¿Qué chipset elegir para tu CPU Intel?, así es la serie 400 y 500 completa

Con la salida de Rocket Lake-S al mercado y de toda la gama de CPUs Intel 11 Generación los usuarios tienen a su disposición una cantidad de placas base enorme, con una cantidad de chipset más que interesante para elegir. El problema, como suele pasar con estas cosas, es que hay que poner sus características en perspectiva para poder comparar y encauzar el modelo más tarde. ¿Cuál es el chipset perfecto para cada uno? Hoy los comparamos técnicamente para que puedas elegir.

Intel ha dejado su nuevo socket solo dos generaciones de procesadores, pero lo cierto es que con LGA1200 ha solventado muchas de las carencias que tenían sus CPUs, sobre todo desde el punto de vista global de plataforma. Si ya es complicado elegir modelo de placa, el chipset es el remate definitivo, así que vamos a poner blanco sobre negro comparando todos.

Intel chipset para LGA1200 series 400 y series 500, ¿qué hay de nuevo?

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Aunque parezca evidente, Intel tras el lanzamiento de AMD y Zen 3 se ha tenido que poner las pilas y flexibilizar sus pretensiones con sus chipsets, ya que están por detrás en ciertos apartados, aunque en otros están por delante de su competencia.

Por ello, primero hay que desgranar el conjunto y luego centrarse en las gamas/segmentos y sus diferencias:

  • Esencial -> H410 y H510
  • Mainstream -> B460, B560, H470, H570
  • Entusiasta -> Z490 y Z590

Como vemos, 8 son los chipsets disponibles y las diferencias variarán entre gamas.

Intel chipset H410 vs H510: la gama baja apenas sufre cambios

Chipset_Intel

Al comparar estos chipsets veremos que las diferencias son mínimas, y es que Intel no parece haber querido arriesgar demasiado con ellos, sobre todo con el nuevo H510. Bien es cierto que ahora podemos conectar un SSD NVMe mediante una línea x4 y que tenemos soporte para Intel Optane, lo cierto es que los cambios se reducen además de estos a la inclusión del módulo AX201 para el Wi-Fi 6 y otra característica que no creemos que sea demasiado usada: RAID 0,1,5 y 10.

Lo que sí puede ser útil es la mayor cantidad de RAM que las placas pueden soportar ahora. Esto es un poco controvertido, si bien el soporte como tal llega desde el IMC, la placa es la que lo soporta por firmware, así que si tenemos un modelo H410 podemos no recibir el upgrade por microcódigo para los 128 GB. En cambio, H510 ya tiene soporte mediante BIOS en todas las placas base, de serie.

La gama mainstream se aprieta

Cuatro son los chipsets que tendremos disponibles y como tal, las opciones son más variadas y tendremos que destacar más apartados. Comenzando por la obviedad de que aquí sí tenemos dos canales de RAM disponibles para su instalación y con ello los 128 GB que Intel prometió en su momento, la realidad es que la serie 500 obtendrá una mejora más frente a la 400 en este apartado.

Y esto no es más que el soporte desbloqueado para la memoria RAM, el cual se hará mediante BIOS y lógicamente las placas con B560 y H570 deberían costar un poco más caras que sus homólogos en la serie 400. Y aquí comienzan a llegar las diferencias, puesto que la serie 500 tiene detalles interesantes, como el USB 3.2 Gen 2 y la mayor cantidad de estos.

En contrapunto, B560 tiene menos líneas PCIe disponibles que su homólogo (16 vs 12), así que las menores diferencias se encuentran entre H470 y H570 realmente, ya que todo se basa en estos dos últimos en los USB, el overclocking a RAM y el tener hasta 16 líneas directas para PCIe 3.0, lo cual siempre se agradece.

La gama entusiasta sufre también pocos cambios

Intel Core i7-11375H

Los mayores hermanos están realmente enfrentados entre ellos por ver quien domina al otro. Y es que la lucha entre Z490 y Z590 es encarnizada, ya que los dos clavan casi todas las especificaciones. Entre los cambios hay que destacar que Intel ha querido hacer más polivalente al Z590 otorgándole una mayor configuración en los PCI Express, lo cual nos vendrá genial si quieres hacer una RAID 0 de SSD NVMe por ejemplo.

Pero es que salvando este detalle que para muchos puede ser importante, la única mejora es que Intel ha dotado a su nuevo chipset tope de gama de una configuración de tres USB 3.2 Gen 2×2 a 20 Gbps, algo que cada fabricante tendrá que ver si finalmente lo incluye o no.

Aquí no se puede generalizar, porque es algo que tiene un coste alto y una eficiencia menor, así que los AIB decidirán si finalmente lo incluyen en sus modelos tope de gama.

Vistos los datos, ¿qué chipset deberíamos elegir para nuestro nuevo PC?

Intel-Chipset-500

Es realmente complicado responder a algo así, ya que aunque hemos desgranado las diferencias no hemos desgranado para qué será usado el PC y sobre todo si le vamos a hacer overclock al procesador ahora o en un futuro.

Esto es importante porque es el factor diferenciador de la gama Z al resto de gamas del mercado. Por ello, si el overclocking no entra en tus planes y no necesitas la mayor cantidad de USB o líneas PCIe para SSD, quizás es mejor no optar por la gama Z y dirigirse a los chipsets traseros.

Aquí está claro que los que están dentro de la gama 500 son mucho más atractivos, principalmente por el soporte para overclock de la memoria, que indirectamente nos permite aumentar la velocidad por encima de esos 3200 MHz que marca Intel con su IMC. Entre la gama H y B las diferencias radican en el número de líneas PCIe y el mayor número de USB.

Evidentemente esto es una opción totalmente personal, pero tenemos que tener vistas a futuro con el modelo de placa que escojamos, ya que no todas explotan las características. Por último, la serie H, una serie que llega bastante limitada y que no gusta más que para el típico PC de oficina u ofimática. Sin dual channel, limitado en RAM, líneas PCIe, USB y en el caso del H410 sin el número módulo Wi-Fi AX201 o soporte de RAID en SATA.

Como decimos, las pretensiones y necesidades variarán la mirada hacia unos modelos y otros, los cuales pueden ser muy diferentes, pero al menos sabemos qué pueden incluir en general.

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