Pragmata es uno de los proyectos más enigmáticos a la par que ambiciosos de Capcom de los últimos años. Se trata de una nueva propiedad intelectual (IP) que se aleja de las sagas consagradas de la compañía para explorar la ciencia-ficción distópica, y gracias a Capcom y Plaion hemos tenido la oportunidad de probarlo de primera mano en sus oficinas, así que en este artículo os vamos a contar nuestras primeras impresiones.
No es ningún secreto que Capcom está ahora mismo viviendo un momento dulce, especialmente gracias al éxito que han tenido sus últimos lanzamientos de la saga Resident Evil y, sobre todo, de Resident Evil Requiem. Y esto lo han conseguido dándole a los fans lo que los fans querían, que parece algo evidente pero en realidad no todas las compañías han sabido hacerlo de forma adecuada. Capcom sí, al menos en los últimos años.
Y ahora, con Pragmata, la compañía japonesa quiere extender este éxito a una nueva franquicia completamente diferente de las demás, aunque eso sí, aprovechando el potente motor gráfico RE Engine que tan buenos resultados les está dando. Pragmata fue presentado por primera vez en junio de 2020 y se lanzará el próximo 17 de abril de 2026 en PlayStation 5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch 2 y PC.
Nosotros lo hemos probado en PlayStation 5.
Una historia de ciencia-ficción diferente
Desde que Pragmata se anunciara oficialmente en 2020, el proyecto de Capcom ha sido uno de los más enigmáticos de la compañía nipona. Aquel primer tráiler, mostrado durante el evento de presentación de la PS5, dejó entrever una propuesta de ciencia-ficción con una fuerte carga narrativa, ambientada en un futuro cercano y protagonizada por una peculiar pareja formada por un astronauta y una androide. Desde entonces, el juego ha pasado por varios retrasos y largos periodos de silencio, lo que no ha hecho más que aumentar la curiosidad alrededor de una nueva propiedad intelectual que, por fin, se aleja de los clásicos Resident Evil o Street Fighter.
Sin entrar en muchos detalles pero para que tengáis algún antecedente, la historia nos traslada a una estación de investigación situada en la Luna, donde un misterioso incidente ha provocado que sus sistemas queden fuera de control. En este escenario aparecen Hugh y Diana, los dos protagonistas de la aventura, obligados a colaborar para sobrevivir mientras intentan comprender qué ha pasado realmente en la estación.
La premisa de la historia gira en torno a la relación entre el humano y la máquina en un entorno dominado por la tecnología avanzada y sistemas automatizados, una base narrativa que sirve como punto de partida para este juego de acción y aventura con puzles, exploración y mucha carga narrativa. Y una cosa curiosa es que Hugh, el astronauta, va siempre tapado con un traje que casi casi le hace parecer un cyborg mientras que Diana, la androide, tiene la forma de una niña humana. Con esto ya tenemos la primera de las muchas distopías que vamos a ir encontrando.
Mecánicas, puzles y jugabilidad
Durante la demostración en la que hemos podido probar el juego, de algo más de una hora de duración, comenzamos en la base o «campamento», una zona de descanso en la que, además de guardar la partida, podremos mejorar las habilidades y las armas de nuestro personaje entre otras muchas cosas.
También tenemos a Cabin, un gracioso robot que nos permitirá conseguir otro tipo de cosas que tampoco queremos desvelar todavía para no chafaros nada, pero que entre ellas está, por ejemplo, el poder descubrir más información sobre los enemigos.
En este punto hay que hacer un inciso para comentar que pensamos que el desarrollador ha hecho un buen trabajo con los menús; son bastante sencillos e intuitivos, y es muy fácil ir viendo qué es lo que obtienes con cada mejora o cómo llegar a conseguir lo que andas buscando. Y no nos referimos únicamente a los menús de mejora o los del propio juego, sino que todo con lo que interaccionas se ve claro y sencillo; por ejemplo, cuando te encuentras una nueva arma, equiparla y asignarle un acceso rápido es así de fácil.
Continuemos con las mecánicas del juego, y aquí hay bastante de lo que hablar. Pragmata es inicialmente un shooter en tercera persona estilo Gears of War… pero con matices, muchos matices. Por ejemplo, tienes muchas partes de «plataformeo», con ascensores, ganchos, saltos y demás que fomentan bastante la exploración, porque además los premios por llegar al final de una compleja ruta de saltos son bastante interesantes (además de divertidos porque Hugh puede «flotar» momentáneamente en el aire o impulsarse hacia delante con su traje).
Luego tenemos las mecánicas de hackeo con Diana. Básicamente hay dos tipos (aunque también con matices): por ejemplo, para abrir una puerta o hackear una antena, podremos encontrarnos una pantalla como esta, que simplemente nos insta a pulsar los botones correspondientes en el mando.
Pero lo divertido (y complicado) está en los enemigos. Cuando disparas a un enemigo sin más, apenas le haces daño, pero cuando logras hackearlo no solo puedes hacerle daño con el propio hackeo de Diana, sino que además queda vulnerable y le haremos mucho más daño con las armas de Hugh.
Los enemigos tienen una especie de plantilla de hackeo, y el objetivo es llegar al círculo verde. La plantilla es diferente en cada enemigo, y puede tener bloqueos o potenciadores que se aplican al pasar por ellos, así que, teniendo en cuenta que el enemigo estará cerca e intentando atacarte, hay que ser rápido y elegir entre el camino más corto o intentar pasar por varios bonificadores para hacerle más daño o que quede más expuesto. Por ejemplo, aquí tenéis un minijuego de hackeo de uno de los enemigos más básicos, que como podéis apreciar es de 4 x 4.
Pero luego hay enemigos más fuertes que pueden tener una plantilla más grande, de 5 x 5 por ejemplo. Eso no solo hace más largo el proceso sino que da la oportunidad de hacer caminos más largos para obtener más bonificadores, o también que haya bloqueos por donde no podemos pasar.
Y cuando decíamos que hay matices, es que hay muchos matices. Por ejemplo, algunos enemigos pueden poner literalmente barreras que te impiden hackearles, y no te quedará más remedio que ir destruyéndolas con Hugh antes de que Diana pueda «meterles mano».
En nuestra opinión, esto le da mucho dinamismo al combate de Pragmata (amén de que hay bastantes armas que cada una hace una cosa y se comporta de manera diferente, no todo es puro daño y ya está), y hace que cada enfrentamiento individual sea no solo distinto, sino desafiante (especialmente cuando se juntan muchos enemigos a la vez, porque además de intentar hackear rápido tienes que andar atento a que no te alcancen, esquivando y demás, amén de intentar disparar tú a los objetivos a los que has hackeado con Diana).
A destacar también que, igual que en muchos otros juegos, también tienes una «habilidad definitiva», un «ulti» llamado «modo overdrive» que lo que hace es hackear automáticamente a todos los enemigos a tu alrededor cuando consigues llenar la barra de carga y lo activas.
Eso sí, también hay que decir que los disparos con Hugh se sienten un poco lentos. Ya no por el hecho de que la munición de las armas o sea finita o, dependiendo del arma, se vaya recargando sola con el tiempo, sino porque por ejemplo si has dejado a un enemigo vulnerable y quieres vaciarle el cargador para eliminarlo rápido no puedes, la cadencia de disparo es bastante lenta.
Para terminar con esta parte de mecánicas y jugabilidad, hay que decir que los movimientos del personaje se ven bastante fluidos y los controles son bastante precisos, salvo en algunas ocasiones, especialmente cuando intentas cambiar de dirección en un salto y te encuentras una «pared invisible» que te lo impide y provoca que falles. Solo nos sucedió esto un par de veces durante la prueba y tampoco es nada grave, pero
Escenarios, gráficos y enemigos
El escenario principal, al menos lo que hemos podido ver en la demostración que hemos jugado, es una instalación lunar futurista con áreas tecnológicas, laboratorios y zonas exteriores en la superficie lunar que se asemejan a ciudades también futuristas. Los escenarios están bastante cuidados y se ven muy bien, cuadrando perfectamente con la estética que Capcom ha querido imprimar en Pragmata.
No obstante, también hay que decir que hay algunas zonas que se ven quizá demasiado simples o cuadriculadas, y que podrían haber tenido algunos detalles adicionales. Al fin y al cabo ya hemos visto de lo que es capaz el motor RE Engine.
Los enemigos que hemos podido ver durante la demo son… bueno, son androides con diseños de androides. Algunos humanoides, otros no tanto, pero todos ellos con un componente (tanto por su diseño como por la forma de moverse) que a veces incluso resulta aterrador (como estos que parecen bebés gigantes).
El diseño de los jefazos es otro tema. Durante la demo hemos podido ver y pelear solo contra uno de ellos, y básicamente es una especie de Kaiju gigantesco pero con estética androide bastante impresionante.
Para terminar con esta sección, nos queda hablar de los gráficos. El motor RE Engine ya nos demostró de lo que es capaz con Resident Evil Requiem, y en Pragmata vuelve a destacar por su absoluta fluidez (repetimos que lo hemos probado en PS5, y en PC seguramente se vea incluso mejor con Path Tracing y demás), sin parón de ningún tipo y con una agilidad visual que demuestra una excelente optimización. Sí que es cierto que, al menos en comparación con RE Requiem, algunos elementos del escenario quizá demasiado genéricos (como por ejemplo el taxi amarillo de la derecha en la imagen justo encima de estas líneas), pero se le ve una muy buena atención al detalle.
Pragmata tiene una pinta increíble y nos hemos quedado con ganas de más
Una nueva IP de un grande como es Capcom debe tener por definición mucho que demostrar, y a pesar de que solo hemos podido probar Pragmata durante un rato, el sabor de boca que nos ha dejado ha sido realmente bueno. El juego tiene una pinta increíble, tanto a nivel de historia como de jugabilidad y mecánicas, y honestamente estamos deseando poder echarle el guante para hacerle una review completa y contaros nuestras impresiones basándonos en el juego completo y no solo en una demostración.
El juego, hasta donde hemos podido ver, tiene una historia interesante, buen ritmo, buenas mecánicas, buena variedad de enemigos y escenarios y una banda sonora que acompaña de manera colosal tanto en el propio juego como en las cinemáticas. Ahora, solo pedimos que el resto del juego mantenga el ritmo de lo que hemos podido probar hasta ahora y tendremos un nuevo título de sobresaliente.
