemos como parte modular la parte donde apoya la zona de la palma más cercana a la muñeca, pudiendo reemplazar esa goma tan solo extrayéndola. Por último, también podemos extraer y sustituir la carcasa donde apoya la palma de la muñeca, y cambiarla por otras de otro color.

Prueba

El ratón cuenta con un diseño muy ergonómico que se ajusta bien a la mano, aunque solo si tienes las manos grandes, ya que no estamos ante un ratón para manos pequeñas. Las partes laterales de goma podrían ser más adherentes, pero son muy agradables al tacto.

En la pantalla OLED encontramos que podemos poner GIFs, logos, o usarla para tener información adicional del juego. Sin embargo, nunca vamos a mirar al ratón cuando estamos jugando, ya que supone apartar la vista de la pantalla. Normalmente en un juego de un jugador no apartamos la mirada, y mucho menos en un juego competitivo como Fortnite o CS:GO. En este último se nos muestra la vida que nos queda, lo cual es redundante porque ya se muestra en la pantalla. Por ello, esta función no pasa de ser algo anecdótico, y que igualmente añade un peso al ratón que bien podría haberse reducido en 10 o 15 gramos.

El rendimiento del Rival 710 jugando es excelente, donde cualquier preciso movimiento queda bien recogido por el sensor, además de no haber ningún tipo de aceleración. De hecho, los flick-shots se realizan sin problema y de manera sobresaliente. Donde pienses poner la mira, ahí va estar. Si fallas es culpa tuya, no del ratón.

Los clicks no son los más rápidos del mercado, ya que tienen quizás demasiado recorrido y tardan un poco en volver a su posición inicial para poder pulsarlo de nuevo. Sus mecanismos han sido diseñados por la compañía, y garantizan una impresionante durabilidad de 60 millones de pulsaciones.

Para analizar su rendimiento hemos utilizado Enotus Mouse Test v0.1.4, así como MouseTester. En Enotus, podemos ver si las especificaciones que el fabricante anuncia son reales, y efectivamente todo concuerda, con los DPI que le hemos configurado o la frecuencia de muestreo anunciada. El resto de valores también son buenos.

Con MouseTester podemos comprobar la estabilidad y precisión del movimiento, donde arroja valores excelentes, ya estemos usando 1.600 u 8.000 DPI.

Software

El software que utiliza el ratón es el archiconocido SteelSeries Engine 3. En él podemos personalizar los botones del ratón, pudiendo establecer macros o botones multimedia, o lanzar aplicaciones o ejecutar determinadas acciones del propio software del ratón directamente haciendo click. También podemos configurar hasta 5 perfiles diferentes, o actualizar el firmware.

Aquí podemos ajustar también con facilidad las DPI del ratón, así como el color y efecto de la iluminación LED. En concreto, podemos cambiar la luz de los laterales de la rueda de desplazamiento, así como el del logo de la compañía donde colocamos la palma de la mano. Entre los efectos que podemos poner encontramos color constante, cambio de color, respiración con un tiempo determinado entre cada apagado y encendido, activador que se encienda con cada pulsación, o desactivar por completo la iluminación. Todo ello pudiendo elegir entre 16,7 millones de colores. El RGB a tus pies, y que además permite personalizar notificaciones de Discord mediante iluminación.

También podemos ajustar la intensidad del color deslizando el mismo por la barra negra de la derecha, ya que al máximo de brillo es posible que nos acabe cegando un poco si jugamos de noche. En estos botones también podemos ajustar el contenido de la pantalla OLED, donde podemos usar dibujos por defecto, descargar algunos que hay en la web de SteelSeries, o dibujar lo que queramos.

En esta misma pantalla del software también podemos ajustar la aceleración en el caso de que la queramos poner, así como la velocidad de respuesta, o usar la predicción. Si no queréis ninguna de estas funciones, y queréis que el tiempo de respuesta esté en 1.000 Hz, no tendréis que tocar nada.

Una vez hayáis configurado el ratón a vuestro gusto podéis desinstalar el software, ya que el ratón cuando con memoria integrada que recuerda todos los ajustes, y que acompaña a su procesador ARM de 32 bits.

Conclusión

El Rival 710 es de lo mejor que SteelSeries tiene que ofrecer, y la compañía lo ha hecho casi todo perfecto en este ratón. Tenemos una buena ergonomía, una buena elección de materiales, zapatillas que se deslizan muy suavemente, los botones justos y necesarios que vamos a utilizar, y una comodidad en general que nos va a permitir jugar durante horas y horas sin que se nos canse la mano.

Sin embargo, adiciones como la pantalla o la vibración son extras que no justificarán para muchos el gastarse los casi 100 euros que cuesta el ratón ahora mismo en Amazon; sobre todo sobre todo cuando ratones como el Rival 600 cuestan apenas 60 euros, o el Rival 310 ya ofrecen un buen rendimiento con la misma ergonomía, costando 50 euros.

El hecho de tener un sensor modular para poder poner el que queramos es una excelente opción, pero la compañía ha querido incorporar demasiados elementos que busquen diferenciar al ratón de sus competidores. Si bien el motor de vibración puede ser útil para saber cuándo puedes usar una habilidad o un arma en un juego (y más juegos deberían darle soporte), entre otras muchas funciones, la pantalla OLED es totalmente innecesaria.

Por tanto, si estás buscando un ratón algo diferente, pero con un diseño ergonómico, cómodo, y con uno de los mejores sensores del mercado, el SteelSeries Rival 710 es una opción muy difícil de batir, siempre y cuando puedas permitírtelo.

Pros

  • Dos cables a elegir
  • Excelente precisión jugando y muy buen rendimiento general
  • Muy cómodo, incluso después de varias horas de uso
  • Vibración que deberían integrar más juegos

Contras

  • Precio algo elevado
  • Pantalla poco útil

Por ello, el SteelSeries Rival 710 recibe nuestra medalla de platino, y nuestra recomendación por su rendimiento y su diseño.

Podéis comprarlo en Amazon en el siguiente enlace: