Hace poco, Logitech presentó su nuevo elenco de periféricos para gaming, bastante insulsos la mayoría pero entre los que destacan la nueva generación de su ratón gaming G Pro. De nombre Logitech G Pro X2 Superstrike, cuenta con unas especificaciones técnicas bastante interesantes, entre las que destaca el feedback háptico, y es precisamente de esto de lo que queremos hablar aquí, porque un ratón que está pensado para tener la mejor precisión y que incorpore feedback no nos parece la mejor de las ideas…
Últimamente, son muchos los periféricos que incorporan feedback háptico, como mandos o incluso auriculares. El feedback háptico es una tecnología que, por definición, permite a los dispositivos electrónicos simular el sentido del tacto mediante vibraciones, fuerzas o movimientos, proporcionando una respuesta táctil a las interacciones del usuario.
El feedback háptico en un ratón es un contra, no una ventaja
El ratón es un dispositivo de precisión. Interesa que sea lo más preciso posible, para que cada movimiento y clic se realiza exactamente de la manera que busca el usuario. Y donde todos los fabricantes están integrando sensores cada vez mejores, más rápidos y precisos, va Logitech y pretende innovar incorporando tecnología háptica. Innovar desde luego han innovado, porque a quién se le ocurre meterle vibración a un dispositivo pensado para tener la máxima precisión…
Logitech define esta tecnología bautizada «Superstrike» como un «sistema de disparo inductivo háptico (HITS) personalizado que combina un punto de activación ajustable y capacidades de disparo rápido con un innovador sistema háptico». Aunque hemos visto ya en el pasado interruptores analógicos y accionamiento ajustable en muchos de los mejores teclados gaming, esta es la primera vez que lo vemos en un ratón para juegos, eso hay que concedérselo.
La teoría en realidad no es mala, ya que los jugadores siempre buscamos que el ratón haga su característico ruido de «clic» justo en el momento en el que se activa el botón; esta tecnología HITS lo que hace es cambiar ese momento de «clic» por una respuesta háptica para que coincida con el momento de la activación, ya que ésta como hemos dicho es configurable. Dicho de otra manera, se puede configurar el punto de actuación de los botones, y esto desincronizaría el sonido de «clic» con el momento de activación, pero con esta tecnología se vuelve a sincronizar.
El problema es que lo hace mediante un feedback háptico, introduciendo una leve vibración en el ratón que puede provocar movimiento en el propio ratón, por lo que perderemos precisión, y por esto precisamente consideramos que incorporar esta tecnología en un ratón es un error garrafal. Por definición. Como han demostrado laboratorios de análisis de periféricos como Esports Insider, vibraciones de incluso 0.5G pueden incrementar el error de seguimiento hasta en un 18% durante microajustes en shooters competitivos, lo que plantea dudas sobre su idoneidad para el gaming de alto rendimiento.
Buenas especificaciones, precio que no acompaña
Por lo demás, el Logitech G Pro X2 Superstrike es un ratón con unas características técnicas bastante interesantes; cuenta con el típico sensor HERO 2 de los ratones de Logitech, de probado rendimiento y que en este caso es configurable entre 100 y 44.000 DPI, con una aceleración máxima de 88 G y una velocidad máxima de 888 IPS. El ratón ofrece una frecuencia de sondeo de 1.000 Hz por cable y de hasta 8.000 Hz de forma inalámbrica con el transmisor Lightspeed de la marca, algo que ya es bastante estándar en un ratón gaming moderno.
Por lo demás, Logitech dice en la ficha técnica de su web que el ratón tiene una autonomía de batería de unas 90 horas, pero aunque no lo especifica como siempre esto es en condiciones óptimas y en cuanto lo uses a 8.000 Hz la autonomía bajará drásticamente. En términos de diseño no ha variado mucho salvo los colores, aunque si lo comparamos con el G Pro 2 Lightspeed, se pierden los botones laterales del lado derecho.
Y ahora otra cosa mala, su precio. Logitech lo ha anunciado inicialmente a un precio de 179,99 dólares, y aunque no han anunciado su precio en el mercado europeo todavía y por lo tanto no sabemos cómo van a traducir esta cifra a euros, si nos atenemos a los precedentes su precio en España será de 189 euros.
