Hay ocasiones en las que pueden suceder cosas que pueden parecer extrañas en un principio pero que luego tienen un trasfondo bastante más complicado de lo que podemos pensar en un principio, y este fue el caso de una cárcel en China que obligaba a los presos a «jugar» al mítico título World of Warcraft, también conocido como WoW, durante jornadas de 12 horas diarias para farmear oro que luego venderían.
El mercado de la compraventa de oro y objetos en los juegos online (principalmente en los del género MMO) es algo que siempre ha estado presente, pese a que las desarrolladoras prohíben este tipo de compra de divisas del juego por dinero real siempre hay páginas y usuarios que encuentran la forma de saltarse las normas para sacar un dinero extra. Pero en el momento en el que World of Warcraft dominaba por completo el mercado y no existía demasiada competencia había instituciones penitenciarias que obligaban a los presos a farmear oro para luego venderlo.
Un castigo que no tantas personas podrían aguantar
Seguramente para muchas personas pensar en que farmear dinero en un videojuego es más un premio que un castigo, sobre todo si cuando lo haces estás bajo una condena que te obliga a pasar unos cuantos años en la cárcel. Pero hacerlo durante 12 horas al día, con una cuota mínima que si no cumples terminarás en problemas y sin ver ningún tipo de beneficio obviamente es algo por lo que a nadie le gustaría pasar. Esto es lo que sucedió durante un tiempo en algunas cárceles de China en las que los guardias obligaban a los penitenciarios a tener estas jornadas para terminar sacando un ingreso extra.
Esta historia es de hace bastante tiempo y ya el mercado de las divisas en los videojuegos no es lo que era, pero efectivamente hubo una época en la que algo que parecía un premio, era utilizado como un castigo que además tenía consecuencias negativas en caso de no cumplir una cuota. A día de hoy podemos conocer que esto sucedió gracias a la historia de un ex-prisionero de la cárcel de Jixi, Liu Dali, indicó en 2011 cómo los guardias lograban ganar entre 550 y 670€ por día al obligar a 300 reclusos a jugar durante 12 horas seguidas.
Durante esta época la venta de divisas por dinero real era tan grande y se podía conseguir tanto dinero que otros centros penitenciarios adoptaron esta modalidad mientras que incluso otros tipos de negocios explotaban a sus empleados con el mismo propósito. Aunque las acciones que se han tomado contra esta práctica han llevado a que ya no resulte algo tan rentable como antes todavía hay muchos usuarios que aprovechan esto para conseguir sacarse un dinero extra, incluso hay compañías actualmente con sede en países de Asia que tienen como negocio conseguir objetos o divisas virtuales en distintos juegos.
Está claro que es una situación por la que muchas personas no querrían pasar mientras que para otras, sabiendo que pueden «jugar» en un ordenador durante unas cuantas horas, sería más un premio que un castigo.
