Los componentes para PC ofrecen una serie de especificaciones que son muy importantes para conocer el rendimiento que tendrá una configuración. En este aspecto, las orientadas para gaming destacan por ofrecer una tarjeta gráfica con ciertos parámetros entre los que encontramos la VRAM. Este es uno de los factores más importantes a tener en cuenta, por este motivo os vamos a explicar qué es y en qué afecta a los juegos.
Dentro de todo el hardware que podemos encontrar en un ordenador, uno de los componentes más completos es la tarjeta gráfica. Este tipo de tarjeta de expansión destaca por ofrecer una serie de piezas que replican prácticamente la estructura de un ordenador en general. Estos modelos cuentan con su propia placa base mientras que ofrecen a su vez una GPU que actúa como núcleo de la misma e incluso incorporan un sistema de memoria, el cuál conocemos como VRAM. Pero no todo el mundo sabe para qué sirve exactamente este último, haciendo que muchas veces surjan dudas sobre por qué hay quienes indican que se necesita un mínimo que cambia cada ciertos años para poder jugar.
Qué es la VRAM
Uno de los aspectos principales que tienen las tarjetas gráficas es la memoria. Este parámetro aparece representado en todos los casos con el nombre y el modelo del componente, ya que es uno de los aspectos clave que los usuarios deben tener en cuenta al comprarlos. Cuando vemos un hardware de este tipo siempre encontraremos su representación en Gigabytes (GB) y puede variar dependiendo de la gama a la que pertenezca. Pero para comprender el motivo por el cuál es tan importante, debemos saber qué es y para qué funciona.
En este caso las siglas hacen referencia a la memoria de vídeo (Video Random Access Memory), esto implica que su funcionamiento es muy similar al que tiene la RAM tradicional en un ordenador, como bien hemos indicado antes. La VRAM tiene como objetivo almacenar los datos que necesita la GPU para poder trabajar, esto implica que está diseñada para que se utilice específicamente en la tarjeta gráfica. Al tener un uso específico, su rendimiento también es mucho más alto en comparación con las memorias tradicionales, para poder diferenciarlas utilizan el nombre GDDR (Graphics Double Data Rate).
Cada generación de GDDR trata de doblar el ancho de banda que ofrece la anterior, por ejemplo en GDDR6 encontramos que el máximo posible es de 16 Gbit/s, pero al introducir la memoria GDDR7 las compañías duplicaron esta característica, ya que esta versión permite ofrecer hasta 32 Gbps de velocidad. Los chips de VRAM podemos encontrarlos soldados en la placa de una tarjeta gráfica, esto implica que un usuario sin experiencia no puede mejorarla, ya que implica eliminar el soldado de los mismos para luego volver a aplicarlo con los nuevos, a esto hay que sumarle la necesidad de encontrar la compatibilidad entre el chip y la placa que depende del ancho de banda así como otros aspectos clave.
Aquí entra en juego la necesidad de conocer cuál es el propósito con el que el usuario va a utilizar la gráfica, y si nos referimos a los videojuegos nos encontramos con que los estándares cambian cada varios años ya que surgen nuevas tecnologías que mejoran la calidad de imagen, las mecánicas y otros aspectos esenciales.
Por qué importa tanto en videojuegos
La memoria VRAM tiene como objetivo actuar como sistema de almacenamiento para que la GPU pueda acceder rápidamente a los recursos necesarios de un juego, en títulos más antiguos encontramos que con 8 GB de VRAM es más que suficiente debido a que los principales datos que almacena, como son las texturas, no tienen un tamaño excesivamente grande. Pero esto es algo que encontramos únicamente en títulos de generaciones anteriores o que tienen una calidad gráfica más simple. Los juegos actuales utilizan texturas que incluso comprimidas ocupan bastante espacio, mientras que hace años encontrábamos que los juegos utilizaban un mapeado centrado en ofrecer resoluciones inferiores a 2K, la cosa ha cambiado mucho.
Para conseguir que un elemento digital ofrezca una forma con la que se puede interactuar es necesario crear desde cero (o utilizar un asset creado previamente) con un número de polígonos, cuanto mayor sea este número más exactas serán las texturas que se apliquen después, mientras que mejorará cómo actúa con el entorno. Esto se aplica a todos los elementos que hay dentro de un juego, desde el personaje del jugador, los NPC hasta otros aspectos como el propio mapa y todos los objetos que se encuentran en el mismo.
Uno de los grandes ejemplos que encontramos sobre un personaje con un gran número de polígonos es la protagonista de Stellar Blade, Eve, se estima que cuenta con más de 200.000 polígonos, un número extremadamente alto en comparación con juegos antiguos como God of War 2 lanzado para la PS2, ya que el protagonista de este título (Kratos) utilizaba únicamente 5.700 polígonos para todo su cuerpo.
A su vez las texturas que se utilizan como bien hemos comentado anteriormente, han evolucionado en gran medida pasando de tener un total de 1.048.576 de píxeles en al utilizar las que encontrábamos en juegos antiguos de 1024×1024 a depender en su gran mayoría de 2K (2048×2048), 4K (4096×4096) e incluso 8K (8196×8196) en algunos casos. Esto ha aumentado tanto el tamaño que ocupan los juegos en la unidad de almacenamiento como la VRAM que utiliza cada título.
Ahora bien, ¿en qué afecta esto a la VRAM necesaria para los videojuegos? Realmente entenderlo resulta bastante sencillo, simplemente tenemos que pensar en qué sucede cuando un ordenador no tiene suficiente memoria RAM. Cuando la gráfica no tiene espacio suficiente en la VRAM el juego comenzará a experimentar fallos, principalmente problemas de rendimiento que continuarán hasta que se reduzca el consumo de la misma. Esto implica que al utilizar un modelo de 8 GB independientemente de la potencia que tenga, los juegos presentarán una serie de errores como es el stuttering, bloqueos e incluso situaciones en las que la aplicación se cierra automáticamente.
A este tipo de consumo también tenemos que añadirle el tipo de pantalla que utilice el usuario, la resolución Full HD (1080p) tiene un total de 2.073.000 píxeles, esto también afecta a la tarjeta gráfica ya que todo lo que sucede en la pantalla se renderiza a través de ella, por lo que resoluciones superiores como 1440p que tiene 3.686.400 píxeles (2560×1440) requieren un mayor uso por parte de este componente.
Cuál es el mínimo recomendado en 2025
Una vez comprendemos cuáles son los fallos que puede haber detrás de una gráfica que no tiene la memoria suficiente en la época actual, está claro que para elegir un nuevo modelo es adecuado escoger un mínimo de VRAM que funcione para los principales juegos del mercado. En este caso, todo depende de lo que busque el usuario, pero actualmente las gráficas de 8 GB pueden quedarse cortas en muchos títulos por este mismo motivo. Para la mayoría de las configuraciones actuales lo óptimo estaría en encontrar una gráfica con 12 GB de VRAM, pero el problema puede estar en qué modelos escoger exactamente ya que las gráficas de gama media o de entrada no suelen incorporar esta capacidad.
Qué gráficas elegir y cuáles evitar
Los principales fabricantes que encontramos actualmente en el mercado de las tarjetas gráficas son NVIDIA, AMD e Intel, esta última ofrece una serie de soluciones creadas para dispositivos de menor gama ya que tiene precios bastante más asequibles, aunque pueden presentar fallos con más frecuencia que sus competidores debido a que no llevan demasiado tiempo creando modelos dedicados. A continuación os dejamos un listado dividido por gamas de qué gráficas podéis utilizar en cada situación.
Ordenador centrado en la gama de entrada
En primer lugar tenemos los ordenadores centrados en un presupuesto extremadamente bajo, en estos casos es imposible no optar por un modelo de 8 GB en las principales marcas como son NVIDIA y AMD. Formarían parte de configuraciones diseñadas para ejecutar juegos de bajo rendimiento como League of Legends, Valorant o Counter-Strike 2.
- NVIDIA: gráficas con precios bajos/medios, ofrecen acceso a DLSS 4
- RTX 5050 8 GB (a partir de 250€)
- RTX 5060 8 GB (a partir de 324€)
- AMD: gráficas con un precios bajos, permiten activar FSR 4
- RX 9060 8 GB (a partir de 250€, actualmente solo está disponible en ordenadores prefabricados)
- Intel: modelos con precio bajo, son compatibles con XeSS
- Intel Arc B580 12 GB (a partir de 250€)
PC para un rendimiento de gama media
Las gráficas de gama media ofrecen la capacidad de ejecutar un mayor número de juegos, pero las limitaciones no las encontramos únicamente en la VRAM sino en la propia GPU, este tipo de gráficas destacan por ser útiles para jugar a títulos en Full HD además de ofrecer un rendimiento óptimo con una mejor configuración de calidad gráfica en títulos actuales, incluidos triple A.
- NVIDIA: tarjetas gráficas con precios medios/altos, permiten activar DLSS 4
- RTX 5060 Ti 16 GB VRAM (a partir de 405€)
- AMD: tarjetas gráficas con precios medios, compatibles con FSR 4
- RX 9060 XT 16 GB VRAM (a partir de 350€)
Sistema de gama alta
Los ordenadores diseñados para las gamas más altas suelen tener unas tarjetas gráficas acordes a lo que ofrecen el resto de los componentes, pero en estos casos es donde empezamos a encontrar que solo esta pieza puede llegar a costar más de 1000€. En este caso, los precios que indicamos son el MSRP en todos los casos, pero debéis tener en cuenta que pueden tener un coste bastante más alto dependiendo del ensamblador y del stock. Estas gráficas tienen como objetivo mover juegos de última generación con la mayor calidad gráfica y un rendimiento excepcional.
- NVIDIA: gráficas con precios altos, cuentan con DLSS 4 y ofrecen un rendimiento realmente alto en juegos
- RTX 5070 12 GB (a partir de 629€)
- RTX 5070 Ti 16 GB (a partir de 889€)
- RTX 5080 16 GB (a partir de 1129€)
- AMD:
- RX 9070 16 GB (a partir de 550€)
- RX 9070 XT 16 GB (a partir de 600€)
Modelo Master Race
Dentro de los ordenadores de mayor potencia que podemos encontrar en el mercado tenemos la denominación Master Race, esta hace referencia a aquellos sistemas diseñados para ofrecer el mayor rendimiento posible. En estos casos tan solo existe una gráfica que puede servir como referencia actualmente, el modelo buque insignia de NVIDIA.
- NVIDIA: gráfica con precio extremadamente alto, compatible con DLSS 4, el modelo más potente del mercado
- RTX 5090 32 GB (a partir de 2249€)
