Si le pegamos un vistazo al número de juegos que hemos comprado aprovechando las diferentes ofertas que tanto Steam como el resto de las tiendas en formato digital ofrecen a lo largo del año, seguro que nos llevaremos una desagradable sorpresa, no solo por los que no hemos instalado, sino también por lo que nunca hemos llegado a instalar.
Esta reserva de juegos, por denominarlo de alguna manera, se conoce como backlog y no se aplica únicamente al mundo de los videojuegos, ya que también lo podemos encontrar comprando libros, guardando series como favoritas en Netflix, comprando ropa entre otros.
Hace un tiempo, la sensación típica del backlog generaba culpa. Ahora no es más que una simple línea de texto que forma parte de una lista interminable con títulos que, probablemente, nunca llegaremos a instalar, normalizando esta sensación a la que, además, han contribuido otros factores que os mostramos a continuación.
Efecto buffet
Plataformas como GamePass, han cambiado por completo el modelo de prioridad de acceso para muchos usuarios. Al tener acceso a un gran número de títulos el interés por cada uno cae drásticamente.
No es lo mismo tener un compromiso emocional con un juego después de comprarlo por 70-80 euros que pagar una suscripción que te da acceso a cientos de títulos. Si el juego no te acaba de gustar, lo borras y pasas al siguiente.
Para algunos usuarios, esto provoca ansiedad al no saber que elegir y, en la mayoría de las ocasiones, siempre acaban jugando al mismo título de juego de siempre para evitar perder el poco tiempo que tienen disponible para jugar.
Packs de juegos
¿Quién se puede negar a comprar varios juegos por el precio de uno? La compra compulsiva de bundles de juegos cuando las tiendas lanzan ofertas es algo que muchos usuarios no pueden evitar, aunque del pack, solo le interesa uno de los juegos.
Esto acaba incrementado considerablemente el número de títulos de la biblioteca que, para lo único que sirve es para aumentar la presión mental de tener la obligación de jugar.
Saturación del mercado y juegos gratuitos
El número de juegos que todos los años llegan al mercado es 300 veces superior al de hace 20 años. Esto provoca que los usuarios no tengan la posibilidad de seguir la gran cantidad de lanzamientos que todos los días llegan al mercado. A esto, tenemos que sumar los juegos que todas las semanas regala la tienda Epic Games Store y los que, de vez en cuando, regalar los desarrolladores a través de Steam en forma de promoción.
Un cambio psicológico
Para muchos usuarios, el tener una amplia biblioteca de juegos significa que tenemos una deuda pendiente que debemos saldar más pronto que tarde. A esto, debemos sumar el conocido efecto FOMO (Fear of Missing Out), el miedo a perderse experiencias, eventos o recompensas de un juego que nos obliga a ponerlo como una prioridad a la hora de jugar cuando tenemos tiempo libre.
Esto tenemos que sumar los juegos como servicio (GaaS por sus siglas en inglés). Títulos como Fortnite, Apex Legends, Genshin Impact, Warzone y en general, cualquier título gratuito, están diseñados para ser infinitos por lo que acaban absorbiendo el tiempo libre a través de actualizaciones periódicas para seguir atrayendo el interés de los usuarios.
