Es posible que hayas visto decenas de pendrives diferentes, desde más pequeños, hasta personalizados, pasando por versiones raras con teclado numérico para protegerlo con PIN, o incluso el famoso USB Killer que puede estropear cualquier dispositivo.
Sin embargo, puede que el que vamos a ver hoy, nunca lo hayas conocido, e incluso, si tuvieras que imaginarlo, te costaría, aunque una vez que te lo enseñan, te puede resultar muy curioso, e incluso puede que quieras replicarlo, ya que es gracioso y serviría para gastar muchas bromas (aunque solo una vez por cada uno).
USB con petardo incluido
Sí, aunque puede sonar muy raro, un youtuber nos ha mostrado un short de un vídeo (dentro del podcast llamado Mike Grover – SRS #164) donde se puede ver la creación de un USB que realiza dos funciones. La primera de ellas, conectarse al ordenador, y controlarlo, ejecutando acciones a su interés, entre las que se encuentra la reproducción de un vídeo muy curioso y que encaja, a las mil maravillas, con lo que va a suceder.
La segunda, ya puedes imaginarla, y es que, pasado ese periodo de «gracia», el pendrive saltará por los aires, ya que el petardo se activará, y romperá este. No es muy potente, por lo que no debería producir más daños físicos, ni tampoco humanos, pero sí que hay que tener cuidado, ya que al fin y al cabo, es un explosivo.
Y como una imagen vale más que mil palabras, os dejamos el short de YouTube para que podáis verlo por vosotros mismos. Es corto y bien explicado, aunque no nos dará las instrucciones para replicarlo, por lo que si queremos hacerlo, tendremos que ingeniárnoslas por nosotros mismos para ello.
Lo interesante aquí es que no es solo una broma hecha sin pensar. En realidad, tiene bastante curro detrás. Parte de la idea de un USB Rubber Ducky, pero llevado al extremo, porque todo está metido en un espacio ridículamente pequeño, y no es nada fácil.
El mayor reto fue hacer que todo eso cupiera dentro de un pendrive normal. Y claro, para conseguirlo tuvo que reducir los componentes al máximo. Gracias a eso pudo dejar sitio para “lo importante”, que es lo que convierte esto en algo totalmente distinto a cualquier USB que hayas visto. Sin bastante espacio, el petardo apenas haría nada, por lo que, cuanto más grande, más impactante resulta.
También mola cómo está planteado el momento de la broma. No es conectar y ya está. Primero parece que simplemente pasa algo raro en el ordenador, luego aparece la animación y se alarga más de lo normal… y ahí es cuando empiezas a sospechar. Justo en ese punto es cuando ocurre todo, pillando completamente por sorpresa.
Eso sí, por muy gracioso que parezca, no deja de tener su punto delicado. Al final, como explicábamos, hay una pequeña detonación de por medio, aunque esté pensada para no hacer daño. De hecho, el propio creador lo deja bastante claro: ni lo vende ni lo recomienda replicar (por ello no nos muestra más detalles del proceso). Es más una locura creativa que algo práctico… pero como curiosidad, desde luego no tiene desperdicio.
