Una de las grandes implementaciones que hemos visto en los últimos años orientadas para gaming es la llegada de las tecnologías de reescalado. Tanto DLSS como FSR e incluso XeSS se han convertido en algo prácticamente obligatorio para jugar a los nuevos lanzamientos de videojuegos. Ahora conocemos que ARM también ha diseñado una tecnología similar para implementar en sus GPU.
La optimización es uno de los pasos más importantes que podemos encontrar actualmente en un videojuego, de esta depende que el título pueda ejecutarse en distintos sistemas con un rendimiento óptimo. Pero el problema en la actualidad está en cómo los motores gráficos de nueva generación limitan las capacidades de optimización, mientras que otros aspectos como la diferencia a nivel de hardware y la necesidad de sacar los juegos en un plazo de tiempo bastante corto hacen que muchas veces ofrezcan un rendimiento bastante bajo. Por este motivo las principales compañías detrás del hardware para gaming han desarrollado una serie de tecnologías que permiten reducir la carga en una tarjeta gráfica para evitar estos problemas.
Ahora, una de las últimas empresas que se ha sumado a esto es ARM, conocida por desarrollar chips con una arquitectura única que se centra en ofrecer una plataforma de menor consumo con una gran presencia en el mercado móvil.
Otra compañía se suma al desarrollo de tecnologías de reescalado con IA
Cada vez vemos a más marcas implementando la inteligencia artificial de formas que permiten ayudar a los jugadores a alcanzar el rendimiento deseado en sus juegos. Dentro de todas las plataformas orientadas para juegos que hay en el mercado, la que se centra en los smartphones y dispositivos similares está convirtiéndose en una prioridad para muchos desarrolladores. La portabilidad que ofrecen junto con el aumento de rendimiento gracias a los nuevos lanzamientos de hardware han hecho que muchas desarrolladoras terminen creando versiones de sus juegos para este tipo de dispositivos.
Pero al igual que sucede con PC e incluso consolas, algunos motores gráficos tienen ciertos problemas a la hora de ofrecer las capacidades para mantener unos FPS estables en los juegos. Por este motivo Arm introdujo hace unos meses la tecnología Accuracy Super Resolution (ASR) basada en la segunda versión de AMD FSR. Si bien ASR lograba mejorar el rendimiento, lo hacía a costa de una notable pérdida de nitidez y la aparición de artefactos visuales, un compromiso que mermaba la experiencia de juego. El nuevo Neural Super Sampling (NSS) busca solventar precisamente este punto débil.
Según la documentación técnica oficial de ARM sobre Neural Super Sampling, publicada en su repositorio el 7 de agosto de 2025, la tecnología permite escalar imágenes de 540p a 1080p en 4 milisegundos por cuadro. Este proceso, según afirma la compañía, reduce la carga de la GPU en un 50% frente al renderizado nativo.
Conceptualmente, NSS se alinea con las soluciones más avanzadas como DLSS de NVIDIA o la versión más reciente de FSR de AMD, ya que abandona los algoritmos espaciales puros para depender de hardware dedicado —en este caso, los aceleradores NPU— para la reconstrucción de la imagen mediante inteligencia artificial. La implementación comercial en hardware con los nuevos aceleradores NPU, que prometen 10 TOPS por vatio, está prevista para el cuarto trimestre de 2026, marcando un hito para el gaming en dispositivos móviles y de realidad extendida (XR).
