Cuando vemos una pequeña mancha sobre la pantalla, lo primero que hacemos es pasar el dedo para tratar de eliminarla, tanto si se trata de un insecto, de un esputo o unas gotas de saliva que se nos ha escapado en una conversación en el fervor de una batalla.
Este es especialmente molesto cuando se trata de un insecto, ya que atrae nuestra mirada haciéndonos perder la concentración.
El problema, más allá de perder la concentración se encuentra cuando, al pasar el dedo, el insecto sigue en el mismo lugar, ya que este se encuentra en el interior del panel y que se convierten, en la mayoría de las ocasiones, en una trampa mortal para este si no encuentra la forma de salir.
Ya no es que sea una trampa mortal para el insecto. Se trata de una mancha en el interior del panel que no podemos eliminar de ninguna forma, obligándonos a comprar un nuevo monitor, ya que, desgraciadamente, los fabricantes de monitores no se hacen responsables de este problema alegando que se trata de un problema del usuario.
El calor y la luz atraen a los insectos
Los insectos se ven atraídos por la luz y el calor que generan las pantallas. Algunos encuentran la forma de colarse en el interior del monitor a través del espacio reservado para la entrada de aire quedándose atrapados en el interior de las diferentes capas del panel (polarizadores, cristales líquidos, filtros de color entre otros) a través de microscópicos espacios de aire.
La solución a este problema no pasa por aplastarlo contra la pantalla, ya que lo único que vamos a conseguir es que este se queda fosilizado en esta al quedarse atrapado entre las capas de la pantalla.
Existen diferentes métodos, con resultado variable, que permiten eliminar el insecto del interior del monitor. En ocasiones, utilizar una ventosa para separar ligeramente las capas del panel es más que suficiente para que caiga a fuera de nuestra vista, un proceso muy peligroso ya que puede causar un daño irreparable.
Otra opción, el insecto sigue vivo, pasa por apagar el monitor, situar un punto de luz cerca del monitor y esperar a que este salga, un proceso que puede tardar varias horas y que no siempre funciona.
Otros métodos pasan por golpear ligeramente la parte superior del monitor, o incluso utiliza un altavoz para que las vibraciones lo inviten a abandonar el interior del monitor o caer a la parte inferior.
| Acción | Nivel de Seguridad | Riesgo Potencial | Efectividad Estimada | Recomendado |
|---|---|---|---|---|
| Apagar monitor y usar una luz externa para atraerlo | Muy Alta | Ninguno | Media (≈40%) | ✅ Sí |
| Usar vibraciones suaves y controladas (altavoz) | Moderada | Daño a los altavoces si el volumen es excesivo | Baja (≈15%) | ⚠️ Con precaución |
| Esperar pacientemente (varios días) | Muy Alta | Ninguno (el insecto puede morir y quedar fijo) | Variable | ✅ Sí |
| Presionar o golpear la pantalla | Peligroso | Rotura del panel, píxeles muertos | Nula | ❌ NUNCA |
| Usar una ventosa para separar capas | Extremadamente Peligroso | Daño irreparable del panel (delaminación) | Nula (sin destruir el monitor) | ❌ NUNCA |
Estos métodos no son efectivos al 100% y generalmente, los usuarios se ven obligados a comprar un nuevo modelo ya que los fabricantes no se han responsables. Los fabricantes afirman que, a pesar de que el insecto se ha colado debido al diseño del sistema de ventilación del monitor, el usuario es el último responsable.
Si entran insectos en tu monitor, olvídate de la garantía
Los fabricantes afirman que niegan reemplazar el monitor con insectos por uno nuevo (el coste de repararlo en inviable), se debe a que está relacionado con un factor ambiental relacionado con el uso del usuario, algo muy polémico ya que el problema radica en que el diseño permite la entrada de insectos en el interior.
Sellar las rendijas de ventilación del monitor no es una solución, ya que afecta al flujo de aire que le permite trabajar a una temperatura estable. No podemos evitar, especialmente en verano, que los insectos acaben en la pantalla, a no ser que utilicemos el equipo en un ambiente controlado.
Si te encuentras con este problema, lo primero que debemos hacer es soplar para comprobar si se encuentra en el interior o en el exterior del monitor. Si están en el interior, puedes probar alguno de los dos métodos que hemos comentado más arriba. Y, como última instancia, intentar que el fabricante se haga cargo algo que, como hemos comentado, es muy poco probable.
