Llevábamos mucho tiempo hablando y especulando de la nueva generación de procesadores de Intel, conocida como Arrow Lake-S, hasta que el pasado 10 de octubre Intel hizo oficiales la primera tanda de procesadores. Hoy por fin se ponen a la venta, así que ha llegado el momento de contaros lo que podemos esperar de ellos con nuestro análisis de primera mano de dos de sus principales integrantes: el Intel Core Ultra 9 285K y el Intel Core Ultra 5 245K.
Cuando Intel realizó la presentación oficial de estos nuevos procesadores, obviamente se centró bastante en sus facultades para IA, el tema de moda, pero la realidad es que luego no mucha gente le saca suficiente partido como para que sea un valor a tener en cuenta, al menos por ahora. Lo que a nosotros nos pareció más llamativo de la presentación es que Intel fue muy honesta diciendo que no esperáramos un incremento de rendimiento demasiado grande (aunque sí que lo hay), porque han centrado sus esfuerzos en mejorar notablemente la eficiencia y han prometido grandes mejoras a este respecto, ofreciendo hasta 165W menos de consumo y 17ºC menos de temperatura a igualdad de rendimiento en comparación con la generación anterior.
Intel Core Ultra 9 285K y Core Ultra 5 245K, especificaciones técnicas
| Intel Core Ultra 9 285K | Intel Core Ultra 5 245K | |
|---|---|---|
| Arquitectura | Arrow Lake-S Lion Cove (Núcleos P) y Skymont (Núcleos E) | Arrow Lake-S Lion Cove (Núcleos P) y Skymont (Núcleos E) |
| Segmento | Desktop | Desktop |
| Socket | Intel LGA1851 | Intel LGA1851 |
| Núcleos | 24 (8 núcleos P y 16 núcleos E) | 14 (6 núcleos P y 8 núcleos E) |
| Hilos | 24 (Sin HyperThreading) | 14 (Sin HyperThreading) |
| Caché | 36 MB (Smart Cache) 40 MB Caché L2 total | 24 MB (Smart Cache) 26 MB (Caché L2 total) |
| Frecuencia base | 3.7 GHz (P-Cores) 3.2 GHz (E-Cores) | 4.2 GHz (P-Cores) 3.6 GHz (E-Cores) |
| Frecuencia Turbo | 5.5 GHz (P-Cores) 4.6 GHz (E-Cores) 5.7 GHz (Turbo Boost Max 3.0) 5.7 GHz (Thermal Velocity Boost) | 5.2 GHz (P-Cores) 4.6 GHz (E-Cores) |
| TDP | 125W (Base) 250W (Máx) | 125W (Base) 159W (Máx) |
| Litografía | TSMC N3B | TSMC N3B |
| Temperatura máxima | 105ºC | 105ºC |
| Disipador de serie | No | No |
| Memoria RAM | Hasta 192 GB DDR5-6400 | Hasta 192 GB DDR5-6400 |
| Configuración de memoria | Doble canal | Doble canal |
| PCIe | 5.0 y 4.0 | 5.0 y 4.0 |
| Gráfica integrada | Intel Graphics (2 GHz, 8 TOPS) | Intel Graphics (1.9 GHz, 8 TOPS) |
| Facultades para IA | NPU Intel AI Boost 13 TOPS | NPU Intel AI Boost 13 TOPS |
| Lanzamiento | Q3 2024 | Q3 2024 |
| Overclock | Sí | Sí |
| PVP oficial | $589.00-$599.00 | $309.00-$319.00 |
Comencemos hablando del Core Ultra 9 285K, el sucesor natural del Core i9-14900K que analizamos el año pasado. En cuanto al recuento de núcleos tenemos los mismos 24 distribuidos en 8 núcleos P de rendimiento y 32 núcleos E de eficiencia, con la salvedad de que en este caso no hay HyperThreading y por lo tanto solo tenemos 24 hilos de proceso frente a los 32 hilos que ofrecía el 14900K. Además, el 14900K llegaba a una velocidad máxima de 6 GHz, frente a los 5.7 GHz del Core Ultra 9 285K, pero se compensa con unas frecuencias base más elevadas y un poco más de memoria caché, 40 MB frente a 32 MB. El TDP eso sí es bastante similar, con solo 3W de diferencia.
En cuanto al Core Ultra 5 245K, sería el sucesor del Core i5-14600K, y nos topamos con la misma situación: ahora tenemos 14 hilos de proceso frente a los 20 del procesador de generación anterior, y perdemos también 100 MHz de velocidad máxima pero ganamos 6 MB más de memoria caché. El TDP también es inferior, en este caso la potencia base es de 125W y la turbo máxima de 159W frente a los 125W y 181W respectivamente del 14600K.
Como podéis apreciar, tenemos una leve ganancia en cuanto a memoria caché, y aunque se han elevado ligeramente las frecuencias base en realidad tenemos menos hilos de proceso y una menor velocidad máxima. Entonces, ¿cómo va a tener un rendimiento mejor? Ahí es donde entra en juego la eficiencia de la que Intel tanto presume en esta generación, pues según sus promesas podemos esperar un rendimiento mejor (hasta +13% en procesos multi hilo) y con un consumo mucho más bajo y con menores temperaturas.
En principio todo pinta muy bien y todo son ventajas, pero vamos a ver qué tal funcionan a la hora de la verdad para comprobar por nosotros mismos si todas estas promesas de Intel son verdad o se quedan en teoría sobre el papel.
Unboxing y análisis externo
Como suele suceder cuando Intel nos envía procesadores para analizar, el embalaje no es el normal que luego se venderá en tiendas, sino que es una especie de edición especial para prensa. Así, lo que encontramos inicialmente es una caja inclinada con el azul típico de la marca y el logo de Intel en el centro, sin nada más que exteriormente nos de una pista de lo que encontraremos en el interior.
La zona superior se abre hacia la izquierda como si fuera la portada de un libro y nos muestra una imagen de un procesador Intel Core Ultra en la izquierda, con ese mismo procesador a la derecha y el eslogan «Hecho para jugar. Listo para todo».
Al desplegar la solapa derecha, nos encontramos con una pequeña plaquita y los dos procesadores, cada uno en su caja (aunque el 245K parece que se ha ido hacia abajo).
Para esta plaquita parece que simplemente han encerrado una tarjeta de visita entre dos piezas de metacrilato; por la parte trasera, lista los procesadores que han anunciado hasta la fecha con algunas de sus características.
Los procesadores vienen en blísters de plástico típicos, los mismos que tanto Intel como AMD llevan varias generaciones utilizando, dentro de sus propias cajas de cartón blando de color azul en las que solo se indica la familia de producto.
Los nuevos procesadores Arrow Lake-S tienen una forma rectangular, con el modelo serigrafiado en la zona superior del IHS, y personalmente nos da la impresión de que son un poquito más alargados que los de la generación anterior.
En la zona inferior, como siempre tenemos los pines de conexión al socket y en el centro una serie de transistores y circuitos necesarios para el buen funcionamiento del producto.
No hay mucho más que ver estéticamente hablando, son simples procesadores, así que vamos a montarlos y a comprobar qué tal funcionan, ¿no?
Intel Core Ultra 5 245K y Ultra 9 285K: pruebas de rendimiento
Lo primero es enumerar el hardware que hemos utilizado para probar ambos procesadores; como es lógico, es exactamente el mismo para ambos, y en las pruebas solo hemos cambiado un procesador por otro y listo.
- ASUS ROG MAXIMUS Z890 APEX
- 2×24 GB G.Skill Trident Z5 RGB DDR5 7200 MHz
- Noctua NH-D15 G2
- TeamGroup Cardea A440 Pro 2 TB PCIe 4.0
- Corsair Obsidian 4000D Airflow
- Corsair RM1000x Swift
- PNY GeForce RTX 4070 Ti SUPER
Y como siempre, para analizar estos procesadores hemos utilizado el sistema operativo Windows 11 Pro x64 con todas las últimas actualizaciones instaladas.
Consumo y temperatura
Vamos a comenzar con el consumo y la temperatura de estos dos nuevos procesadores de Intel, ya que como hemos dicho antes, para nosotros es una de sus características más interesantes. Para ello, hemos utilizado la aplicación Armoury Crate de la placa de ASUS, dejando el equipo en reposo total para ver su temperatura en Idle y sometiendo al procesador a una carga intensa con Prime95 en modo Blend para ver su funcionamiento en Load.
Comencemos viendo el Core Ultra 5 245K:
En reposo, el 245K nos da una cifra de consumo de unos 13W, con aproximadamente 32ºC de temperatura teniendo 24ºC de temperatura ambiente, unas cifras muy buenas. Sometido a carga, el procesador sube el consumo a un pico de apenas 120,1W y la temperatura se eleva hasta los 57ºC con la misma temperatura ambiente, unas cifras que no son buenas, son excelentes.
Ahora sigamos con el Core Ultra 9 285K:
El procesador más potente es el que nos da las cifras más sorprendentes. En reposo, el 285K tiene un consumo de 13W y se mantiene apenas a 29ºC de temperatura, con 24ºC de temperatura ambiente, pero es que sometido a carga su consumo se eleva a 176,4W y su temperatura se queda en unos meros 61ºC. Intel decía que podíamos esperar temperaturas unos 17ºC más bajas, pero la realidad es que son MUCHO más bajas que eso, prácticamente 30ºC menos que las que tenemos con un 14900K con el mismo disipador. En cuanto al consumo, bueno… el 14900K nos marcó una cifra de más de 298W a máxima carga, así que estamos reduciéndolo casi casi a la mitad con su sucesor.
Desde luego, esta es una buenísima señal, y denota que de verdad Intel ha hecho un trabajo concienzudo en términos de eficiencia: estos procesadores realmente consumen y se calientan mucho menos, y eso es estupendo tanto para la factura eléctrica como por el hecho de que no serán necesarios ni disipadores TOP ni fuentes de alta potencia.
Benchmarks sintéticos
Vamos a comenzar con las pruebas, pero antes de nada toca mostraros las habituales capturas de CPU-Z para que podáis ver el hardware que tenemos entre manos.
Aprovechando que tenemos CPU-Z abierto, hemos hecho su propio benchmark interno.
El resultado aquí es un poco decepcionante, pero no saquemos conclusiones precipitadas antes de terminar con la batería de pruebas a las que vamos a someter a estos procesadores, así que vamos a continuar con Cinebench 2024 para ver qué rendimiento ofrecen a la hora de renderizar una escena 3D tanto con un solo núcleo como utilizando todos los disponibles.
Bueno, pues en esta prueba la cosa pinta bastante mejor, especialmente si tenemos en cuenta que el Core i9-14900K obtuvo en nuestras pruebas 2.005 puntos en la prueba multi núcleo y 134 puntos en la prueba de un solo core.
Para tenerlo como referencia, también hemos sometido a los dos procesadores a la prueba de la versión anterior, Cinebench R23.
Bueno, la puntuación aquí es igualmente impresionante, muy por encima de las expectativas que teníamos (tomando siempre como referencia al Core i9-14900K de anterior generación).
Vamos a continuar viendo el rendimiento de la memoria RAM, que depende en gran medida del procesador también, con Aida64.
El rendimiento es el esperado para estar usando unas DDR5 a 7.200 MHz, un poquito superior con el Core Ultra 9 que con el Core Ultra 5 como era esperable. Pero vamos a ver a continuación su rendimiento en un escenario más realista, con Super Pi vamos a hacer que el procesador calcule 32 millones de decimales del número Pi y que los almacene en la RAM en un proceso que, como ya sabéis, es intensivo tanto para CPU como para RAM.
Bueno, pues aquí de nuevo nos encontramos en una situación en la que el rendimiento es un poco decepcionante, porque con el 14900K y unas RAM a 6.000 MHz esta misma prueba tardón apenas 4m 52s, más de un minuto menos que el 285K. Parece que parte de ese ahorro de consumo en el procesador tiene que ver con la controladora de memoria, aunque también puede ser simplemente por el algoritmo de este benchmark, que ya tiene bastante solera, especialmente si tenemos en cuenta que la prueba de Aida64 ha dado un resultado excelente.
Pasamos a la siguiente prueba, y en este caso vamos a utilizar WinRAR para ver el rendimiento de los procesadores a la hora de realizar tareas de compresión de archivos.
Aquí el resultado es ligeramente inferior a lo que obtuvimos con el 14900K, pero Intel ya nos advirtió en la presentación de que en algunos casos el rendimiento era igual o ligeramente inferior, así que nada nuevo bajo el sol. Comprobemos ahora qué pasa con el benchmark de 7Zip.
Pues aquí pasa tres cuartos de lo mismo: el rendimiento es ligeramente inferior al de un Core i9-14900K, aunque todavía en la línea de lo excelente, todo sea dicho.
Vamos a continuar con otro tipo de pruebas sintéticas, como Octane Benchmark.
Bueno, pues si comparamos el resultado obtenido por el 285K con el 14900K (que son los comparables, ya que el Core Ultra 5 se queda obviamente por debajo de ambos) ahora sí que encontramos un incremento de rendimiento verdaderamente notable… literalmente es de casi el doble la mejoría, es una mejora del 90% que es impresionante.
Vamos a continuar con V-Ray, otro benchmark de esos de generación de imágenes o escenas tridimensionales que, en este caso, te permite elegir como unidad de proceso la CPU (también la gráfica, claro).
Teniendo en cuenta que el 14900K en este mismo benchmark obtiene algo más de 38.000 puntos, la mejoría es bastante considerable.
Vamos a continuar ahora con 3DMark CPU Profile, un benchmark que va a medir el rendimiento del procesador de forma arbitraria utilizando diferentes cantidades de núcleos.
Nuevamente nos encontramos ante un interesante aumento de rendimiento del Intel Core Ultra 285K frente al Core i9-14900K, que por ejemplo obtuvo 16.973 puntos en la prueba con todos los hilos de proceso, y eso que como hemos visto al principio cuenta con 8 más que el nuevo Arrow Lake-S.
Pasamos a una prueba un poco más de rendimiento general del equipo con PCMark 10.
Bueno, rendimiento aceptable pero en este caso inferior a los 6.997 puntos que obtuvimos con el 14900K. Parece que en términos de rendimiento depende mucho del benchmark o del tipo de uso que le des al sistema, en algunos casos el rendimiento es inferior, en otras es superior y en algunos casos incluso muy superior, pero no parece haber estabilidad para poder decir que es un X% mejor.
Para terminar, hemos querido someter al equipo a una prueba con 3DMark Time Spy Extreme, ya que si bien esta es una prueba gráfica y evidentemente estamos analizando los procesadores y no la gráfica, sí que nos puede servir para hacernos una idea del rendimiento en juegos y, sobre todo, de la diferencia que vamos a poder encontrar entre usar un Intel Core Ultra 9 y un Core Ultra 5.
Como podéis apreciar, el equipo va genial para gaming con una RTX 4070 Ti SUPER, por supuesto, pero lo interesante es ver la diferencia de aproximadamente 900 puntos entre uno y otro procesador… además es bastante notorio el hecho de que la puntuación de gráficos es prácticamente calcada, y es la puntuación de CPU donde encontramos una diferencia más que evidente: 14.329 puntos con el Intel Core Ultra 9 y 8.887 puntos con el Intel Core Ultra 5. Van bien ambos, pero obviamente el procesador más potente y más caro da un rendimiento bastante mejor.
Como nota final a este benchmark, el Core i9-14900K con esta misma RAM, gráfica y SSD obtuvo 12.339 puntos, solo ligeramente inferior al 285K.
Conclusión y veredicto
Cada vez que toca analizar una nueva plataforma de procesador + placa base siempre es un tanto confuso al principio; tened en cuenta que, la mayoría de las veces, a los analistas nos proporcionan el hardware bastante tiempo antes del lanzamiento oficial para que tengamos tiempo de hacer todas estas pruebas que os hemos mostrado, y eso implica que casi siempre tenemos que trabajar con software y drivers en fase beta o poco pulido, cosas que luego corrigen el día 1 del lanzamiento.
En este caso, al menos bajo nuestro punto de vista, ha sido algo más evidente porque hemos encontrado discordancias en términos de rendimiento, ya que dependiendo de la prueba a la que sometamos al procesador obtenemos un rendimiento inferior, superior o incluso MUY superior al 14900K de generación pasada que es el punto de referencia que hemos estado utilizando.
Lo que sí es un hecho es que en la mayoría de casos el Intel Core Ultra 9 285K es bastante mejor procesador que el Intel Core i9-14900K de generación pasada, y ya no solo porque casi siempre nos entrega un mejor rendimiento, sino también por el hecho de que lo hace con un consumo muy contenido, muchísimo, y unas temperaturas que son sobresalientes bajo nuestro punto de vista. Y esto es algo fenomenal porque, precisamente, los puntos negativos de la anterior generación fueron que ofrecían un rendimiento excelente, sí, pero a costa de unas temperaturas casi ilógicas y con un consumo desmedido.
En cuanto al Intel Core Ultra 5 245K, obviamente en este análisis en el que lo hemos mostrado codo con codo con el Core Ultra 9 ha salido perdiendo en todo, pero aun así ha mostrado un desempeño más que digno en todas las pruebas, lo que podríamos esperar de un procesador de su categoría y precio, solo que igualmente con unas temperaturas y consumos muy contenidos que, la verdad, nos han satisfecho y mucho.
En resumidas cuentas, bajo nuestra opinión Intel ha cumplido y con creces las promesas en torno a esta nueva generación de procesadores, y tenemos entre manos lo que, en realidad, debería haber sido la anterior generación: un rendimiento excelente, un paso adelante enorme respecto a la anterior generación, y con unas temperaturas y consumos sobresalientes.
Con esta generación Intel ha demostrado que son capaces de mejorar la eficiencia de una forma bestial, e incluso reduciendo velocidades y número de hilos de proceso al eliminar el HyperThreading han logrado un rendimiento excelente.
Por todo ello, consideramos que esta nueva generación de procesadores de Intel se merece nuestro galardón de Oro, así como nuestra recomendación por su rendimiento y, en este caso, también por su diseño porque, precisamente, los cambios en el diseño de la arquitectura para mejorar la eficiencia son abrumadores.

