Dell, Lenovo y HP nos han mostrado el potencial que tienen los nuevos Googlebooks, con un hardware bastante interesante para lo que son. Sin embargo, el sistema operativo que llevan es el punto débil de estos, y podría echar a muchos para atrás.
Y es que sí, un buen hardware es clave, pero si no está optimizado con el SO, es probable que no acabemos aprovechándolo correctamente, por lo que habrá que ver realmente hasta dónde llegan, y si el sistema es una limitación.
Cómo son los nuevos Googlebooks
Los nuevos Googlebooks no pintan nada mal. Dell, Lenovo y HP han presentado equipos con buenos procesadores, bastante memoria RAM y pantallas de calidad. Es decir, si miramos el hardware no parece que vayan a tener demasiados problemas, ya que por especificaciones son capaces de mover cualquiera de las necesidades de un usuario medio.
El problema está en el sistema operativo. Google quiere ir más allá de los Chromebook de siempre, acercándolos más a Android y permitiendo usar sus aplicaciones desde el ordenador. Tiene bastante sentido, especialmente si ya usamos un móvil Android y queremos tenerlo todo más integrado cuando nos sentamos a trabajar en el ordenador.
Pero una cosa es lo que Google quiere hacer y otra muy distinta es cómo funciona todo realmente. Y es precisamente ahí donde todavía hay dudas. No todas las aplicaciones funcionan igual de bien en un portátil que en un móvil, y adaptar todo eso para que la experiencia sea buena lleva su tiempo, ya que muchos desarrolladores no lo hacen pensando en estos equipos.
También hay diferencias entre los propios dispositivos. Los que utilizan procesadores Intel pueden tener más problemas al ejecutar determinadas aplicaciones de Android que los modelos con chips Snapdragon. Esto es algo que hay que tener en cuenta, porque al final no basta con mirar las especificaciones para saber cómo va a funcionar un ordenador, sino qué tal está optimizado con lo que vamos a usar.
Además, por otro lado, tenemos el precio. Si vamos a pagar cerca de 1.000 euros o incluso más por uno de estos portátiles, lo normal es esperar que todo funcione como debe desde el primer día. No queremos encontrarnos con aplicaciones que dan problemas o con funciones que todavía necesitan mejorar, ya que para pagar una cantidad así, vamos a por algo seguro.
Por ahora, los Googlebooks tienen buena pinta, pero lo suyo sería esperar a ver cómo evoluciona el sistema operativo antes de lanzarse a por uno. El hardware ya está ahí, por lo que ahora le toca a Google demostrar que su software está a la altura. Es cierto que si nos lo compramos, puede que obtengamos mejorar a la larga, ya que los componentes son buenos, y el software se puede arreglar mediante actualizaciones, pero nadie quiere tener algo que va regular o empezando a funcionar como debería, al menos no después de pagar lo que valen.
