Debido a lo compleja que resulta toda su estructura (tanto a nivel de hardware como de software) un ordenador puede tener una gran cantidad de fallos, pero hay ocasiones en las que estos errores no provienen directamente del ordenador o del periférico que esté dando problemas ya que muchas veces a un usuario puede que se le olvide o que no sepa algo como que los cables también influyen en muchos casos, incluso si hablamos de un monitor.
Los periféricos de un ordenador tienen bastantes especificaciones distintas dependiendo de la gama a la que pertenezcan, podemos encontrar que los ratones de gamas más altas por ejemplo pueden llegar a ofrecer una tasa de sondeo de 8.000 Hz que permite al ordenador localizar con mayor precisión y frecuencia su posición, pero para activar esto es necesario un componente específico como es el Dongle inalámbrico que lo habilita. Esto también sucede con los monitores y muchas veces no se tiene en cuenta, para poder aprovechar al máximo las capacidades que tiene necesitáis que el cable cuya función es conectar la pantalla al PC también tenga las características necesarios.
Tu monitor 2K de 300 Hz no funciona con cualquier tipo de cable
Seguramente alguna vez te has preguntado qué diferencia real hay entre un tipo de cable y otro, tanto los HDMI como los DisplayPort utilizan en todas sus versiones el mismo tipo de conector algo que permite estandarizar todas sus conexiones pero que también lleva a muchos usuarios a pensar que un cable normal con tal de que encaje en el puerto ya funciona, pero no es el caso. Estos dos tipos de interfaz han evolucionado con el paso de los años para ofrecer nuevas capacidades, por ejemplo podemos encontrar que HDMI ha pasado en los últimos años de la versión 2.0-2.0b a la 2.1, seguramente muchas personas no saben lo que significa pero es algo importante a tener en cuenta.
Las versiones superiores permiten una transferencia de datos mucho más grande y rápida, como bien sabéis las imágenes que llegan a la pantalla son una señal digital que se transmite desde el PC al periférico, esto implica que cada tipo de especificación técnica que incorpora un monitor requiere un mínimo de velocidad de transferencia. por ejemplo las resoluciones básicas como es el 1080p con una frecuencia de actualización de 144 Hz requiere 8 Gbit/s, pero una transmisión 4K a 144 Hz necesita 32.35 Gbit/s.
Esta es la principal diferencia que hay por ejemplo entre las dos versiones que hemos comentado anteriormente, mientras que con HDMI 2.0-2.0b podríamos transmitir sin ningún problema una resolución Full HD con 144 hercios, no podemos hacerlo con una 4K que tiene esta misma tasa de refresco ya que lo máximo que ofrece el cable son 14.4 Gbit/s. En cambio sí que podríamos hacerlo con la versión 2.1 ya que tiene una transmisión máxima de 42.6 Gbit/s. Así que si vuestro monitor logra alcanzar resoluciones y frecuencias de actualización realmente altas pero por algún motivo no conseguís configurarlo, probad con un cable que sea de una versión superior ya que este puede ser el problema.
