Conforme Windows ha ido evolucionando, ha ido dejando atrás el soporte para juegos y aplicaciones antiguas, por lo que cada es más complicado ejecutar juegos y/o aplicaciones antiguas de forma nativa sin tener que recurrir a aplicaciones de terceros o emuladores que no siempre funcionan con todos los juegos.
Windows 10 es compatible con juegos y aplicaciones de 16 bits; sin embargo, Windows 11 únicamente es compatible con juegos y aplicaciones de 32 bits a pesar de ser un sistema de 64 bits, gracias al subsistema WoW64 que se encarga de traducir las instrucciones en tiempo real.
Si queremos ejecutar juegos de 16 bits, no tenemos más remedio que recurrir a aplicaciones de terceros. Otra opción pasa por crear una máquina virtual con Windows 98, un proceso mucho más sencillo de lo que imaginas siguiendo los pasos que os mostramos a continuación.
Crear una máquina virtual con Windows 98
Para crear una máquina virtual tanto en Windows 10 como en Windows 11, sin depender de que versión de Windows tengamos instalada (la versión Pro incluye Hyper-V para virtualizar sistemas operativos), vamos a recurrir a VirtualBox.
VirtualBox es un software de virtualización que permite crear máquinas virtuales en Windows de forma totalmente gratuita. Lo primero que debemos hacer es descargar la última versión disponible de VirtualBox directamente desde su página web accesible desde aquí.
Para instalar VirtualBox, tan solo debemos seguir los pasos que se muestran en pantalla. Ahora vamos a necesitar una imagen de Windows 98 con la correspondiente licencia para poder realizar la instalación (las versiones antiguas de Windows obligaban a introducir la licencia durante la instalación, no como con Windows 10 en adelante que podemos introducirla más tarde). Recurrir a los servidores de Microsoft no es opción, ya que no está disponible. La forma más sencilla de hacerlo es a través de Internet Archive.
Con la imagen de Windows 98 ya descargada, abrimos VirtualBox y desde la pantalla principal nos dirigimos al botón Nueva. Aquí debemos introducir el nombre con el que queremos identificar el sistema operativo, por lo que debemos introducir Windows 98. En el apartado Imagen ISO, seleccionamos la imagen que hemos descargado. Seguidamente, pulsamos en Versión y en el cuadro desplegable seleccionamos Windows 98 si lo reconoce automáticamente.
En la siguiente ventana podemos dejar los 64 MB de memoria que se muestran por defecto o incrementarlos hasta 256 MB de memoria. En el apartado Procesadores seleccionamos un núcleo del procesador y pulsamos en Siguiente.
A continuación, debemos seleccionar el espacio de unidad donde se instalará. En el apartado Crear un disco duro virtual ahora, por defecto son 2 GB, espacio más que suficiente, por lo que pulsamos en Siguiente para continuar el proceso.
Finalmente se muestra un resumen con la configuración que hemos establecido. Al pulsar en Terminal, se mostrará la interfaz general de VirtualBox y donde, con la máquina virtual Windows 98 seleccionada, pulsamos el botón Iniciar.
Al ejecutar por primera vez la máquina virtual, se iniciará el proceso de instalación. De las dos opciones que se muestran, debemos seleccionar Boot from CD-ROM y en la siguiente ventana, seleccionamos la opción Start Windows 98 Setup from CD-ROM. (si utilizamos una imagen ISO de Windows 98 en español, estas opciones se mostrarán en español).
Seguidamente, seguimos las instrucciones que se muestran en pantalla. Lo primero que hará será formatear el disco duro virtual que hemos establecido para, a continuación, empezar el proceso de instalación.
Una vez ha finalizado el proceso, se mostrará el escritorio de Windows 98.
Compartir archivos con Windows 98 en VirtualBox
El siguiente paso deberíamos instalar Guest Additions de VirtualBox para poder transferir archivos entre la máquina virtual (Windows 98) y el equipo anfitrión (donde hemos instalado la máquina virtual), sin embargo, este no es compatible con versiones tan antiguas de Windows. Para transferir los juegos a los que queremos jugar, debemos crear una carpeta en el escritorio (o cualquier otra ubicación) y compartirla en red para copiar el contenido que queramos desde el equipo anfitrión.
Lo primero que debemos hacer es acceder al Panel de control (Control Panel) desde el botón de Inicio de Windows y pulsar en el icono Red (Network). Seguidamente, seleccionamos la opción Cliente para redes Microsoft (Client for Microsoft Networks) y seguidamente, pulsamos en Compartir archivos e impresoras (File and Print Sharing) para marcar las casillas Permitir que otros usuarios tengan acceso a mis archivos y Permitir que otros usuarios impriman con mis impresoras (I want to be able to give other access to my files y I want to be able to allow others to print to my printer(s).
Finalmente, en el escritorio de Windows creamos una carpeta con el nombre que queramos, accedemos a sus propiedades con el botón derecho del ratón y seleccionamos la opción Compartir (Sharing) para que esta se muestre en el equipo anfitrión.
Cambiar la resolución y gama de colores
Por defecto, Windows 98 no reconoce la gráfica de nuestro equipo, por lo que únicamente permitirá utilizar la resolución 640×480 y la gama de colores de 16 colores.
Afortunadamente, gracias a la comunidad de usuarios, podemos no solo modificar la resolución, sino también la gama de colores, algo que podemos hacer descargando este archivo, archivo que utilizaremos para actualizar los drivers de la gráfica de la máquina virtual. Para que la máquina virtual sea capaz de acceder al contenido de esta ISO, debemos añadir como unidad de CD a la máquina virtual.
Para hacer esto, debemos acceder a las opciones de configuración de la máquina virtual, acceder al apartado Almacenamiento y en la parte de la derecha, en Controlador: IDE, seleccionamos la imagen que hemos utilizado para instalar Windows 98 y en Atributos > Unidad óptica, pulsamos en icono en forma de CD para seleccionar la imagen que hemos descargado. Finalmente, pulsamos en Aceptar.
A continuación, a través del Panel de control de Windows 98, seleccionamos la opción Sistema, pulsamos en la pestaña Administrador de dispositivos y pulsamos en Adaptadores de pantalla y finalmente pulsamos dos veces en la opción que se muestra para, a continuación, acceder a la pestaña Controlador.
Desde aquí, pulsamos en Actualizar controlador y seleccionamos la unidad donde se encuentra la imagen ISO que hemos descargado. Una vez ha finalizado el proceso, accedemos a las opciones de personalización de la pantalla y ahora sí, se mostrará la posibilidad de elegir Color de alta densidad (16 bits) y una resolución de 1280×600.
Cómo ejecutar juegos antiguos sin interfaz gráfica en Windows 11
El proceso que os hemos mostrado más arriba está pensado para ejecutar juegos que requieren de Windows como base para poder funcionar. Si únicamente quieres ejecutar un juego que funcionaba en la línea de comandos de MS-DOS, no es necesario crear una máquina virtual para hacerlo. Tan solo necesitas las aplicaciones gratuitas OTVDM o DOSBox
- OTVDM. Si hablamos de OTVDM, hablamos de una aplicación gratuita que nos permite ejecutar juegos de 16 bits y anteriores en Windows 10 y Windows 11 de 64 bits que no necesitan de una interfaz gráfica para funcionar. La última versión de esta aplicación la puedes descargar directamente desde su página de GitHub disponible desde aquí.
- DOSBox es una aplicación gratuita que emula el entorno de MS-DOS independientemente de cuál sea el sistema operativo, ya que, además de ser compatible con Windows, también está disponible para macOS, Linux y otros sistemas operativos. Puedes descargar DOSBox para Windows o cualquier otro sistema operativo desde su página web.
¿Máquina virtual, DOSBox o parche?
No todos los juegos antiguos justifican el hecho de tener que montar una máquina virtual al completo. Crear un entorno virtual con Windows 98 tiene más sentido si el juego depende de ese sistema, de sus librerías o de un comportamiento muy concreto del software de dicha época. Por lo que es más habitual en ciertos títulos de finales de los 90 y al principio de los años 2000.
Ahora bien, si hablamos de juegos de MS-DOS, normalmente compensa más utilizar DOSBox, porque está concebido justo para ello y nos evita complicarnos con una instalación completa de un Windows antiguo. Por último, OTVDM encaja mejor en el caso de programas o juegos de 16 bits que no necesiten un apartado gráfico exclusivo ni todo un sistema operativo que funcione a su alrededor. Y si el juego abre en nuestro Windows, pero falla por resolución, sonido o compatibilidad, en ese caso lo mejor es probar antes con un parche o con un ajuste de compatibilidad.
