A mediados de este año, Qualcomm lanzó los esperados procesadores con arquitectura ARM al mercado, una gama de procesadores que de momento han dejado muy buenas sensaciones gracias a su elevada autonomía y el rendimiento de la NPU para realizar tareas de Inteligencia Artificial.
Sin embargo, mucho antes de que llegaran al mercado, ya se sabía que su rendimiento en juegos todavía un largo camino por recorrer. Es importante señalar que estos procesadores no están pensados para ejecutar juegos, aunque lo hacen de forma más o menos fluida a 1080 sin mucha carga gráfica.
Esto es lógico ya que este procesador no está pensado para realizar este tipo de tareas, sin embargo, eso no significa que Qualcomm no haya seguido trabajando en mejorar este apartado, tanto vía hardware como a través del software.
Tecnología de reescalado de Qualcomm
Qualcomm, al igual que NVIDIA, AMD e incluso Sony en la PlayStation, disponen de una tecnología que se encarga de aumentar y mejorar la resolución de los juegos. La tecnología de Qualcomm se llama Snapdragon Game Super Resolución (GSR) y se presentó en junio de 2023 enfocada a los dispositivos móviles teniendo en mente la incursión en el PC.
Una vez que la primera generación de los procesadores ARM para portátiles ya está disponible en el mercado, como hemos más arriba, Qualcomm acaba de presentar la segunda generación de esta tecnología para mejorar la calidad gráfica y el rendimiento, pero sin descuidar la duración de la batería.
La solución de escalado temporal de Qualcomm para las gráficas Adreno ofrece un gran número de mejoras en comparación con la primera. La primera es la posibilidad de reescalar imágenes en resolución 1080 a 4K con un nivel de detalle que no tiene nada que envidiar a la tecnología DLSS de NVIDIA, la mejor de todas las que podemos encontrar en el mercado y que se encuentra incluso por encima PSSR, disponible en la PS5 Pro.
GSR2 utiliza muestras de color de fotogramas renderizados previamente para obtener una imagen final de mayor calidad que con GSR de primera generación únicamente dependía de las imágenes almacenadas en el búfer.
Pero, además, también mejora el número de fotogramas que es capaz de mostrar para ofrecer una sensación más fluida a la hora de jugar, generando fotogramas adicionales que se intercalan automáticamente sumándose a los ya establecidos en la configuración del juego.
Respecto a las mejoras en la duración de la batería, Qualcomm no ha entrado en detalles, ya que es difícil cuantificar ya que cada juego, en base a la configuración y potencia que necesita para moverse, tiene un consumo y otro.
Qualcomm pone a disposición de todos los desarrolladores de juegos para equipos con arquitectura ARM, las herramientas necesarias para llevar a cabo la implementación la segunda generación de la Game Super Resolution 2, a través de este enlace a la página de GitHub.
No será hasta dentro de unos meses cuando los desarrolladores actualicen y/o adopten en sus juegos la tecnología de reescalado de Qualcomm tanto en los juegos para móviles como los que lleguen ya adaptados para ser compatibles con la arquitectura ARM en PC.
