El chip Apple M1, incapaz de «despertar» pantallas en suspensión

El chip Apple M1, incapaz de «despertar» pantallas en suspensión

Rodrigo Alonso

Desde que Apple lanzó al mercado sus primeros equipos con procesador M1, parece que todo son desgracias para los de Cupertino pues no dejan de aparecer nuevos problemas constantemente. En esta ocasión se ha descubierto que los ordenadores Apple equipados con procesador M1 de arquitectura ARM son incapaces de «despertar» la pantalla cuando ésta ha entrado en modo suspensión; ¿qué está sucediendo?

Es frecuente, en cualquier tipo de equipo (sea portátil o de sobremesa), que tengamos configurados los ajustes de energía de manera que la pantalla entre en modo suspensión cuando el equipo está inactivo para ahorrar energía y evitar efectos de quemado. Sin embargo, en cuanto movemos el ratón o pulsamos una tecla el equipo vuelve a activar la pantalla para que podamos seguir con lo que estuviéramos haciendo… pero se ha descubierto que los equipos con procesador Apple M1 son incapaces de ello.

Más problemas para los chips Apple M1, ahora la pantalla

Ya se ha comprobado que el procesador Apple M1 no es muy bueno para la experiencia de visualización externa de terceros (es decir, cuando se usa una pantalla que no sea la que integran sus propios equipos), y Apple ya está trabajando activamente para descubrir los motivos. Según los últimos informes, muchos usuarios de los nuevos Mac Mini M1 han informado que su máquina es incapaz de «despertar» la pantalla conectada cuando el equipo entra en modo suspensión.

Mac Mini 2019

Según estos informes, cuando la pantalla conectada al Mac Mini M1 entra en modo suspensión -que como explicamos antes es lo más habitual-, luego el equipo se reactiva pero la pantalla no lo hace, obligando al usuario a apagar con el botón y volver a arrancar el equipo para poder volver a utilizarlo. Esto no sucede con otros ordenadores de Apple que no tengan el chip M1, por lo que resulta evidente que el problema radica precisamente en este.

Antes de eso, Apple ya había confirmado públicamente que sus ordenadores Mac M1 no eran compatibles con muchas pantallas ultra panorámicas, pantallas que -todo sea dicho- están cada vez más extendidas y son más comunes entre los usuarios. Estas pantallas pueden funcionar en los Mac, pero no se puede habilitar su resolución nativa (por ejemplo, una pantalla con resolución 3440 x 1440 solo puede funcionar a 2560 x 1440, es decir, como si fuera un monitor 16:9 y no un 21:9).

Además, algunos modelos Mac M1 son propensos a errores cuando se cambia de usuario; desde macOS Big Sur, la función de cambio rápido de usuario permite cambiar rápidamente entre cuentas sin tener que cerrar la sesión por completo, pero en los equipos con chip M1 se sufren problemas como que se activa el protector de pantalla y el usuario no es capaz de quitarlo, haciendo nuevamente que se tenga que apagar el ordenador manteniendo el botón de encendido y volviendo a encenderlo para poder utilizar el equipo.

Desde el cambio a ARM, Apple no deja de sufrir problemas

El cambio de arquitectura de x86 a ARM era muy prometedora, y así lo vendieron los de Cupertino. Han obligado a una infinidad de desarrolladores a portar sus aplicaciones a la nueva arquitectura pero realmente ni siquiera ellos mismos han logrado portar su sistema operativo de manera satisfactoria, y prueba de ello es que los problemas se están sucediendo a una velocidad alarmante.

Apple-ARM

Esto puede ser un síntoma de que Apple ha querido adelantar los acontecimientos presentando la nueva generación de equipos Mac con su nuevo procesador ARM antes de tener bien pulido su propio software. Es de esperar que poco a poco vayan solucionando todos estos problemas que evidentemente parecen estar más relacionados con el software y la implementación en la nueva arquitectura que con el hardware, pero el hecho es que están provocando una oleada de quejas (e incluso denuncias colectivas) que está provocando que su notoriedad no haga más que bajar.