be quiet! lleva años siendo una de las referencias cuando hablamos de refrigeración silenciosa para PC. Aunque tradicionalmente la marca alemana ha destacado especialmente por sus disipadores por aire y sus fuentes de alimentación, en las últimas generaciones también ha conseguido hacerse un hueco en el mercado de las refrigeraciones líquidas AIO con familias como Pure Loop, Silent Loop y Light Loop. Ahora el fabricante quiere dar un paso más allá con la nueva Light Loop IO LCD, una refrigeración líquida «todo en uno» que combina un sistema de alto rendimiento con un apartado estético mucho más ambicioso. A la ya conocida iluminación ARGB de la serie Light Loop se suma una pantalla IPS integrada en el bloque de la bomba, un nuevo controlador IO que simplifica la instalación y un ecosistema de software diseñado para controlar tanto la refrigeración como la iluminación y el contenido mostrado en la pantalla.
La be quiet! Light Loop IO LCD representa la propuesta más completa de be quiet! dentro de su catálogo de refrigeraciones líquidas AIO. No se trata únicamente de añadir una pantalla al bloque de la bomba, sino de renovar buena parte de la plataforma incorporando un nuevo controlador inteligente, ventiladores Light Wings LX PWM High Speed con conexión en cadena y un ecosistema de software be quiet! IO Center que permite gestionar desde la iluminación hasta las curvas de funcionamiento de bomba y ventiladores.
Características técnicas y especificaciones
| Característica | Detalle |
|---|---|
| Modelo | be quiet! Light Loop IO LCD |
| Formatos disponibles | 240 mm y 360 mm |
| Colores | Negro y blanco |
| Compatibilidad Intel | LGA 1851, LGA 1700, LGA 1200, LGA 1150, LGA 1151, LGA 1155 y LGA 1156 |
| Compatibilidad AMD | AM5 y AM4 |
| Pantalla | IPS LCD de 2,1 pulgadas |
| Resolución de la pantalla | 480 x 480 píxeles |
| Brillo de la pantalla | 500 nits |
| Dimensiones totales, modelo de 240 mm | 277 x 120 x 52 mm |
| Dimensiones del radiador, modelo de 240 mm | 277 x 120 x 27 mm |
| Peso, modelo de 240 mm | 1.267 gramos |
| Dimensiones totales, modelo de 360 mm | 397 x 120 x 52 mm |
| Dimensiones del radiador, modelo de 360 mm | 397 x 120 x 27 mm |
| Peso, modelo de 360 mm | 1.581 gramos |
| Material del radiador | Aluminio |
| Acabado del radiador | Pintura en spray negra o blanca, según el modelo |
| Material de la base | Cobre niquelado |
| Ventiladores | be quiet! Light Wings LX 120 mm |
| Número de ventiladores | 2 en el modelo de 240 mm y 3 en el modelo de 360 mm |
| Dimensiones de los ventiladores | 120 x 120 x 25 mm |
| Velocidad máxima de los ventiladores | 2.100 RPM |
| Intensidad de seguridad de los ventiladores | 0,45 A |
| Vida útil de los ventiladores | 60.000 horas a 25 °C |
| Velocidad máxima de la bomba | 2.900 RPM |
| Rango de funcionamiento de la bomba | 1.500 - 2.900 RPM |
| Conector de la bomba | Conector IO |
| Nivel de ruido, modelo de 240 mm | 15,4 / 27,2 / 34,9 dB(A) al 50 / 75 / 100 % |
| Nivel de ruido, modelo de 360 mm | 17,2 / 29,1 / 36,8 dB(A) al 50 / 75 / 100 % |
| Iluminación | ARGB |
| LED por ventilador | 16 |
| Controlador incluido | be quiet! IO Controller |
| Conexión de los ventiladores | Daisy-chain |
| Puerto de rellenado | Sí |
| Líquido refrigerante adicional | Botella incluida |
| Software | be quiet! IO Center e IO Center Web |
| Garantía | 3 años |
Uno de los elementos más llamativos es precisamente su pantalla IPS de 2,1 pulgadas, con resolución de 480 × 480 píxeles y un brillo de 500 nits. Esta puede mostrar temperaturas del sistema, velocidad de ventiladores, temperatura del líquido, relojes, información multimedia, imágenes, GIF e incluso vídeos, todo ello completamente personalizable mediante el software IO Center. Además, buena parte de la configuración queda almacenada en la memoria interna del propio bloque, por lo que sigue funcionando aunque el programa no permanezca abierto en segundo plano.
En el apartado de refrigeración, be quiet! apuesta por una placa fría de alta densidad acompañada de una jet plate metálica diseñada para acelerar el flujo del refrigerante sobre la superficie del procesador. La bomba incorpora un circuito integrado específico que ajusta su funcionamiento con el objetivo de reducir el ruido eléctrico y mantener un funcionamiento especialmente silencioso incluso bajo carga.
Los modelos incluyen ventiladores Light Wings LX PWM High Speed, con nueve aspas optimizadas para maximizar el flujo de aire reduciendo las turbulencias y 16 LED ARGB por ventilador para ofrecer una iluminación uniforme. Los ventiladores vienen conectados entre sí mediante un sistema daisy-chain, reduciendo notablemente el número de cables necesarios durante el montaje y facilitando una instalación mucho más limpia.
Otra de las novedades importantes es el nuevo IO Controller, encargado de gestionar alimentación, iluminación, pantalla y ventiladores mediante un único cable. Este controlador forma parte del nuevo ecosistema de periféricos IO de be quiet! y permite incluso conectar varios controladores en serie para ampliar el número de dispositivos compatibles sin ocupar más cabeceras de la placa base.
Como en generaciones anteriores, el radiador incorpora un puerto de rellenado fácilmente accesible y el fabricante incluye una botella de líquido refrigerante para facilitar el mantenimiento a largo plazo, una característica poco habitual dentro del mercado de las AIO y que ayuda a prolongar su vida útil.
En cuanto a compatibilidad, la Light Loop IO LCD es compatible con los principales sockets actuales de Intel (LGA 1851, 1700, 1200, 115x) y AMD (AM5 y AM4), llegando en versiones de 240 mm y 360 mm, ambas disponibles en acabado negro o blanco.
Análisis externo
Esta nueva AIO viene en una caja de cartón de color negro, similar a la de otros productos de este fabricante. En la parte superior nos encontramos con una imagen de la propia refrigeración líquida (que en nuestro caso es de color blanco), junto con el nombre del modelo. Y en la parte trasera, y los laterales, algunas de las principales especificaciones.
Al abrir la caja, lo primero que veremos será una hoja de reciclaje, y el manual de montaje y configuración.
También tendremos los kits de montaje, tanto de AMD como de Intel (cada uno en una bolsa, para que no haya confusiones), además de una jeringa de pasta térmica.
Ahora, lo primero que nos encontramos es una de las primeras novedades de este kit: la controladora IO. En nuestro modelo, es una pieza de plástico de color blanco, de la cual salen 3 cables: un USB para poder controlarla desde el PC, un SATA de alimentación, y un FAN PWM para controlar los ventiladores desde la BIOS si no queremos usar software.
Además, tenemos también una entrada y salida digital para conectar otros componentes IO a una misma controladora, y un puerto IO para conectar otros dispositivos como, por ejemplo, la bomba de la refrigeración líquida a través de un puerto USB-C.
Junto a ella tendremos también otros accesorios, como los tornillos de montaje de los ventiladores y el radiador, un cable que nos permitirá conectar la AIO sin necesidad de usar la controladora (básicamente es un conversor de daisy-chain a FAN y ARGB), dos pegatinas para «tapar» el puerto de recarga de la líquida, y tres bridas.
Y llegamos a los ventiladores. En nuestro caso, como estamos analizando la versión de 360 mm, nos encontramos con tres Light Wings LX PWM High Speed de color blanco. Cada ventilador tiene 9 aspas con muescas para generar un mayor flujo de aire, y el conector «daisy-chain» que nos permite conectar estos ventiladores en serie y reducir notablemente el cableado.
También nos encontramos con una botella de líquido refrigerante que nos va a permitir, pasados los años, recargar la AIO y alargar notablemente su vida útil. be quiet! es uno de los pocos fabricantes que ofrecen esta posibilidad, y la verdad es que es algo que siempre hemos agradecido.
Y, finalmente, llegamos al bloque del radiador y la bomba. Este es totalmente de color blanco (ya que es el modelo que hemos elegido). El radiador no tiene nada de especial, ya que mantiene un diseño estándar. Como podemos ver, tiene un ancho de 12.1 cm, y un grosor de 27 mm.
Como podemos ver de cerca, be quiet! apuesta por un radiador fabricado en aluminio con un entramado de aletas muy denso y perfectamente uniforme. El plegado mantiene una separación constante entre todas ellas, aumentando la superficie disponible para disipar el calor del líquido refrigerante mientras ofrece un acabado de muy buena calidad, sin deformaciones apreciables ni imperfecciones de fabricación.
En uno de los laterales tenemos la entrada de agua para cuando nos haga falta recargar. Y en el otro los dos tubos que son por los que viajará el líquido desde el radiador a la bomba.
Los tubos tienen un acabado trenzado de malla que nos garantiza fiabilidad y durabilidad a largo plazo. Y, por dentro de uno de ellos, va el cable del «daisy-chain» hasta la bomba, lo cual simplifica el cableado de todo el montaje, algo que siempre es de agradecer. Los tubos, por cierto, tienen un grosor de 13.6 mm.
Y llegamos a la bomba. Lo primero que nos llama la atención de esta es el cable USB-C que sale de la parte de los tubos. Este cable no es para conectarlo al PC, sino que debe ir al puerto IO de la controladora que vimos antes.
La parte superior de la bomba está formada por un bloque de plástico translúcido, que será el que le dé un toque de color al bloque, además de la pantalla LCD en la parte central.
El resto del bloque no tiene nada más destacable. Podemos ver que, en nuestro modelo, es totalmente de color blanco, de entre los tubos salen los cables, y que be quiet! ha usado cobre niquelado para mejorar la conductividad con el procesador.
Montaje
El montaje de esta AIO es, la verdad, muy sencillo y rápido. Lo primero que vamos a hacer va a ser preparar la placa base para poder montar la bomba cuando esté lista. Para ello, simplemente colocaremos las piezas del soporte tal como nos indica en ellas (UPPER en la parte superior, LOWER en la parte inferior de la CPU), y usaremos los orificios marcados con el número «8» para mejorar la presión y conductividad, tal como nos indica el fabricante.
Y colocaremos la pasta. En nuestro caso, vamos a usar la que nos proporciona be quiet! en el pack, aplicada usando la técnica de «X».
Ahora, el siguiente paso, será montar los ventiladores. Como vamos a colocar el radiador en la parte superior, la configuración que hemos elegido es colocarlos en la parte inferior para que extraigan el calor generado por el agua hacia el exterior.
Y conectaremos los ventiladores en serie gracias al sistema de cableado de esta AIO.
Por último, montamos el radiador en la torre, y listo.
Debemos tener cuidado con la torre que elegimos, ya que, si vas muy justo para un radiador de 360 mm, es posible que tengas problemas a la hora de montar, sobre todo con el ventilador que se encuentra en la parte trasera. En nuestro caso, al final, se ha podido montar sin problemas, pero debemos avisar de que queda todo muy muy justo.
Por último, colocamos la bomba sobre la CPU, y apretamos los tornillos alternativamente para ir ejerciendo presión hasta que lleguen los dos al tope.
Ya tenemos nuestra nueva AIO montada y lista para funcionar. Ahora vamos a ver cómo funciona.
Pruebas y rendimiento
Para poner a prueba esta refrigeración hemos utilizado un AMD Ryzen 7 7700X3D, un procesador con un TDP de 120 W que supone un escenario muy exigente para comprobar la capacidad de disipación del conjunto. El montaje se ha realizado empleando la pasta térmica incluida por el fabricante y, antes de comenzar las pruebas, hemos dejado el equipo funcionando durante varias horas para estabilizar tanto el circuito como la temperatura ambiente.
Como es habitual en nuestras pruebas, hemos recurrido al Stress Test de AIDA64, estresando simultáneamente el procesador y la memoria para mantener una carga constante durante un periodo prolongado. De esta forma podemos comprobar tanto la capacidad del sistema para evacuar el calor como su comportamiento una vez alcanza el equilibrio térmico.
Durante toda la prueba, la temperatura del Ryzen 7 7700X3D se ha movido entre los 46 °C en reposo y un máximo de 74 °C bajo carga sostenida, unas cifras muy buenas teniendo en cuenta el consumo del procesador y el hecho de que se ha mantenido trabajando al 100 % durante toda la sesión. Además, en ningún momento hemos observado indicios de thermal throttling, por lo que el procesador ha podido mantener su rendimiento sin necesidad de reducir frecuencias debido a la temperatura.
También nos ha llamado la atención la rapidez con la que el sistema recupera la temperatura una vez finaliza la carga. En cuanto detenemos el estrés, la temperatura desciende con rapidez hasta valores cercanos al reposo, señal de que tanto el bloque de refrigeración como el radiador son capaces de disipar el calor acumulado de forma muy eficiente.
A todo ello se suma un funcionamiento muy silencioso. Incluso con los ventiladores aumentando automáticamente sus revoluciones mediante el perfil PWM, el nivel sonoro se mantiene contenido y nunca llega a resultar molesto, logrando un equilibrio muy conseguido entre capacidad de refrigeración y ruido. Es precisamente este comportamiento el que esperamos encontrar en una refrigeración líquida de gama alta destinada a equipos con procesadores de elevado rendimiento.
Así es el IO Center, el software de be quiet!
Uno de los aspectos que más nos ha gustado de esta Light Loop IO LCD es el nuevo software be quiet! IO Center. Este software no se limita a controlar la iluminación o cambiar una imagen de la pantalla, sino que centraliza toda la configuración de la refrigeración líquida en una única aplicación bastante intuitiva y muy sencilla de utilizar.
La interfaz está organizada mediante una barra lateral desde la que podemos acceder a los distintos apartados: configuración de la pantalla LCD, iluminación, control de la refrigeración, mantenimiento del dispositivo, actualización del firmware e información del sistema. Todo se encuentra bastante bien distribuido y, aunque el programa está en inglés, resulta fácil localizar cualquier ajuste.
El apartado más llamativo es, sin duda, el dedicado a la pantalla LCD. Desde aquí podemos elegir si queremos mostrar una imagen estática, utilizar fotografías propias, reproducir vídeos o GIF animados, o incluso recurrir a los fondos dinámicos que incluye el propio software. Además, la integración con GIPHY permite descargar y aplicar animaciones directamente desde la aplicación sin necesidad de buscarlas previamente en Internet.
Pero la personalización no termina ahí. Sobre cualquiera de esos fondos podemos añadir diferentes superposiciones (Overlay) que muestran información útil en tiempo real. Entre ellas encontramos sensores de temperatura, reloj, texto personalizado, reproducción multimedia o un visualizador de audio, pudiendo combinar el fondo con estos elementos para crear un diseño completamente personalizado. También es posible configurar varios perfiles y hacer que la pantalla vaya alternando automáticamente entre ellos cada cierto tiempo mediante un modo carrusel.
La iluminación RGB también dispone de un apartado propio bastante completo. Podemos sincronizar todos los LEDs del conjunto o dividirlos por zonas independientes para aplicar efectos distintos. El software incluye los modos habituales, como iluminación fija, respiración, ondas de color o tornado, pero también incorpora efectos dinámicos vinculados a diferentes sensores del sistema. Por ejemplo, podemos hacer que tanto el bloque como los ventiladores cambien de color automáticamente en función de la temperatura del líquido refrigerante, definiendo nosotros mismos el rango de temperaturas y el degradado de colores que queremos utilizar.
Otro detalle interesante es la compatibilidad con Microsoft Dynamic Lighting, el sistema de iluminación integrado en Windows 11. Si preferimos centralizar todos los dispositivos RGB desde el propio sistema operativo, basta con activar esta función para que Windows tome el control de la iluminación. En caso contrario, el software de be quiet! recupera automáticamente toda la configuración personalizada en cuanto desactivamos Dynamic Lighting.
El apartado de refrigeración también está bastante trabajado. Desde él podemos seleccionar distintos perfiles predefinidos orientados al silencio o al máximo rendimiento, además de configurar manualmente las curvas PWM tanto de la bomba como de los ventiladores. El programa permite utilizar como referencia tanto la temperatura del procesador como la del líquido refrigerante, algo que personalmente nos parece mucho más lógico en una refrigeración líquida, ya que evita cambios bruscos de revoluciones provocados por picos instantáneos de temperatura de la CPU.
Por último, IO Center también incorpora funciones de mantenimiento. Desde la propia aplicación podemos comprobar si existe una nueva versión del firmware para el controlador o para la refrigeración, actualizar ambos dispositivos con un solo clic y restaurar toda la configuración de fábrica en caso de que queramos empezar de nuevo. Durante nuestras pruebas incluso detectó automáticamente una actualización pendiente nada más instalar el programa, lo que demuestra que el proceso está completamente integrado.
En conjunto, IO Center nos ha dejado una muy buena impresión. Es un software completo, estable y fácil de utilizar, que aprovecha realmente las posibilidades de la pantalla LCD y de la iluminación RGB sin resultar excesivamente complejo. Además, el hecho de poder controlar desde una única aplicación tanto la personalización visual como el comportamiento de la bomba, los ventiladores y las actualizaciones convierte a esta Light Loop IO LCD en un producto mucho más redondo que otras AIO con pantalla que hemos probado en los últimos años.
Conclusión, ¿merece la pena?
Con la Light Loop IO LCD, be quiet! demuestra que una refrigeración líquida AIO puede ir más allá del rendimiento puro sin renunciar a la filosofía que siempre ha caracterizado a la marca. La incorporación de una pantalla LCD integrada aporta un importante valor añadido para quienes quieren personalizar su equipo o consultar información del sistema de un vistazo, pero lo realmente importante es que detrás de ese apartado estético encontramos un sistema de refrigeración que cumple con nota.
Durante nuestras pruebas ha sido capaz de mantener un Ryzen 7 7700X3D de 120 W perfectamente controlado, alcanzando una temperatura máxima de 74 °C bajo una carga sostenida del 100 %, sin que aparezca ningún signo de thermal throttling y con una recuperación térmica especialmente rápida una vez finaliza el estrés. Son cifras que demuestran que tanto el bloque como el radiador y los ventiladores trabajan de forma muy eficiente incluso cuando el procesador se mantiene durante largos periodos al máximo rendimiento.
Otro de sus puntos fuertes es el apartado acústico. Los nuevos ventiladores Light Wings LX ofrecen un funcionamiento muy silencioso durante la mayor parte del tiempo y únicamente incrementan su velocidad cuando realmente es necesario, consiguiendo un equilibrio muy acertado entre capacidad de refrigeración y nivel sonoro. A ello se suma un montaje sencillo, un sistema de conexión mediante IO Controller que reduce considerablemente el cableado y detalles prácticos como el puerto de rellenado del circuito para alargar la vida útil del conjunto.
Es cierto que no estamos ante una refrigeración líquida económica y que buena parte de su atractivo reside en la pantalla LCD y en la iluminación ARGB, elementos que no todos los usuarios aprovecharán por igual. Sin embargo, para quienes buscan una AIO de gama alta que combine excelente rendimiento térmico, un funcionamiento silencioso, una estética muy cuidada y amplias opciones de personalización, esta Light Loop IO LCD se sitúa como una de las propuestas más completas que hemos probado recientemente.
Si estamos montando un equipo de altas prestaciones y queremos una refrigeración capaz de mantener bajo control procesadores exigentes sin disparar el ruido, la nueva be quiet! Light Loop IO LCD es una opción muy recomendable que cumple tanto en el apartado técnico como en el estético. Por todo ello, hemos decidido darle nuestro galardón de platino, destacando, especialmente, su rendimiento y diseño.

