Temperatura y sonoridad de la nueva PS5, ¿mejor o peor que la original?

El lanzamiento de la versión revisada de PlayStation 5 ha creado una gran polémica por la decisión de SONY de abaratar costes al reducir algunos de los componentes clave del sistema de refrigeración de su consola. Esto ha hecho que muchos se echen las manos sobre la cabeza y especulen sobre el rendimiento térmico de la nueva revisión de PS5. ¿Es peor la nueva PS5 o son solo habladurías?

Muchas veces la realidad es contraproducente a la lógica y lo que nos parece a simple vista algo obvio cuando se estudia con datos y se saca una conclusión a partir de los mismos acaba por contradecir a la creencia popular. Y es precisamente esto lo que ha ocurrido con la versión revisada de PlayStation 5, donde hace unas semanas un periodista sacó conclusiones precipitadas al ver como SONY había reemplazado el pesado y caro disipador de cobre por uno más pequeño de aluminio/cobre.

¿Cuáles son las temperaturas de la nueva revisión de PS5?

Temperaturas nuevo modelo PS5

Desde el medio alemán Igor’s Lab no han dudado ni un segundo en comprobar el rendimiento del nuevo modelo de PS5 y dado que es más importante el dato que el relato vamos a comentar lo que han descubierto tras realizar las pruebas pertinentes de temperatura en diferentes partes de ambos modelos de PS5: el nuevo y el que se lanzó durante los primeros meses.

Lo que llama la atención es ver como la temperatura media de la APU o SoC principal de PS5 ha bajado, no olvidemos que la consola de SONY utiliza la tecnología SmartShift de AMD para realizar pequeños acelerones de velocidad, lo cual hace para compensar la menor cantidad de Compute Units en su GPU respecto a Xbox Series X. En cambio nos encontramos con que la memoria RAM y los VRM han subido su temperatura varios grados.

¿La explicación a esto? Bueno, no olvidemos que la RAM se encuentra en el caso de PS5 en el reverso del PCB respecto a donde se encuentra la APU de la consola, por lo que es normal que las temperaturas sean más altas y es que parece ser que la simplificación del sistema de refrigeración ha afectado más a la memoria, la cual no tiene velocidad de reloj variable como ocurre con la APU

En todo caso no hemos de olvidar que dependiendo del perfil del juego que se utilice el sistema se ajusta en velocidades de reloj y por tanto en consumo energético y temperatura. Esto es importante recalcarlo por el hecho que la consola no va a funcionar a las mismas velocidades ejecutando un juego de PS4 que uno de PS5 y no sabemos con qué juegos la gente de Igor’s Lab han probado ambos modelos.

La nueva PS5 es un poco más ruidosa

Ruido nuevo modelo PS5

SONY también ha hecho cambios en el enorme ventilador de la consola, lo que ha hecho que el ruido medio que genera haya subido en un decibelio, lo cual no es menor de lo esperado. No olvidemos que una de las mejoras del diseño de PS5 respecto a su antecesora es el menor nivel de ruido que genera, en especial en comparación con PS4 Pro.

En cualquier caso, la temperatura del SoC ha bajado bastante, la temperatura de VRM y VRAM ha subido y se mantienen a valores correctos, la sonoridad aunque ha subido es inapreciable al oído del usuario común y en definitiva, SONY podría haber dado con la tecla para garantizar un mejor rendimiento de la consola, ya que 11 grados menos puede significar el mantener las frecuencias más altas cuando quizás en ciertos escenarios no se podía.

En resumen, el balance térmico es mucho mejor ahora y se prima la refrigeración en la parte más importante del sistema, su SoC, así que a falta de comprobar rendimientos, la nueva versión de PS5 apunta mejores maneras.