La garantía que tienen los componentes de PC muchas veces cubre algunos de los fallos más básicos que estos modelos pueden tener, pero ciertas piezas como las gráficas requieren desmontarlas para poder hacer un mantenimiento, rompiendo de esta forma la garantía. Para ello utilizan unos tornillos con una pegatina, el cuál deja una marca cuando se abre el componente.
Para conseguir que una tarjeta gráfica funcione correctamente durante su ciclo de vida uno de los aspectos más importantes que encontramos está en el mantenimiento. Al igual que otros componentes de PC, estas tarjetas de expansión también son susceptibles a fallos causados por la acumulación de polvo, y muchas veces para eliminar por completo la suciedad resulta necesario abrirlas. Aunque no todos los usuarios saben cómo desmontar una gráfica (y muchos otros no están dispuestos a intentarlo), esto es un gran problema para aquellos que saben el proceso para no dañarla, permitiendo aplicar un mantenimiento para que funcione correctamente.
Pero el mayor problema lo encontramos en la parte trasera de este componente, ya que los fabricantes utilizan una pegatina en uno de los tornillos que anclan el backplate para conocer si una persona ha modificado o no el componente. En este caso seguramente os estaréis preguntando si es posible eliminarlo sin romper el sello de garantía y realmente la respuesta rápida está en que depende del modelo.
Las tarjetas gráficas tienen distintos backplate, todo depende del modelo
Cuando compramos una tarjeta gráfica seguramente lo primero que miramos es la estructura general que tienen. Una de las piezas utilizadas en la construcción de estos componentes es el backplate, este tiene como objetivo ofrecer un sistema de refrigeración pasiva que reduce las temperaturas de algunas partes del hardware como sucede con la VRAM, mientras que dependiendo del fabricante, hay versiones que dejan la parte trasera del chip de la GPU al descubierto.
El problema está en que esta pieza tiene un doble propósito, no solo reduce las temperaturas sino que además también ancla los tornillos de forma que no se puede acceder a ellos sin un destornillador.
Aunque un backplate puede dificultar el acceso a los tornillos del disipador, el derecho a realizar un mantenimiento no depende de su presencia. En modelos sin backplate, el acceso es más directo, pero el principio legal es el mismo: un mantenimiento cuidadoso no debería anular tu garantía legal.
Este tipo de mantenimiento son, principalmente, aquellos que tienen como objetivo mejorar el rendimiento térmico de la gráfica. Limpiar el polvo que acumulan los disipadores y los ventiladores por dentro, cambiar la pasta térmica o los thermal pads de la VRAM se considera algo básico. En ningún caso debería eliminar la garantía a no ser que durante su manipulación la gráfica sufra daños.
Como bien hemos dicho cada fabricante tiene un diseño distinto para sus gráficas, algunos de los tornillos que encontramos en las gráficas pueden sobresalir lo que hace posible retirarlos con una herramienta que sea capaz de agarrarlos por los lados en lugar de utilizar un destornillador.
Aunque esta práctica no es tan habitual ya que hay algunas compañías que para evitar que esto suceda utilizan un diseño que mantiene uno de los tornillos (por lo general el que tiene la garantía) incrustado a nivel del backplate, mientras que los otros sobresalen, haciendo que este no se pueda remover.
Tus derechos como consumidor: ¿Qué dice la ley en España y la UE?
La respuesta corta y legalmente correcta en España y el resto de la Unión Europea es: sí, puedes quitar el tornillo y realizar un mantenimiento razonable sin perder la garantía legal. La clave reside en la diferencia entre la garantía legal obligatoria y las políticas comerciales de los fabricantes.
- Directiva (UE) 2019/771: Esta normativa europea, transpuesta en España a través del Real Decreto-ley 7/2021, establece que la carga de la prueba recae sobre el vendedor. Es decir, si tu gráfica falla, el fabricante debe demostrar técnicamente que tu manipulación (ej. cambiar la pasta térmica) fue la causa directa del defecto para poder anular la garantía. Precisamente este tipo de errores son complejos de demostrar por lo que no pueden anular la garantía en la mayoría de las ocasiones. Pero siempre os recomendamos que hagáis todas las pruebas y fotos necesarias de que funciona tras realizar un mantenimiento para aseguraros de que el fabricante no puede utilizar esta baza.
- Pegatinas «Warranty Void if Removed»: Estas pegatinas tienen un valor disuasorio, pero su validez legal es muy cuestionable en la UE. No pueden anular tus derechos legales como consumidor.
Por tanto, si realizas un mantenimiento adecuado sin causar daños, tu garantía legal de 3 años en España se mantiene intacta. Obviamente esto también se aplica en caso de que llevéis el componente a una tienda especializada en reparaciones. Aunque por motivos obvios, en caso de que esté en garantía lo mejor es ponerse en contacto con la marca para que lo gestionen, aunque no se aplicará en todos los casos.
La legalidad de este tipo de pegatinas es bastante extraña en prácticamente cualquier parte del mundo. En general ni siquiera en los países de donde proceden muchos de estos productos, como Estados Unidos, son legales. Por este motivo la mayoría de las ocasiones tienen más valor disuasorio que legal.
Aunque parezca extraño, suelen tener una eficacia bastante grande sobre todo en aquellos casos en los que el usuario no conoce exactamente sus derechos como consumidor. Pero obviamente eso no impide que la compañía trate de denegar la garantía en ciertos casos, por lo que siempre debéis aseguraros de que no cometéis ningún error a la hora de hacer el mantenimiento.
Si la marca puede probar que el fallo está en la manipulación por parte del usuario, entonces es cuando se pierde realmente la garantía. Obviamente si ha pasado el periodo de tres años entonces no podréis tramitarla de ninguna forma.
